|
|
|
Críticas de "Fanny y Alexander"
|
| 8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Neathara
Amsterdam (Holanda)
|
Su valoración:  |
30 de Noviembre de 2008 |
|
|
No he visto nada de Bergman salvo esta película y fue por una cosa que se relaciona con lo que voy a escribir aquí y que mencionaré más tarde. Pero para realizar este texto, he tenido que recurrir a muchos recuerdos enterrados en lo más profundo de mi consciente: puesto que para mí era importante preservar un cierto tipo de perspectiva y aunque me ha costado, creo que lo he conseguido.
La película es la narración de un yayo, Alexander, que nos habla la época en que tenía diez años. Comienza con una bonita familia sueca celebrando la Navidad, se quiebra de forma brusca con la muerte del padre y sufre un giro de noventa grados cuando la madre viuda vuelve a casarse y ella y los críos se mudan a una nueva casa.
Al principio de la historia, el universo infantil es como debe de ser, los críos juegan, experimentan, se esconden, sueñan, espían...Los adultos son gente algo divertida y grotesca a los que acechar desde las esquinas y debajo de las mesa y de los que despreocuparse alegremente cuando se imponen otros intereses. La imagen del Mal existe, pero todavía no ha tomado forma. Son tiempos agradables, un poco claustrofóbicos y ciertamente mágicos.
Más tarde, cuando la madre se casa con el severo padrastro, ese mundo se estrecha y oscurece: El Mal se hace carne y lo que es peor, es la madre quien lo introduce sin preguntar, obligándoles a tratar de sobrevivir bajo su sombrío reinado. La nueva presencia destierra los juegos de antaño e impone una clase de juegos más oscura: la lucha de la infancia por superar la primera noción de que no todos los mayores están ahí para protegerlos.
El mayor logro de Bergman es haber conseguido realizar una disección adulta sin perder la percepción pura y a un tiempo monstruosa de los críos. Hay un dolor muy vivo y lacerante plasmado aquí, esa clase de dolor que sólo genera la horrible impotencia de los niños frente a unos cambios que escapan a todo su control. Bergman revindica ese dolor y lo hace como el niño, no como el adulto y esa capacidad me deja atónita. No conozco ningún otro caso en cine donde haya visto algo parecido a eso. Es como un grito que atraviesa la pantalla y perfora los tímpanos de tu primera memoria. Yo he vivido eso antes.
Hay algún apunte que podría decirse fantástico...pero no me queda claro si esa fantasía proviene de la visión "real" o de la especial deformación con que observan el entorno unos ojos infantiles. Me declino por lo segundo.
Se puede ver desde los dos puntos de vista, el del adulto y el del niño y toda la riqueza de la historia se desvelará en esta bifurcación de miradas. Pero donde el adulto verá un dramón denso, atormentado, onírico y oscuro, el niño se encontrará una película que contiene algunos de los mayores terrores que jamás pudiera concebir en su particular concepción del mundo.
Lo sé porque también la vi con diez años y mis pesadilllas todavía no la han olvidado. Es por eso por lo que no he visto ni veré más películas de Bergman. Me da miedo.
Neathara 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Perandones
elche (España)
|
Su valoración:  |
14 de Agosto de 2007 |
|
|
Con motivo del óbito del gran cineasta, me he permitido volver a ver esta obra maestra, que ha de pasar, con todo mérito, a la historia del cine.
Se ha hablado ya de diversos aspectos en las diferentes críticas (iluminación, vestuario, contrastes, etc) que no voya a repetir. Tan sólo quería llamar la atención sobre el último discurso de Gustavo Adolfo, que a mí me parece una joya . Creo que en ese discurso se sintetiza todo el legado de Bergman, su intento de respuesta a tanta pregunta metafísica. Y la respuesta es que no existe ninguna respuesta lo suficiente certera al sentido de la vida. Habrá que conformarse con los pequeños placeres que nos otorga la vida. Pero, al final, cuando besa a su pequeño retoño, deja un resquicio de luz por el que no renuncia a seguir presguntándose por ese "gran mundo" que quizá podamos construir. Magistral: somos hombres, pegados a la tierra. Pero, por mucho que nos queramos conformar sólo con lo inmediato, la pregunta sobre el sentido de la vida y el más allá, la pregunta sobre Dios, siempre estará presente. Al final, ¿qué queda?: queda la gran pregunta. el que renuncie a esto, deja de ser hombre en plenitud. Yo creo que todo el pensamiento de Bergman va por ahí.
Al margen de ello, es que el film es un peliculón. Si a ésta no la puntúo con diez, no sé a cuál se la voy a dar. Es más, me gustaría conseguir la versión extendida. Por lo visto, contiene escenas de grandíssimo valor.
Perandones 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
Ingmar Bergman nunca lo ha tenido fácil entre nosotros. Los espectadores de casi todo el mundo hemos crecido alimentándonos del lenguaje del cine americano, de los mensajes frenéticos, de ritmos trepidantes, de lo inmediato que desde hace decenios nos cuenta y nos muestra la televisión.
La irrupción de otras narrativas, de otras miradas, provoca el desconcierto, crea receptores desubicados que se cuestionan aquello que reciben, Al sueco Ingmar Bergman, desde sus primeros trabajos, se le cuelga ese sambenito: el de ser un director opaco, con una obra llena de simbolismos de difícil acceso, impenetrables, inaccesibles.
Y es en ese contexto, después de haber firmado títulos supuestamente espesos como “El séptimo sello” y “Fresas salvajes”, cuando el cine internacional recibe la nueva visita del maestro sueco, esta vez empeñado en contarnos su punto de vista sobre lo suyo, lo que tiene más cerca, sobre su país y sus obsesiones.
Con “Fanny y Alexander” nos llegó la respuesta, un fresco testimonio de la sociedad sueca de principios del siglo XX, de tiempos de cambio y turbulencias que el maestro refleja con trazo fino, sin prisas y con minuciosidad, deteniéndose en el detalle formal y moral.
“Fanny y Alexander” es la historia del avatar de una saga familiar, de todas las familias, interrumpido por la Muerte. Es algo que permite a Bergman involucrarse en la resolución de problemas y conflictos morales, de intervenir la realidad desde su mirada, un punto de vista pulcro y a veces ingenuo que persigue la emoción y descarta el efectismo.
En “Fanny y Alexander” Bergman abandona las grandes verdades y mira hacia lo cotidiano, rebusca en sus demonios y teje historias de todos los días sin saber que cautiva a quienes lo despreciaron por lo denso de su discurso, lo tenso de sus planteamientos y lo fronterizo de sus propuestas: en un polo está el cine de consumo de todos los días y en otro las películas de consumo nada compulsivo. El reto de Ingmar Bergman es el de resolver la contradicción entre la poesía y la prosa.
Bergman, que fue poesía, busca su sitio en la prosa. Y también en ella se revela como maestro.
Saludos de FrankiE LamparD
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Alexander deseando la muerte de su mentor el obispo a manos de Ismael, descubre que los fantasmas aunque no existan en lo terrenal si lo hacen en lo espiritual sobre todo cuando el Obispo fallecido en forma de fantasma del pasado le comunica a Alexander "No te librarás de mi nunca".
xxxFranK LamparDxxx 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
No soy partidario del doping en el deporte, y soy contrario a todo lo referido al mundo de las drogas, como sinónimo de dependencia o destrucción, pero Señor Bergman¡¡¡ ya podía haberse dopado o tomado un estimulante que regenere cuerpo y lente, por Dios¡¡. Fanny y Alexander, acaba por desmoralizarte y conseguir aburrirte, densa en su contenido y no falta de interesantes escenas, actores o diálogos, se acaba convirtiendo sin necesidad en un tedio de tres horas, extendido hasta la saciedad por un cansino Bergman.
Como aficionado a este arte, tenía muchas ganas de apreciar y valorar un estilo tan laureado, pero no va conmigo, lo siento. No soporto ver a una persona llorar durante 1 minuto, para demostrarme que es la tristeza; quiero ritmo y un significado mas rutilante, quizás sea simple, pero estilos no tan recargados, me deleitan con tan sólo nombrarlos: Hawk, Ford o Wilder.
Siento decirlo pero quizás, una y no más Santo Tomás.
Un saludo.
Francisco rodriguez fincas 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 3 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
diegod
teruel (España)
|
Su valoración:  |
8 de Noviembre de 2006 |
|
|
Es difícil que una historia sea plasmada en película de una manera más exquisita. El film recorre el devenir de la vida en una pudiente familia sueca con el ritmo natural de ésta, sin agobiar al espectador con continuos acontecimientos como en la mayoría de los films, en los cuales se desnaturalizan las historias al compactarlas, y para ello se explaya metrando casi 200 minutos. La recreación de escenarios está mimada hasta el extremo recreando desde la más fastuosa de las viviendas, la magia en un pequeño teatro o la oscuridad y superstición de un palacio episcopal, hasta el maravilloso mundo de un coleccionista de titeres judío que roza la obra de arte.
La fotografía acompaña en todo momento la ambientación desplegando todo tipo de recursos sin escatimar en gastos.
En cuanto a la interpretación nos encontramos ante una de esos films en los cuales el cúmulo de buenas interpretaciones nos despista a la hora de elegir protagonismos, a saber de sus dos pequeños actores que pese a ser el hilo conductor de la película no llevan la carga interpretativa que se les puede presuponer.
Recomiendo verla las veces que sean necesarias para poder llegar a comprender la magnitud de la obra y conservarla como legado.
diegod 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
| |
|
Asus M51VA portátil 15.4 |
 |
La mejor relación potencia/precio. Para absolutamente todos los usos, destaca por su diseño imitación de carbono, PAD numérico del teclado, impresionante conectividad y sistema de seguridad por huella dactilar. |
| |
| Precio: 899,00 € |
| |
|
|