Eran los ochenta, el mundo salía de la crisis setentera y comenzaba un proyecto llamado "La Guerra de las Galaxias" que nada tenía que ver con la maravillosa película y si con los últimos coletazos de la "Guerra Fría", que pasaba por su última década. Los pequeños norteamericanos ( y con ellos los del resto del mundo) pedían a gritos una serie original animada fuera de los "dramones" que se (nos) tragaban (tragábamos) en la época. Mattel Inc. decidió crear un juguete que expresara la violencia reprimida durante años, la cual, solo estaba reservada a los G.I. Joe (Madelman/Geyperman en España y Action Man en Inglaterra) que limitaban su acción a misiones puramente militares.
Y entonces... BOOM! Nace el hombre más poderoso del universo, con unos amigos a su altura, unas leyendas misteriosas e ilimitadas y unos mezquinos enemigos.
A los de mi generación les recomiendo que la vean, pero que no sean críticos a pesar de la edad ( pasados los 30, seguro) sino que se sienten en un sofá y la disfrute con la misma inocencia e ignorancia que padeciamos en la época.
La serie animada se desarrolló a cargo de la productora Filmation, propiedad de Lou Scheimer (Un "loco" dibujante polifacético que pretendía arrasar con sus series por medio de la calidad de las mismas), quien fue autorizado a crear personajes (como el mago Orko) e historias muy en la linea de la época y con pequeñas dosis de violencia y algo de lección para la vida real.
Años después, seríamos atacados por una nueva serie llamada "He-man" y que estaba basada en el futuro de la anterior. Esta innombrable no tuvo ni la cuarta parte de éxito que la primera y la calidad de la animación estaba a años luz, pero eso.... es otra historia.... .
Solo una anécdota, en EE.UU. He-man es un icono Gay actual, cosa que no ha encajado bien entre los seguidores de la serie (a mi personalmente me da igual... y no soy gay).
spoiler:
La animación, aún siendo repetitiva es excelente. A destacar que Lou Scheimer se recorrió los gimnasios de Los Angeles en busca de culturistas que le sirvieran de modelo para los personajes. Después de fotografiar hombres y mujeres fornidas, los calcó para hacer las plantillas que servirían de base a la animación, muy al estilo de Ralph Bakshi (El Señor de los Anillos, Tygra: Hielo y fuego, etc...) creando así una cantidad de capítulos por muy poco espacio de tiempo y dinero. A destacar la elaborada pintura de los fondos y los efectos especiales, marca de la casa, no así con los guiones de algunos episodios, que con un exceso de humor flojeaba un poco.