|
|
|
Críticas de "2001: Una odisea del espacio"
|
Comprar:
|
| DVD |
|
|
| Banda sonora |
 |
|
|
| 55 de 95 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
Yo es que soy un fruto de esta sociedad nuestra que nos empuja a vivir siempre con prisas, y a menudo me aburren las pelis innecesariamente largas (e.g: El señor de los anillos). Por otro lado, las películas que no se entienden me hacen sentir tonto y eso no me hace ninguna gracia (e.g: Primer). Por si esto fuese poco, mi mente es muy inquieta y si no se le llama la atención cada pocos minutos con algún diálogo, desconecta de la peli y se pone a pensar en sus cosas (e.g: Whisky). Ya puestos, me enervan un poco las pelis pedantes (e.g: El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante). Y la mayor parte de las películas de ciencia ficción me parecen un poco tontorronas, aunque las que tienen más de veinte años me divierten por la obsolescencia de sus efectos especiales (e.g: El increíble hombre menguante).
2001 es La Excepción, con mayúsculas.
Nunca me cansaré de verla... Me dormiría con ella una y otra vez.
Nota: matrícula de honor.
Listocomics Puntocom 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 16 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Baxter
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
28 de Enero de 2008 |
|
|
La obra más controvertida de Stanley Kubrick, 2001: a space odyssey es una película de la que se ha dicho mucho y no se ha entendido demasiado. Es una de esas cintas mitificadas o detestadas, admiradas o hipervaloradas, pero nunca ignoradas. Kubrick reunió todo su malevolente conocimiento filosófico y sociológico e ironizó con él; adaptó de forma absolutamente personal dos ambiguas obras del escritor Arthur C. Clarke, El vigilante (un relato breve de tan sólo 11 páginas) y El fin de la infancia, posiblemente su mejor novela, y compuso una sinfonía al ritmo que le marcaba su inextinguible poder creativo. No pretendía convencernos de nada, tan sólo sugerirnos la belleza, el infinito, lo trascendental y maravilloso que todos llevamos en nuestro interior a través de una narración extemporánea, un cálido amasijo de impresiones y revelaciones, un encuentro con nuestros orígenes y nuestro destino en un hipotético pliegue del tiempo. Puede resultar pedante su arrogancia, egocéntrica su puesta en escena, aburrida en determinados momentos su narración, insufrible su metódico y angustioso ritmo; y quizá todo esto sea cierto… pero el poder de fascinación de 2001 ha perdurado durante décadas y lo seguirá haciendo dentro de muchas generaciones. Tal vez eso sea lo que algunos denominan, sin rubor, “arte cinematográfico”.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Kubrick da comienzo su obra con media hora de poderoso magnetismo: “El alba del hombre”, escenas rodadas íntegramente en un estudio y que el director de fotografía, John Alcott, se encargó de que parecieran paisajes inmensos del África septentrional. Allí se desarrolla una narración simbólica, paradójica, llena de significados: un grupo de simios antropomorfos obtiene el don de la inteligencia a través de un ser superior. Esa intromisión en nuestra evolución natural conlleva el conocimiento de la violencia, la consciencia de ser superiores, el abuso del poder y la arrogancia del más fuerte. Kubrick (y en definitiva Clarke) suponen el inicio de nuestros orígenes en relación con la guerra y el odio más visceral, definiendo el carácter y las acciones del hombre del futuro.
El sofisticado viaje espacial hacia una luna de Júpiter se ve frustrado tras el intento de boicot de los tripulantes contra HAL. El poder absoluto de la máquina se ve amenazado por seres inmensamente inferiores en su capacidad cognitiva. Al igual que los homínidos prehistóricos, HAL encuentra la respuesta en la violencia, en la exterminación de la amenaza con un arma tan sofisticada como el control de todos los instrumentos de la nave espacial. HAL sólo intentará evitar su muerte virtual, la desconexión de su “vida”, sintiéndose cada vez más cerca de su propia consciencia de “ser vivo”.
