|
| 10 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
zoquete
Barcelona (España)
|
Su valoración:  |
19 de Julio de 2005 |
|
|
´No hagas nada, tu homosexualidad estará en sus ojos´
Pignon es un tipo gris, su mujer le ha dejado, su hijo le ignora y va a ser despedido. Primer quiebro del guión y el pobre desgraciado simula ser homosexual para evitarlo. Segundo ¿quiebro? del guión y de forma nada sorprendente, tal estratagema resulta exitosa y, como bonus extra, toda su aséptica vida empieza a adquirir color.
La historia arranca con un planteamiento casi gemelo a ´La Crisis´, protagonizada por Vicent Lindon, pero sin la misma esencia propia del cine francés. En su lugar, encontramos reclamos típicamente publicitarios:
1. la siempre efectiva tolerancia hacia la homosexualidad por heterosexuales (entonces percibimos el roce del vecino de butaca, nos apartamos molestos y evitamos contactos sospechosos);
2. la universal misericordia para los tímidos crónicos tratados como apestados (hasta que abandonamos la sala y no tardamos en recuperar los términos ´freak´, ´caspa´ o ´plasta´);
3. el salto del mediocre a la notoriedad (con lo que no hace falta recordarnos que sólo estamos viendo una película);
a los que debe añadirse el co-protagonismo de un espléndido pero maltratado Gerard Depardieu, en un brusco cambio de sensibilidad, y la firma del autor de ´La cena de los idiotas´, Francis Veber. Son todos ellos elementos tan populares, que a menudo se pierde la frescura de una historia más personal.
Con todo, ´Salir del armario´ está realizada con moderado acierto, y la mezcla del simpaticón cine cómico francés con una clara vocación transoceánica tampoco llega a desentonar en exceso. El guión lleva diálogos que, sin acaparar el ritmo narrativo, hacen de comparsas. Buen ejemplo es el momento en que el pobre Pignon declara su inutilidad para simular una homosexualidad no sentida, un amaneramiento que puede quedar forzado, a lo que su mentor le replica con una frase como la que encabeza esta opinión. Ese hábil comentario nos ofrece la evolución del triste oficinista desde los ojos de sus compañeros, lo que amplifica su forzada transformación.
¿Qué os sugeriría algo del tipo:
´soñaba que mi madre me había dado a luz, pero tanto ella como los doctores seguían esforzándose en que naciera, pues aún no habían caído en que yo ya había salido´
zoquete 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
shalashaska
valencia (España)
|
Su valoración:  |
10 de Noviembre de 2009 |
|
|
Lo reconozco, el humor francés me encanta. Si el humor americano, y en especial el nacional, suele pecar de simplón y vulgar, el humor francés tiene un toque de sofisticación y clase que no tienen los demás. Un humor más inteligente, con crítica social y personajes entrañables es lo que podréis encontrar en este film de obligada visión.
Eso sí, el humor es algo muy particular. Quizás a otras personas les resulte una película lenta, carente de gracia e incluso aburrida. Así pues, mi recomendación va dirigida a aquellos que ya hayan disfrutado con anterioridad del cine galo.
shalashaska 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 7 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
destiny_mn
Oviedo (España)
|
Su valoración:  |
22 de Noviembre de 2005 |
|
|
Buenísima comedia francesa que, a base de ironías y un humor exquisito, hace lo que tiene que hacer cualquier película de este género: provocar la carcajada de quien la está viendo. Un buen reparto acompaña a un guión acurado y una producción bastante óptima. Buen trabajo de Francis Veber.
destiny_mn 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
El sambenito de la eficiencia acaba por cortarle el cuello a François Pignon, un aplicado y afable contable. El fracaso de su vida (enamorado de su ex, con un hijo que no le habla, viviendo en soledad y, ahora, despedido después de veinte años) se subsanará gracias a la irrupción de un nuevo vecino, un psicólogo empresarial con una receta muy particular: “declárate homosexual, no se atrevirán a despedirte”.
Al “no” lógico de su respuesta, le sucederá un “si” maquiavélico. A partir de entonces, su vida cambiará por completo para deleite del espectador. Recital de cinismo dado por Francis Veber, en tareas de guión y dirección, quien combina la homosexualidad y el mundo empresarial para perfilar un retrato social cargado de comicidad, con apariencias esquivas que provocan un juego de acción-reacción muy entretenido. A tan grata tarea se le unen Gérard Depardieu y un genial Daniel Auteuil.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: 1) Se declara gay. 2) Su jefe no los despide entonces, pues sería mal visto por su clientela (publicidad negativa). 3) El director de personal, homófobo reconocido, ante la decisión de su jefe decide cambiar su actitut por miedo a la guillotina. Pero, ¡caramba! El tío se vuelve loco por su compañero (le cuesta el matrimonio y la entrada en el psiquiátrico). 4) Nuestro gris protagonista, después de su cambio exterior, vence en autoestima y acaba por cepillarse a su jefa (luego será su novia). 5) Definitivamente, se quita la losa de su ex. Además, su hijo se enrolla con él… hasta fuman porros juntos! (qué tierno). 6) Vale, le pillan. No es gay. Pero el jefe lo perdona. Y nosotros nos vamos satisfechos con esta delirante historia.
The Motorcycle Boy 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 7 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
kepamk
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
21 de Junio de 2007 |
|
|
Esta es sin duda una película muy divertida, muy ingeniosa, bien interpretado y sobre todo capaz de tratar con sentido del humor y un ligero toque de cinismo algunos temas de candente actualidad, sin en ningún momento incomodar a nadie y nadando siempre en las aguas de la corrección ideologica progresista más o menos convencional.
Pero su mayor problema es que su alcance es muy cortito, bastante alicorto, apenas si hay mordiente ni espíritu crítico y su puesta en escena de puro aséptico recuerda en su peor sentido a las comedias francesas de los años 70, quedándose en esa algo insatisfactoria tierra de nadie que la convierte en una obra tan distraida como olvidable. Pese a todo, sus evidentes buenas intenciones y algunos gags realmente geniales la elevan de esa condición de insustancialidad que planea irremisiblemente sobre toda la cinta
kepamk 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|