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Críticas de "Apocalypse Now"
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| Banda sonora |
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| 8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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No es un film sobre la guerra de Vietnam, otro de los tantos que se empezaban a cocer tras "The Deer Hunter" o "Coming Home" estrenadas un año antes y que ya entrados en los ochenta el conflicto se ensalsaría de patriotismos chucknorrianos y stallonianos hasta la llegada de "Platoon" y "Full Metal Jacket".
La pieza de Coppola queda muy al margen de reseñar el conflicto en si y nos adentra directamente en las tinieblas de la obsesión humana para alcanzar lo mítico y divino, muy propio en la táctica psicológica de la guerra.
La selva camboyana como el mismo infierno creado y reducido por el hombre con su deseo irrefrenable de alcanzar a ser un semidiós usando sus instintos primitivos de poder, són las conclusiones a las que llega un desconcertado y cada vez más enloquecido Willard dispuesto a arrebatar el mando de Kurtz con las mismas reglas a las que ambos se les ha impuesto el ejército de su país invasor. Ya no hay lucha entre ejércitos por sus propios intereses políticos, solo hay jungla, desolación, locura y muerte.
Hay que añadir el elenco de seres supremos en "Apocalypse Now"; el ejército aéreo capitaneado por Kilgore (excelente vis cómica de Robert Duvall, de ademán autodestructivo y enseñoreado por los aromas matutinos del napalm); la misma intervención militar (pero sin caer en la denuncia sobre sus consecuencias); el colonialismo apagado y arrebatado (tema añadido, y según mi punto de vista, enriquecido en la versión ampliada de 2002); Willard, el oficial atormentado (Martin Sheen substituyó a Harvey Keitel) por cumplir una misión de la que él puede decidir por méritos de orgullo coronarse rey de los nativos después de ejercer sus funciones de verdugo. Y Kurtz, el coronel desertor que ha creado su ejército de nativos (Robert Redford, que tuvo la posibilidad de hacer de Willard, Steve McQueen y Jack Nicholson eran candidatos al personaje).
He aquí los paralelismos entre Willard y Kurtz; la línea divisoria entre ambos se estrecha cada vez más hasta llegar al final del río, en plena Camboya donde el otro "infierno ruidoso", el de los fusiles, los helicópteros y las playas minadas con surfistas suicidas, queda ya muy lejos y se reemplaza al infierno del silencio y el miedo, del horror dónde el mismo hombre puede destruir el paraíso que ha creado a golpe de machete mandando una clave por radio. La propia destrucción hecha cenizas. Muy propio de las guerras y del poder.
De visión obligada. Wagner dijo una vez: "Si el público no ha enloquecido mi obra habrá fracasado". En nuestros días las Walkirias siguen cabalgando con fuerza.
Ignasi Borràs 
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| 33 de 60 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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jastarloa
Madrid (España)
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Su valoración:  |
9 de Septiembre de 2005 |
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La nueva versión aporta realmente pocas cosas buenas y muchas malas. Algunos minutos añadidos no molestan: el robo de la tabla de surf y la breve persecución posterior, el final de las chicas Playboy... Pero hay otros que joden la narración original, ya de por sí pesada en algunos tramos: la estancia en la plantación francesa, el nuevo monólogo de Brando (más largo y mucho más aburrido).
La versión original era mejor, aunque tampoco me ha parecido nunca la mejor película bélica. Está claro que técnicamente es impresionante, que las imágenes son hipnóticas, que la mayor parte (en la versión original hasta que llega hasta Kurtz; en la nueva hasta que llega a la plantación francesa) es de 10 y te pone los pelos como escarpias. Pero también es cierto que hay una segunda parte que se hace muy pesada, por mucho que aparezca Brando y haga un monólogo inquietante. ¿Cómo es que nadie menciona nunca al mediocre personaje interpretado por Dennis Hopper?
