Felicidades
6,9
1.717
Drama
Es Nochebuena en Argentina. Un escritor famoso que no es feliz y que decide viajar al encuentro de su amada; un médico que quiere ligar con una española, y un odontólogo loco por encontrar el juguete que su hijo quiere de regalo. Una ácida visión sobre la otra cara de la navidad, donde la clase media insiste en sostener una celebración que ya ha perdido su naturaleza. Todos la festejan, pero se centra en los que quedan fuera: los ... [+]
27 de junio de 2005
27 de junio de 2005
8 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Otra apasionante obra argentina. Otra mirada esperanzadora y vigorosa al penoso transcurrir. Uno se pregunta como se logra esa composición de personajes tan pintorescos como reales, que tienen una existencia tan ordinaria como aleccionadora. Una película coral en el coto de la comedia, incluso de enredo, haciendo siempre gala de un humor verdaderamente ocurrente. Demostrando que no hay porqué servirse de un denso drama para supurar realismo.
También es loable el tratamiento del detalle: Los lugares y los personajes pequeños, los eventuales y los que uno se cruza sin reparar demasiado en ello aquí son singulares, dejando tras de si un amplio y rico paisaje.
Quizá se pueden lamentar algunos tópicos y situaciones ya vistas, pero no importa, porque el encanto especial que tiene esa fauna humana es impagable y la gran suerte y la gran desdicha es que uno puedo reconocerse en ella.
También es loable el tratamiento del detalle: Los lugares y los personajes pequeños, los eventuales y los que uno se cruza sin reparar demasiado en ello aquí son singulares, dejando tras de si un amplio y rico paisaje.
Quizá se pueden lamentar algunos tópicos y situaciones ya vistas, pero no importa, porque el encanto especial que tiene esa fauna humana es impagable y la gran suerte y la gran desdicha es que uno puedo reconocerse en ella.
21 de diciembre de 2010
21 de diciembre de 2010
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
No sé si me duele más comprobar que el sinsabor de la Navidad es para muchos una realidad o quienes se han desilusionado por pensar que iban a ver una comedia. Esto es un drama caótico, agobiante, muy emotivo y triste. Una Buenos Aires plagada de individualismo y egoístas a quienes se les pasa la Navidad en forma ignota. A pesar de tener un reparto que cuenta con varios reconocidos humoristas, acá el despliegue es netamente dramático y los momentos de humor, geniales, ácidos, son pocos. Es una historia simple, gris, que viene de la mano de un director que ha pasado por el mundo de la publicidad y quien sabe muy bien que la vida perfecta que muchas veces nos intenta vender la pequeña pantalla no lo es tanto. "Por un mundo" mejor, brinda uno de los protagonistas....¿pero cuánto estamos de dispuestos a ello?
28 de agosto de 2020
28 de agosto de 2020
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
285/45(27/08/20) Irregular film argentino enmarcado en el sub género de historias cruzadas, única dirección en largometraje del rosarino Lucho Bender (murió con 46 años en Barcelona de un infarto de miocardio el 6 de julio de 2004 a las dos de la mañana, mientras se encontraba llevando a cabo negociaciones para su nuevo film). El guión es obra del propio Bender junto a Pablo Cedrón (actor en el film que hace del doctor Rodolfo), creando un mosaico de historias que transcurren en la noche de la Navidad en Buenos Aires y alrededores. Una mezcla de comedia y drama para exponer el contraste entre la artificiosa felicidad de la Navidad frente a la realidad de unos personajes solitarios en busca de calor humano. Unos relatos en que se dan cita la necesidad de tener compañía, donde me chirría el del registro policial a un piso de un ladrón, es bueno por sí solo, pero en el tono melancólico de la cinta me resulta desencajado. UN refleja de un mundo mugriento, feista, en mezcolanza con las fechas estivales, quedando un desesperanzado retrato de una sociedad cainita y egoísta. Queriendo Bender abarcar mucho pero apretar poco,
Juan Sikora (Luis Machín) es un escritor relativamente exitoso, pero no es feliz: su corazón se debate entre la mujer que está sentada a pocos metros de él, en un hipergenérico Bar Mitzvá de Santa Rosa, y una joven que vive en Buenos Aires. Desesperado, intenta cruzar el espacio que lo separa de esta última en el peor momento del año, las horas previas a la Navidad. Haciendo el viaje a Buenos Aires con el humorista (Carlos Belloso) de la fiesta que lo lleva en su auto; Microhistoria de una travesía, donde el cómico intenta animar a su triste pasajero, encuentro una relación sin sustancia, que cuando se separan aún no ha habido vínculo alguno entre ellos: Solo encuentro reseñable el encuentro de Sikora con unos emigrantes en un camión, felices cantando a pesar de sus penurias frente a la situación del escritor. Pero esto me resulta en esbozo simplista a pie de página. Y en la parte del cómico me queda otro borrador de algo que se quiere exponer, pero apenas se atisbad de un tipo de escaparate de sonrisa forzada y por dentro la soledad.
