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| 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Josey Wales
Villanueva de la Serena (Extremadura) (España)
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Su valoración:  |
21 de Noviembre de 2008 |
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Rodada en el mismo año que "La gata sobre el tejado de zinc", esta cinta (sin duda menos redonda) mantiene la esencia de los grandes relatos sureños de Tenessee Williams sin ser una obra del mismo, y quizá por esto no llegue a la altura de la ya nombrada, o de la magnífica "Un tranvía llamado deseo". Quizá Faulkner no supo concluir el relato con la maestría del anterior, pero fue capaz de elaborarlo también como éste.
Pese a lo ligeramente atropellado del final (que le priva del sobresaliente), la historia es atrayente e intensa, articulada en torno a dos titanes interpretativos como son, por un lado Paul Newman, que pone de manifiesto sus capacidades, y el excepcional momento que estaba atravesando; y por el otro Orson Welles, interpretando de manera magistral a un terrateniente temperamental, opresivo y fanfarrón. La dulzura y sencillez de Joanne Woodward completan la memorable tríada protagonista del film, que cuenta además con unos secundarios más que correctos.
Sólo molesta esa prisa por acabar la historia, que si bien decae sólo ligeramente, es cierto que lo hace en su momento álgido.
Aún así deja muy buen sabor de boca. (8'5 casi 9, aissss que pena...).
Josey Wales 
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| 5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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William Faulkner; el escritor estadounidense de “la generación perdida”, ganador del premio Nobel, famoso por la novela “El Sonido y la Furia” y otras obras; fue, entre otras muchas cosas, un notable observador y, sobre todo, descriptor del Sur de los Estados Unidos, desde la perspectiva de un defensor de la causa sureña. Dentro de este contexto tenemos a la película “El Largo y Cálido Verano”, basada en tres historias del mencionado novelista.
Ben Quick (Paul Newman) es un hombre joven, sin fortuna y completamente libre que, luego de ser acusado de incendiar un establo, es desterrado del condado en el que vive. En Frenchman’s Bed, Mississipi conoce, en calidad de peón forastero, a los Varner, la familia dueña de prácticamente todo en ese pueblo, produciendo reacciones categóricas en cada uno de sus miembros. Will Varner (Orson Welles), el patriarca de la familia, lo ama y protege porque ve mucho de sí en él; Jody Varner (Anthony Franciosa), el hijo varón de Will, siente antipatía debido a la respuesta favorable de su padre hacia Ben; Clara Varner (Joanne Woodward), la hija educada y bella de Will, trata de dominarse ante los encantos de Ben porque presiente que no le conviene; y finalmente Eula Varner (Lee Remick), la coqueta esposa de Jody, no comprende por qué todo el mundo complica tanto las cosas cuando lo que hay que hacer es gozar de la vida.
Confieso que personalmente no soy un alentador de este tipo de adaptaciones basadas en obras literarias aunque tampoco me considero un ferviente opositor del tema, en este caso en particular el director Martin Ritt ha logrado un producto agradable, si bien no imperecedero, donde las mayores fortalezas se encuentran consignadas en una puesta en escena precisa y esmerada; un fabuloso manejo de la latente tensión sexual que se fermenta entre Ben y Clara; y las destacadas interpretaciones de Paul Newman, incomparable animal sexual lleno de carisma y expresividad; Joanne Woodward, hermosa y delicada criatura que oculta su languidez carnal detrás de una actitud excesivamente proba y recatada; y Lee Remick, la gran sorpresa, que con su pequeño papel se roba cada escena en la que aparece, es naturalmente sexy y lo disfruta, usted quedará extasiado ante tal despliegue de jovialidad y desenvoltura.
En resumidas cuentas, “El Largo y Cálido Verano” es un entretenimiento de corte estrictamente clásico y sin mayores innovaciones, un vistazo políticamente correcto de una época superada y una historia de amor sexy y entretenida.
Luigi De Angelis 
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| 4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Dusty Rivers
Murcia (España)
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Su valoración:  |
22 de Febrero de 2008 |
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Martin Ritt empieza a ser conocido con este melodrama después de haber dirigido dos películas poco conocidas (en una de ellas la protagonizaba Joanne Woodward). Pues es la primera colaboración con Paul Newman que como ya sabemos volverían a trabajar juntos en cuatro películas.
Tenesse Williams que escribió mas de una novela ambientadas en la sociedad sureña; siempre un cacique autoritario, una hija joven y guapa, un hijo desobediente, y un chico ambicioso y atractivo que se enamora de su hija. El personaje le viene de perlas a Newman, sensual y con estilo, de compañera Woodward que unos meses más tardes se casarían, y hay que decirlo, compenetran muy bien y hacen una gran pareja, el guión tiene alguna frase estúpida y contradictoria, y nos lleva a un final que todos sabemos, muy distinto al de las otras dos ("La gata sobre el tejado de zinc" y "Dulce pájaro de juventud", añado esta última aunque fuese realizada unos años más tarde porque forman una especie de trilogía), algunas de esas cosas las olvidamos por el buen reparto estelar, Paul Newman ganó el premio Cannes a mejor actor, Orson Welles con su carácter y gran presencia no parece entonar mucho en esta ambientación (que no lo hace mal), J. Woodward fría y dura, Anthony Franciosa y Lee Remick están muy bien, y por último tengo que destacar también el trabajo de Alex North en la banda sonora y la fotografía a cargo de Joseph LaShelle tan espléndida, este hombre era un genio en ello, recordemos su labor en otras películas como "El apartamento", "Irma la dulce", "La conquista del oeste", "La jauría humana"...
