spoiler:
10 de febrero de 2007
No tengo fuerzas ni para escribir en tus páginas, querido diario. Me siento como una puta. Todo el mundo me observa, me desnuda y mira todas mis partes. Después visitan el baño de señoras y me olvidan. Ni siquiera me dejan un billete en la mesilla. Pienso en que no debería haber nacido. Me miro constantemente en un espejo y me doy asco. Odio a mi padre que me ha dejado sola en este mundo cruel.
20 de febrero de 2007
Quiero morir. Quiero abandonar este cruel universo. Rezo e imploro todas las noches a mi padre para que me erradique de una vez. Quiero desaparecer.
Cada vez que un usuario visita el baño de señoras, algo habitual y a diario, me siento más sucia, más inútil, nada interesante. ¿Por qué me odian querido diario? ¿Por qué no tiran de la cadena cuando acaban de visitar el baño de señoras? ¿Por qué sigo aquí, inmóvil, sin poder escapar de este mundo que me ha condenado antes de nacer?
2 de marzo de 2007
El usuario varón que me visitó el 7 de febrero debe ser un transexual porque esta vez ha visitado el baño de señoras dos veces. No puedo escribir más. Estoy muy deprimida.
15 de abril de 2007
Miro a otras habitantes de mi bloque, en especial a las que viven en el ático, y todas están felices y contentas. Sus padres también cada vez que las visitan. Todas ellas tienen unos baños de caballeros como los míos pero deberán estar más limpios o ser mejores. ¡Todos los varones los visitan! En cambio todas las señoras se dirigen a los baños de las que vivimos en la planta baja. Cada vez me siento más sucia y deprimida y mi padre me ha olvidado completamente. ¡Maldito bastardo!
21 de junio de 2007
Espero que en otras partes del mundo no exista esta crueldad y odio. He cerrado los ojos e intentado dormir hasta la eternidad pero las numerosas visitas al baño de señoras me han despertado. ¡Quiero morir! Pero no encuentro nada con lo que matarme. Puede que si junto una "o" con un par de "I" consiga una horca con la que suicidarme, pero ese maldito bastardo no me dado las suficientes mayúsculas para construir algo decente. Le odio. Deseo que ese bastardo sienta mi dolor.
4 de septiembre de 2007
Adiós querido diario. Me he sentido muy bien hablando contigo, soñando con que este inhumano y feroz cosmos de los textos podría hacerme feliz, pero ya no tengo fuerzas para continuar. Espero que pueda descansar eternamente aunque las vecinas del ático estén de fiesta cada vez que un caballero visita sus baños. Yo ya no siento absolutamente nada cuando un caballero se confunde y visita mis aseos. Algo poco habitual.
¡Confirmado! El usuario varón que me visitó el 7 de febrero y el 2 de marzo es un transexual aunque ya no me importa nada de lo hagan en mi baño de señoras.
Adiós querido diario. No puedo despedirme como quisiera. Estas son mis últimas palabras…
» †: Esta crítica está dedica a todos esos textos publicados en esta página que han sido, son y serán fusilados.