El médico Rodolfo Plataña (Pablo Cedrón) tuvo una tarde agitada: trajo una vida al mundo y vio cómo otra se le iba de las manos. Su seriedad se descompone cuando sale del hospital y enfrenta la calle, transformándose en un peatón. Está solo. Busca la compañía de la bella Laura (la española Silke), a quien acaba de conocer en una librería. Hasta que un lisiado se cruza en su camino para pedirle que empuje su destartalada silla de ruedas "hasta acá nomás, a unas cuadritas". El inválido también está solo, y hará todo lo posible por retener la compañía de Plataña; Una microhistoria que se parte en dos. Primero está el modo grotesco y en formato lapa repelente del doctor a Laura, propio de que llame a la policía por acoso, no me creo nada, un tipo ordinario llevando una caja de zapatos intentando camelarse a una hermosa joven me resulta entre inverosímil y de ciencia ficción, no hablemos ya de que encima tiene éxito, tomadura de pelo total. Por no hablar de lo plúmbeo de la personalidad de Laura un mero bello florero del que no sabemos nada más que también le acosa un escritor. Está la otra sub trama en la que se abre, la de como un lisiado en silla de ruedas (Marcelo Mazzarello) por la calle pide ayuda a Rodolfo, para que lo lleve a su piso, y como el paralítico se va aprovechando de la generosidad del doctor para que le haga cosas en su vivienda, cuando en realidad queda subyacente que no desea estar solo. Relato que me es muy esquemático, entiendo lo que quiere decir pero me es muy superficial, tampoco ayuda a ver al actor Mazzarello con un pelucón que canta más que David Bisbal, en un rol que podría haber dado juego, frente a una Silke más estirada que el palo de la luz.
Julio Debiasi (Gastón Pauls) es un odontólogo, sólo aspira a conseguir ese robot que sale en las propagandas, el que echa humo por la cabeza. No hay otra cosa que su hijito añore más. Pero ya es demasiado tarde, la publicidad surtió efecto: no hay un solo robot en las pocas jugueterías aún abiertas. Pero todo puede ser peor, cuando casi se dé por vencido, Julio será forzado a actuar como testigo de un registro policial, junto a otro testigo en la figura de un anciano (Federico Cammarota) que desea que lo dejen ir con su familia; Muy divertido como los polis pasan de agentes de la ley rutinarios ladrones que se aprovechan de su poder, en conjunción con su egoísmo de no querer dejar marchar a los dos testigos cogidos al azar de la calle, ello con argumentos peregrinos de pretendido filosofismo, como que uno en la vida hace más cosas que no le agradan que las que le gustan. Pero todo esto me queda una bizarrada, a la que se le quiere dar un fondo dramático de calado con su epílogo, pero no he conectado con el viejo, me resulta una figura sin carácter. Donde lo único subyacente es el buenismo del dentista queriendo que ‘liberen’ al viejecito. Quizás Bender quiso exponer una crítica a como las autoridades que deben velar por nuestra seguridad terminan por ser unos abusones, ello en un tiempo convulso en Argentina (y cuando no?). Teniendo eso sí, aquí las mejores actuaciones en los carroñeros policías, sobre todo por un carismático y sensacional Cacho Castaña y el vecino amanerado metomentodo encarnado por Alfredo Casero.