Dusty Rivers 
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| 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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TOM REGAN
almeria (España)
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Su valoración:  |
4 de Octubre de 2010 |
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244/17(27/09/10) Notable obra realizada por Martin Ritt, con un elenco actoral extraordinario, encabezado por dos colosos. Irving Ravetch trenza un magnífico guión basado libremente en dos relatos cortos del premiado con el Nobel William Faulkner y una novela de este, con unos diálogos ingeniosos y llenos de mala uva, en el que las emociones van en un increscendo imparable, aunque el final no está a la altura del resto. La historia es una profunda reflexión casi bíblica sobre las relaciones padre-hijos, donde incluso se puede atisbar la parábola del hijo pródigo, toca el tema de las personas que son acosadas por los pecados de sus padres, de cómo esos fantasmas les acosan cruelmente, reflexiona sobre el machismo imperante en este profundo Sur gobernado por caciques déspotas, donde los hijas pueden ser manejados al antojo de un patriarca-caudillo, en este escenario afloran las envidias, los celos, los odios enfermizos y sobre todo las ganas de ser amados, incluso nos habla valientemente de la represión sexual y de cómo una muchacha está enamorada de un homosexual, contada la historian en un tono alegre y distendido, con una marcada atmósfera optimista. La ambientación es otro de sus puntos fuertes, consiguiendo que el calor de Louissiana te cale, en lo que ayuda la fotografía de Joseph LaShelle, acentuando con su tonalidad el ardor. Los actores realizan unos trabajos magníficos, destacando sus dos titanes protagonistas, Paul Newman (consiguió el premio en Cannes al mejor actor) un indomable rebelde que derrocha magnetismo, pasión, emoción, carisma, una personalidad intensa, en el momento álgido de su belleza, cargado de un aire turbador, con un lenguaje corporal devastador al que solo le puede aguantar el envite Orson Welles, un ser superior, que con su sola presencia arrollaba como un tren al que se le acercara, uno de los talentos cinematográficos más grandes de la historia del cine, que como actor dominaba el espacio, un tipo que transmitía sentimientos, nos trasladaba empatía, poseía el don divino de la interpretación. El gran hándicap de la cinta es su tramo final que resulta demasiado aturullado, perdiendo rigor por el camino, y hasta rozando el absurdo, como ejemplo está la sonrojante búsqueda del hijo de Will Varner de un tesoro en un jardín, demasiado bufón para el tono del relato, y es que le hubiera hecho falta más metraje para desarrollar y hacer más comprensibles algunas situaciones que parecen hechas con prisas, como la escena en que Will Varner queda deslumbrado por la labia de Ben, no me resulta veraz, además de su resolución que es muy autocomplaciente, muy dulce, le resta intensidad, así como excluye cualquier posibilidad de ser redonda. Recomendable a trabajo a los que gusten de un muy buen melodrama. Fuerza y honor!!!
TOM REGAN 
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| 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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glothisman
Malaga (España)
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Su valoración:  |
24 de Abril de 2011 |
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Otra vez, dirán, y tendrán razón. Pero seguramente lo confunden con otro gordo cabrón de los muchos que en el cine americano han sido. También hay una hacienda opulenta, una hija rebelde , un primogénito blandengue, un macho malote y un accidente o evento catalizador. Contamos con toda la baraja por así decirlo. El patriarca se mueve con torpeza y escupe ácido cada vez que habla. No monta a caballo, pero conduce un jeep que es lo más parecido a un caballo mecánicamente hablando. Y no está contento con su estirpe, cómo va a estarlo, si es del sur y es un hombre que se ha hecho a sí mismo, no como esa panda de parásitos que constituye su familia.Pero en estas que llega Paul Newman, ese purasangre con camisa de tirantes, sin pasado ni futuro llevando a cuestas únicamente el encanto gratuito de su chulería.
Y se lía, claro, el sur empieza a arder. El sur siempre ha sido un polvorín lleno de gordos cabrones , damiselas rebeldes y herederos decadentes. Y nosotros nos lo creemos principalmente porque sale Newman y su magnetismo es capaz de insuflar vida a las piedras y porque los gordos cabrones y las damiselas rebeldes nos hacen, en el fondo, mucha gracia. Por eso y porque ya estamos hartos de pagar por ver en el cine a niñatos cuya chulería ni el mejor guión podría justificar.
glothisman 
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