El último tripulante logrará al fin desconectar la todopoderosa computadora y a partir de esa escena, el director desarrolla los minutos más absorbentes, hipnóticos y perturbadores de toda la película. Kubrick nos acerca de nuevo a la naturaleza y estructura del inextinguible ser superior con la sugerente forma de un monolito perfecto (no encontró mejor manera de mostrarnos algo tan incorpóreo como la sabiduría ilimitada); el director nos sugiere su poder creador a través de los ojos de ese último ser humano superviviente, nos enseña la formación de mundos, los orígenes de planetas, el control de las fuerzas que dominan el cosmos, los colores del inicio del universo en un magnético y sorprendente espectáculo visual.
Por último, el astronauta se convierte en el testigo presencial del misterio de la formación de mundos y universos, y protagonista único de la creación de la vida... de su propia vida como ser humano, agotando las lógicas y temporales etapas de su existencia para convertirse en semilla primigenia de una especie superior. Unos veinte últimos minutos plenos de simbolismo, de imágenes marcadas por la expresividad y la plasticidad, una amalgama de colores, volúmenes y formas en un homenaje voluptuoso a su propia imaginación y genialidad cinematográfica. Pedante, ególatra... puede ser, pero su obra resulta fascinante e imprescindible.
Baxter 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 17 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
alex
barcelona (España)
|
Su valoración:  |
15 de Octubre de 2007 |
|
|
John Lennon, al que unía una amistad con Dan Richter, el mimo que interpreta al homínido encargado de lanzar el hueso que dio lugar a la más famosa elipsis de la historia del cine, dijo en cierta ocasión que “2001 una odisea del espacio” se debería proyectar en las iglesias 25 veces al día. Estoy plenamente de acuerdo con él.
Tal vez su desmesurada ambición a la hora de abordar los asuntos más trascendentes sea la razón de que esta película haya dado lugar a más interpretaciones que ninguna otra. A este respecto convendría recordar las palabras del propio Kubrick cuando afirmaba que había concebido la película como una experiencia sensorial más proclive a ser captada por esa intuición infantil con la que nos abrimos, maravillados, al misterio del universo, que por la lógica convencional con la que cartografiamos la realidad con el fin de volverla manejable.
El tema principal de la película sería, a grandes rasgos, la evolución de la vida (o de la conciencia) en el Cosmos. Una evolución puntuada por saltos paradigmáticos provocados por una misteriosa fuerza (el monolito), que tanto podría aludir al Vacío budista, a inteligencias extraterrestres, como a Dios; en este sentido, los dos últimos conceptos podrían solaparse, pues seguramente existan en el Universo formas de vida tan evolucionadas que podríamos atribuirles cualidades divinas.
Pero 2001 obvia tanto las mitologías religiosas tradicionales como los clichés sobre extraterrestres, para proponernos un viaje mítico, que a semejanza de las antiguas epopeyas conducirá primero a la especie, y luego al héroe individualizado hacia dimensiones desconocidas, que al final le llevarán, presumiblemente, a reencarnarse de nuevo (ley de la conservación de la energía, universo cíclico). Y tal vez, del mismo modo que las máquinas acabarán teniendo un alma, acaso el hombre termine transformándose en Dios (por denominarlo de algún modo).
Eso nos llevaría a otro de los temas a los que alude 2001: la dualidad entre inteligencia (o vida) “natural” y “artificial”. Una dualidad ficticia, pues a partir de cierto nivel de desarrollo la frontera entre “natural” y no natural, entre máquinas y seres biológicos, así como entre dioses y todo lo demás, tiende a desaparecer. Y así, la burocrática frialdad de los astronautas contrasta con la tortuosidad existencial de HAL, en el fondo más “humano” que estos.
Entrando en aspectos técnicos, destacaría el acierto de su ritmo pausado, así como la excelencia de la música, el sonido, y la soberbia fotografía y decorados. En cuanto a los efectos especiales: aun impresionan por su realismo pre-infográfico.