Me queda una cinta amena, que pretende mucho más de lo que puede, quedándose cual cómico de la escena final en medio de la nada. Y es que la película parece adornada por un halo tristón donde no hay catarsis y todo parece un más y más indolencia anímica.
Juan Sikora (Luis Machín) es un escritor relativamente exitoso, pero no es feliz: su corazón se debate entre la mujer que está sentada a pocos metros de él, en un hipergenérico Bar Mitzvá de Santa Rosa, y una joven que vive en Buenos Aires. Desesperado, intenta cruzar el espacio que lo separa de esta última en el peor momento del año, las horas previas a la Navidad. Haciendo el viaje a Buenos Aires con el humorista (Carlos Belloso) de la fiesta que lo lleva en su auto; Microhistoria de una travesía, donde el cómico intenta animar a su triste pasajero, encuentro una relación sin sustancia, que cuando se separan aún no ha habido vínculo alguno entre ellos: Solo encuentro reseñable el encuentro de Sikora con unos emigrantes en un camión, felices cantando a pesar de sus penurias frente a la situación del escritor. Pero esto me resulta en esbozo simplista a pie de página. Y en la parte del cómico me queda otro borrador de algo que se quiere exponer, pero apenas se atisbad de un tipo de escaparate de sonrisa forzada y por dentro la soledad.
El médico Rodolfo Plataña (Pablo Cedrón) tuvo una tarde agitada: trajo una vida al mundo y vio cómo otra se le iba de las manos. Su seriedad se descompone cuando sale del hospital y enfrenta la calle, transformándose en un peatón. Está solo. Busca la compañía de la bella Laura (la española Silke), a quien acaba de conocer en una librería. Hasta que un lisiado se cruza en su camino para pedirle que empuje su destartalada silla de ruedas "hasta acá nomás, a unas cuadritas". El inválido también está solo, y hará todo lo posible por retener la compañía de Plataña; Una microhistoria que se parte en dos. Primero está el modo grotesco y en formato lapa repelente del doctor a Laura, propio de que llame a la policía por acoso, no me creo nada, un tipo ordinario llevando una caja de zapatos intentando camelarse a una hermosa joven me resulta entre inverosímil y de ciencia ficción, no hablemos ya de que encima tiene éxito, tomadura de pelo total. Por no hablar de lo plúmbeo de la personalidad de Laura un mero bello florero del que no sabemos nada más que también le acosa un escritor. Está la otra sub trama en la que se abre, la de como un lisiado en silla de ruedas (Marcelo Mazzarello) por la calle pide ayuda a Rodolfo, para que lo lleve a su piso, y como el paralítico se va aprovechando de la generosidad del doctor para que le haga cosas en su vivienda, cuando en realidad queda subyacente que no desea estar solo. Relato que me es muy esquemático, entiendo lo que quiere decir pero me es muy superficial, tampoco ayuda a ver al actor Mazzarello con un pelucón que canta más que David Bisbal, en un rol que podría haber dado juego, frente a una Silke más estirada que el palo de la luz.
Julio Debiasi (Gastón Pauls) es un odontólogo, sólo aspira a conseguir ese robot que sale en las propagandas, el que echa humo por la cabeza. No hay otra cosa que su hijito añore más. Pero ya es demasiado tarde, la publicidad surtió efecto: no hay un solo robot en las pocas jugueterías aún abiertas. Pero todo puede ser peor, cuando casi se dé por vencido, Julio será forzado a actuar como testigo de un registro policial, junto a otro testigo en la figura de un anciano (Federico Cammarota) que desea que lo dejen ir con su familia; Muy divertido como los polis pasan de agentes de la ley rutinarios ladrones que se aprovechan de su poder, en conjunción con su egoísmo de no querer dejar marchar a los dos testigos cogidos al azar de la calle, ello con argumentos peregrinos de pretendido filosofismo, como que uno en la vida hace más cosas que no le agradan que las que le gustan. Pero todo esto me queda una bizarrada, a la que se le quiere dar un fondo dramático de calado con su epílogo, pero no he conectado con el viejo, me resulta una figura sin carácter. Donde lo único subyacente es el buenismo del dentista queriendo que ‘liberen’ al viejecito. Quizás Bender quiso exponer una crítica a como las autoridades que deben velar por nuestra seguridad terminan por ser unos abusones, ello en un tiempo convulso en Argentina (y cuando no?). Teniendo eso sí, aquí las mejores actuaciones en los carroñeros policías, sobre todo por un carismático y sensacional Cacho Castaña y el vecino amanerado metomentodo encarnado por Alfredo Casero.