Además me parece que, aunque se pretenda reflejar la locura que es la guerra y el desgaste moral en particular de los soldados en Vietnam, no es honesto ni eficaz retratar a todos los personajes de la película como unos locos. No es honesto porque también habría personas, aunque sean pocas, que se sobrepusieran a todo eso, que conservaran un mínimo de cordura. Tampoco es eficaz porque no logra que me identifique con ninguno de los personajes. Siempre es mejor enganchar al espectador, que se meta en la piel de alguien que sufra. Aquí el único un poco normalito es "el Jefe" de la barcaza, pero es un secundario tratado de refilón (además, al final se vuelve loco cuando le clavan la lanza; muy poco creíble, demasiado cinematográfico).
Lo que sí me encanta: el ventilador, los fundidos y la canción de The Doors; el ataque acompañado por las Valkirias y el obsesivo teniente Kilgore; las conejitas; el montaje final paralelo entremezclando un ritual brutal con un buey y el asesinato de Kurtz a manos de Willard.
Me parece loable la intención de retratar el horror, pero creo que se pasan tanto que no cuela.
PD: Creo que Coppola nunca estuvo en la guerra de Vietnam, entre otras cosas porque su mejor cualidad nunca ha sido su salud física: sobrepeso, ataque de polio en su infancia, infartos de joven... Es un apunte en respuesta a una de las críticas anteriores que creo que confunde las devastadoras consecuencias psicológicas que tuvo este rodaje en la persona de Coppola con una ficticia participación suya en dicha guerra.
Tampoco quiero pasarme de listo, no he leído biografías detalladas sobre este director. Si estoy en un error, pido perdón.
Algunas bélicas que me parecen mejores: "Senderos de gloria", "La chaqueta metálica", "Salvar al soldado Ryan", "La delgada línea roja", "La cruz de hierro", "Das Boot". No hay muchas más que me lo parezcan, pero estoy seguro de que se me olvida alguna y de que hay otras tantas que todavía no he visto.
jastarloa 
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| 13 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Martin Sheen, un buen actor que cometió una de las mayores atrocidades que ha sufrido el débil cuerpo inocente de la Cinematografía, es decir tener hijos y enchufarles en la industria, merece, sólo por eso, ser colgado por la soga de Hitchcock desde lo más alto del Empire State de King Kong.
Su interpretación, bajo la sombra del dopaje (Lucy in the Sky with Diamonds), está lograda, y consigue que el Marlon Brando más grotesco y sobreactuado que se ha visto en pantalla no le eclipse. Esto no es moco de pavo.
Dennis Hopper, otro actor afín a las sustancias prohibidas, encaja perfectamente en un corto, aunque no pequeño, papel.
Pero el premio es, sin duda para "il consiglieri", al que le sobran huevos para hacer surf en un bombardeo y disfrutar del olor a napalm de antes de desayunar.
La ambientación es perfecta y crea una atmósfera personal e intransferible al film. Principalmente el tramo que acontece navegando por el río.
La música está seleccionada conforme a las tendencias hippies de la época y asociada a la paranoia ácida que se vivió en las selvas, donde alucinación y terror paseaban de la mano.
Pero quizás peca un poco la película de transgesora: tal magnificación de imágenes y personajes termina por sobrepasar la barrera del sonido e hiriendo de muerte al ritmo narrativo.
En resumen, Coppola: capaz de crear "El Padrino" y vomitar "Life Without Zoe".
Me quedo, por cierto, con la del 79.
El director's cut, es sólo apto para frikis de la guerra del Vietnam (es decir, del sonido de los helicópteros).
Sines Crupulos 
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| 9 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Jack Torrance
Talavera de la Reina (España)
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Su valoración:  |
7 de Agosto de 2006 |
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Es una de las películas más estremecedoras que he visto últimamente y me confirma lo gran director que es Francis Ford Coppola y lo gran actor que es Marlon Brando.
La película transcurre en la guerra, oliendo a hipocresía y cinismo, una atmósfera deprimente bien representada por los protagonistas, una ambientación sobrecogedora, buena fotografía, buenos paisajes, música sugerente (no la imagino sin la música de The Doors)...
Pero sin duda el momento cumbre de la película es el tramo final. Desde que los protagonistas llegan al campamento de Kurtz y aparece en pantalla Marlon Brando la película adquiere otro cariz. Es entonces cuando Coppola despliega toda su creatividad, al máximo, y observa toda la situación desde la más pura filosofía, la más pura poesía (...) las ideas que se plantean en el tramo final de la película son densas, espesas y profundas. Derroche de pensamiento, abstracción filosófica y arte...
El resultado final es un balazo en el cerebro(...) Es una película que me ha desconcertado, y cuyo final me parece una obra de arte. No la creo una película apta para todos los públicos, por su complejidad y su solidez.
Al ser tan extensa e impactante, la película consigue implicar al espectador, hasta tal punto de sentirse abstraido e invadido en ciertos momentos. El discurso de Kurtz es una jarra de agua fría difícil de masticar y de digerir (...)
Más de tres horas de buen cine... de cine bien hecho, bien estructurado, bien interpretado.... una película cargada de significado, de mensajes, submensajes, de ambigüedad...
...y una película cuyo final explica el título de la misma.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Es una de las películas más estremecedoras que he visto últimamente y me confirma lo gran director que es Francis Ford Coppola y lo gran actor que es Marlon Brando.
La película transcurre en la guerra, oliendo a hipocresía y cinismo, una atmósfera deprimente bien representada por los protagonistas, una ambientación sobrecogedora, buena fotografía, buenos paisajes, música sugerente (no la imagino sin la música de The Doors)...
Un momento clave es el encuentro con los franceses. Se dicen cosas muy interesantes acerca del desarrollo de la guerra y del papel que desempañan unos y otros. El diálogo hace pensar y reflexionar de una manera fresca acerca de la guerra de Vietnam.
Pero sin duda el momento cumbre de la película es el tramo final. Desde que los protagonistas llegan al campamento de Kurtz y aparece en pantalla Marlon Brando la película adquiere otro cariz. Es entonces cuando Coppola despliega toda su creatividad, al máximo, y observa toda la situación desde la más pura filosofía, la más pura poesía. Kurtz es un Quijote, loco o no, cargado de razón y fanatismo al mismo tiempo... un personaje oscuro, que vive en la muerte, pero tremendamente atractivo, enormemente poderoso... las ideas que se plantean en el tramo final de la película son densas, espesas y profundas. Derroche de pensamiento, abstracción filosófica y arte... Martín Sheen camuflado saliendo del agua... es una escena que casi parece una danza.
El resultado final es un balazo en el cerebro, como insinúa Kurtz en uno de sus monólogos.
Es una película que me ha desconcertado, y cuyo final me parece una obra de arte. No la creo una película apta para todos los públicos, por su complejidad y su solidez.
Al ser tan extensa e impactante, la película consigue implicar al espectador, hasta tal punto de sentirse abstraido e invadido en ciertos momentos. El discurso de Kurtz es una jarra de agua fría difícil de masticar y de digerir, y eso hace más comprensible la postura de Willard (Martín Sheen) y el contexto general de la película.
Más de tres horas de buen cine... de cine bien hecho, bien estructurado, bien interpretado.... una película cargada de significado, de mensajes, submensajes, de ambigüedad...
...y una película cuyo final explica el título de la misma.
Jack Torrance 
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| 7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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VOLAND
ALICANTE (España)
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Su valoración:  |
20 de Agosto de 2007 |
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Eso es lo que dice la película.
Esto trata del Vietnam, de la locura ... trata del ser humano, del sinsentido de la guerra , de la "contemplación de otros mundos en un mismo mundo".
Trata de un rodaje de 50 semanas .... de la última gran obra de Coppola .... de un magistral uso de la fotografía (Storaro el italiano), del montaje y el sonido (del americano Walter Much, que se ganó el sueldo , cortando minutos de una película cuya duración era de más de 5 horas), trata de poner una canción titulada The End al principio ... todo , absolutamente todo, se hizo con 2 cojones ... como muchas películas de los 70's. Nada que ver con lo actual.
Después Coppola, se hizo un burgués cómodo.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Lástima que el final no sea el que viene sugiriendo el film, debería de acabar como Coppola pensaba : todo el refugio estallando en pedazos por los misiles americanos, para demostrar así la inutilidad de la guerra ...
El final resultante fue un tanto ambigüo, medio apocalíptico, un viaje a la nada, al no retorno ... muy filosófico.
VOLAND 
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