Un apunte anecdótico: por azares del destino, la casa de Gran Hermano (versión inglesa) está emplazada en lo estudios Elstree, a corta distancia de los desaparecidos estudios MGM donde se rodó 2001. Una vez rebasado, pues, el mítico año 2001, el ojo cibernético de HAL ha sido reemplazado por el ojo de Orwell, ahora transubstanciado en espectáculo televisivo.
alex 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 22 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
E_d_u
Santander (España)
|
Su valoración:  |
13 de Junio de 2008 |
|
|
Nadie es perfecto, y es que todo genio tiene su talón de Aquiles, el de Stanley Kubrick indudablemente que es éste.
• Lo mejor:
- Escuchar el conocido theme de la cinta, así como la pieza de Strauss, "El Danubio Azul".
- Los míticos fotogramas: el del sapiens, el del eclipse, el de la luna, el del bebé al final.
- Para ser del '68, los efectos especiales y sobretodo ambientación y maquetación en el espacio exterior son realmente buenos. En este apartado me ha sorprendido gratamente.
- El final que te deja un pelín a cuadros.
• Lo peor:
- Esos dos parones (uno nada más empezar) de casi 3 minutos con la pantalla en negro y con una melodía no muy agradable para el oído.
- El guión. Bueno, bueno, es que son tan conmovedoras las conversaciones que mantienen los personajes (porque protagonistas no hay ninguno) que... por no hablar de cómo se desarrolla la historia, que no te metes en ningún momento en ella.
- Lo "mejor" de todo son esos momentos de silencio, por no hablar de los estresantes 10 minutos seguidos oyendo la respiración del astronauta...
- Muy aburrida, no sientes emoción por nada de lo que pasa. Todo esto "ayuda" las dos horas y cuarto que dura la cinta.
En fin, no pongo en duda que la cinta sea una de las piedras angulares del género de ciencia-ficción o un gran referente para las pelis de culto pero es tal el aburrimiento al que somete al espectador que no lo comprendo... ni tampoco que la moda (la nota más repetida) sea el 10...
E_d_u 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 47 de 83 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Dean Moriarty
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
7 de Septiembre de 2007 |
|
|
El reloj de la pared marcaba las 15:54, el sol entraba quejumbroso por entre las persianas dando un hálito de resplandor muy complaciente. Sentado en el sillón, con un tanque de café con hielos, pasó revista a la programación del canal del pago, como siempre: nada. Así que se levantó al estante de sus amados DVDS y pensó en repetir el mejor cine que había visto en lso últimos 10 años: "Los Soprano".
Pero cerca de las 5 temporadas de "Los Soprano", se encontraba la colección de las películas de Kubrick y, lógicamente, entre ellas "2001: Una Odisea en el espacio". Aquella película que tantas veces como había intentado verla tantas veces le había dormido soporíferamente. Se acordó de que una amiga le había insistido esta semana en que era una joya, una auténtica obra maestra. La posibilidad de repetir intento ya se planteaba, pero necesitaba un último empujón.
Encendió el ordenador. Internet Explorer. Favoritos. Filmaffinity. Entrada de usuarios. 2001: Una odisea del espacio. Buscar. La votación media de tus almas gemelas es 8,8.
Reunió toda la buena disposición del mundo para que le gustase y con más miedo que vergüenza sus dedos temblorosos insertaron el disco en el video DVD. Me acomodé en el sofá, tampoco mucho para dificultar la más que probable siesta. Se tomó de un trago el café, por si necesitaba algo más para mantenerle atento, y dio al play.
A......p.......a........r......e........c....i......e......r......o....n u......n....o.....s m......o.......n.......o.....s d..........a......n...d.......o s.......a........l.....t.......o........s, l........u......e.....g.......o u......n.....a n....a....v......e, e........l t......i...e......m.....p......o i.......b......a m.....u........y, m.......u........y d.....e........s......p.....a......c....i.......o, l...........a.........s i......m.....á.......g.......e......n....e.....s s.....e s.....u........c.....d.....í......a.........n c.......o......n u.......n......a l.........e.......n.......t.......i......t..........u.......d t.......e.......r......r.......i.......b........l......e.....
Cuando volvió a abrir los ojos se vio roncando con la boca abierta y prometiéndose a sí mismo que nunca más comprobaría la magnificiencia de esta infumable obra maestra.
Dean Moriarty 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|