Una mini "road movie" que gira en torno a un adolescente que venera por encima de todo a su D10S. El protagonista (clavado al Kun, cuñado de Maradona por cierto) se llama Tati y no tiene dónde caerse muerto, pero se le ha metido entre ceja y ceja ir a Buenos Aires a entregarle al Diego una estatua de madera (¿¿??) tallada por él mismo. En clave de falso documental se nos muestra esta curiosa historia, que al fin y al cabo es una hazaña agradable (aunque en ocasiones cruel) que cuenta con un protagonista carismático pero también con un final que no cuaja y la sensación de que se podría sacar mucho más partido a todo. Ningún secundario de los que se encuentra por el camino despierta interés y a veces parece que el guión se estanca en el mismo pozo de no contarnos nada nuevo. Sin embargo ya digo que el conjunto es algo original, está rodado con pocos medios y después de verla se puede sacar alguna que otra lectura en cuanto al tema de Maradona y su religión ahí en Argentina.
spoiler:
En una villa nació, fue deseo de Dios,
crecer y sobrevivir a la humilde expresión.
Enfrentar la adversidad
con afán de ganarse a cada paso la vida.
En un potrero forjó una zurda inmortal
con experiencia sedienta ambición de llegar.
De cebollita soñaba jugar un Mundial
y consagrarse en Primera,
tal vez jugando pudiera a su familia ayudar...
A poco que debutó
"Maradó, Maradó",
la 12 fue quien coreó
"Maradó, Maradó".
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas...
y todo el pueblo cantó:
"Maradó, Maradó",
nació la mano de Dios,
"Maradó, Maradó".
Sembró alegría en el pueblo,
regó de gloria este suelo...
Carga una cruz en los hombros por ser el mejor,
por no venderse jamás al poder enfrentó.
Curiosa debilidad, si Jesús tropezó,
por qué él no habría de hacerlo.
La fama le presentó una blanca mujer
de misterioso sabor y prohibido placer,
que lo hizo adicto al deseo de usarla otra vez
involucrando su vida.
Y es un partido que un día el Diego está por ganar...
A poco que debutó
"Maradó, Maradó",
la 12 fue quien coreó
"Maradó, Maradó".
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas...
y todo el pueblo cantó:
"Maradó, Maradó",
nació la mano de Dios,
"Maradó, Maradó".
Sembró alegría en el pueblo,
regó de gloria este suelo...
Olé, olé, olé, olé, Diego, Diego.