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Para mí esta película es espectacular y un ejemplo del mejor cine de palomitas que auna al mismo tiempo calidad cinematográfica con impacto visual por medio de una fotografía excelente. Las actuaciones, principalmente de Marlon Brando y Trevor Howard (capitán Bly), son de gran altura (este segundo hace un trabajo encomiable), un gran actor secundario desde mi punto de vista, no es Charles Laughton, indudablemente, y esto puede ser la causa más evidente que hacen a la versión de 1935 un poco superior, pero en lo que respecta al trabajo que hace este actor, insisto, es muy loable. Además Marlon Brando es el mejor actor de la historia y, sobre todo, el más carismático, quizá esta actuación se sitúe en la segunda etapa de su carrera, la de los años 60, en la que hace papeles más comerciales pero no por ello de peor calidad, los años 50 son los que encumbraron a Marlon Brando como el actor que sería considerado para siempre, y luego en su etapa de los 70 con el Padrino digamos que quedó inmortalizado con su papel de Vito Corleone y otros papeles memorables como en el último tango en parís, y en Apocalisy now. Otro excelente actor es Richard Harris (Cromwell, Un hombre llamda caballo y un largo etcétera, sin ir más lejos su papel como Marco Aurelio en Glaidator). En este film hace un papel secundario bastante relevante. Comparando ambas versiones, la de 1935 y ésta, me quedo con la que estamos analizando porque es una de mis películas favoritas, insisto en que Charles Laughton es uno de los mejores actores de la historia (incluso está infravalorado) pero es que este tipo de película con los medios que había en los años 60 hacía necesario realizar una nueva versión más centrada en el aspecto visual que en el dramático, que para eso ya está la antigua. Películas como Rebelión a bordo de 1962 ya no van a volver a ser rodadas jamás, así que es un placer para la vista pasarte una tarde de sábado viendo este peliculón. Imprescindible.
The Big Dipper 
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