Me queda una cinta amena, que pretende mucho más de lo que puede, quedándose cual cómico de la escena final en medio de la nada. Y es que la película parece adornada por un halo tristón donde no hay catarsis y todo parece un más y más indolencia anímica.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La escena final si tiene mucho encanto poético con el cómico Jaime varado a medio camino de ningún sitio, sonriendo en su desolación, abandonado por su acompañante, y al final observando los fuegos artificiales de Navidad, en soledad a reverso amargo de la Felicidad impostada.
Me queda un film tan amable como olvidable, esperaba mucho más, algo que me hicara el diente y me he encontrado con algo liviano. Fuerza y honor!!!
PD: Tan complicado era que el doctor tirará el chucho al contenedor?
Me queda un film tan amable como olvidable, esperaba mucho más, algo que me hicara el diente y me he encontrado con algo liviano. Fuerza y honor!!!
PD: Tan complicado era que el doctor tirará el chucho al contenedor?
24 de marzo de 2009
24 de marzo de 2009
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Qué película más divertida. Un verdadero dream team de cómicos del under argentino se reúne para mostrar la navidad más loca mostrada por ninguna película en la historia del cine!!!
Notable Carlos Belloso, haciendo los "ruiditos" de animales
Notable Carlos Belloso, haciendo los "ruiditos" de animales
4 de agosto de 2010
4 de agosto de 2010
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hace una década casi, cerca de la fecha de su estreno, vi esta película y me fascinó.. Quedaron grabadas en mí algunas escenas desopilantes y tremendas, ciertos retazos de diálogos cáusticos y turbadoramente cómicos, impresiones fuertes, tanto por su humor corrosivo como por su cruel disección de personajes. Hoy volví a ver esta obra y realmente a la distancia me sorprende aún más su potencia descriptiva, su lucidez, su rigurosidad en el retrato de eso que se dio en llamar en la Argentina el menemismo y su secuela aún mas nefasta: el post menemismo, que desembocaría sólo unos meses después en la tragedia de diciembre de 2001, el colapso económico, social y existencial que llevó a los habitantes de este país a batir las cacerolas y a clamarle a sus dirigentes "que se vayan todos". En unos trazos magníficos y contundentes, pero suavizados gracias al humor mas ácido posible, el prematura y tristemente fallecido Lucho Bender mostraba la marginalidad y el desamparo (el lisiado Héctor "un favorcito más Cachoy"), la presencia inquietante de la "mano de obra -no tan- desocupada" de el proceso militar de años atrás, la lucha por la vida en todas sus formas (Jaime el humorista patético que se hace el payaso para dejar de hacerse el payaso) y muchos personajes más, todos empapados y entrampados en la resignación más feroz pero aún así, desorientados y quemados, porfiando por hallar en alguna parte una luz de esperanza por tenue que fuese. Y qué momento es mas proclive a encontrar esa luz que la Nochebuena.. porque sí.. porque en algo hay que creer.. aunque sea en Flipper. Que estaba tratando de decirnos algo, abuelo.. Mientras el abuelo, en la guardia de aquel hospital, ya no podía escuchar...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La música, otra perla: poca pero justa y movilizadora: la infantil "Soy un angelito" y la sobrecogedora "Silent Night"
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
Últimas películas consultadas
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana
