|
|
|
Críticas de "Martín (Hache)"
|
| 8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
Que difícil era poder dirigir sin que desfallezca en ningún momento este guión cargado hasta los topes de literatura, de inteligencia, de ciertos retazos de humor, de bestial crítica a la sociedad, de amargura, de alegría, de intensidad, de conflictos... Que difícil hablar de cosas tan complejas, tan controvertidas sin caer en el tópico, en el discurso fácil, en lo cursi, en lo vacuo. En este film todo lo que se dice hay que escucharlo, todas y cada una de las frases tienen importancia, no se pongan a verla ustedes cuando se sientan cansados porque requiere de todos los sentidos. Es sencilla en su forma, son pocos sus personajes, no hay saltos en el tiempo, es una película lineal, pero dentro hay encofrado todo un mundo de verdades y crudezas que te harán sentir una amalgama de emociones inmensa.
Martín (Hache) es un intensísimo retrato de cuatro seres humanos con sus virtudes y sus defectos que también como película estéticamente es una auténtica maravilla no solo con planos e imágenes poéticas, también con cuatro actorazos que te sumergen en la vida de sus personajes como si fueran reales, yo aún tengo la intriga de saber que tal le ha ido a Hache en estos diez años que no le ha estado persiguiendo una cámara.
Dean Moriarty 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 13 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Espumeru
Oviedo (Asturias) (España)
|
Su valoración:  |
4 de Diciembre de 2005 |
|
|
Excelente film. Grandes diálogos. Estupendo argumento. La vida de cualquiera podría ser así, muy real. Genial el reparto, sobre todo Eusebio Poncela. Muy buena dirección. Absolutamente recomendable.
Espumeru 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Lonegan
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
19 de Agosto de 2005 |
|
|
El poder de la palabra supera cualquier otro efecto en las dos inspiradísimas horas de genialidad made in Aristarain. En un cine acostumbrado a la tiranía de lo visual, el director argentino crea una película con un argumento secundario, para verter en la misma sus opiniones de la vida, de boca de cuatro actores que completan la mejor interpretación de sus carreras. Aunque se antoja muy complicado destacar a alguno de ellos, habría de quedarme con Esebio Poncela, el más camaleónico del cuarteto protagonista. Su papel como Dante supera todas las expectativas posibles, y le elevan al Olimpo de actores capaces de hacer algo diferente, de transmitir sensaciones contradictorias y crear una conexión con el espectador, extraordinariamente complicada. Pelicula de culto, imperecedera e imprescindible para los amantes de las conversaciones filósoficas a altas horas de la madrugada, esa es una de las razones del "asesino difuso" para seguir viviendo. Al decálogo escrito por Martín (Luppi) para su hijo habría de añadir una undécima motivación. No querer morirte sin haber victo una vez más Martín (Hache).
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: La frase de "Los fachos son unos grandísimos hijos de puta, pero hay que reconocerles una casa, saben trabajar a largo plazo", la actuación de Dante en el teatro, o el monólogo sobre la nostalgia tanguera, los silbidos y los tejados de Buenos Aires son varias de las perlas que Aristarain nos regala en su Obra maestra.
Lonegan 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Ludovico
Ávila (España)
|
Su valoración:  |
31 de Enero de 2008 |
|
|
Película extremadamente ambiciosa, pero, en mi opinión, fallida. El guionista ha percibido con cierta profundidad la naturaleza de reacciones y comportamientos, ha avistado, incluso con hondura, los entresijos del alma humana, pero sin embargo algo falla. Pienso que la película no funciona porque una cosa es un personaje y otra una máquina de soltar discursos a toda pastilla. La película adolece de sobresaturación dialógica y eso, en cine, suele ser grave. Esa continua búsqueda de la quintaesencialidad en el discurso, acompañada de la imprescindible sobriedad, produce obras geniales en los genios; pero, víctima de una especie de maníaca embriaguez, autoseducido por su propia locuacidad, Aristarain —que podría ser un buen director pero no es un genio— construye un guión aquejado de principio a fin de hipertrofia verborreica. Se puede admirar su extraordinaria habilidad para construir técnicamente los diálogos, y no se discute que escribir un guión así no sea fácil; el problema es que tampoco el triple salto mortal es fácil, pero, excluyendo el circo, su utilidad es escasa.
Uno se pregunta cómo es posible que unos personajes que hablan como filósofos consumados, siempre con la frase justa, precisa, redonda, de brillantez argentina —en ambos sentidos—, puedan andar por la vida tan absolutamente perdidos, empezando por ese insufrible Dante que parece un compendio de filosofía práctica para deslumbramiento de jóvenes posmodernos. ¿Será quizás porque — exceptuando a Hache, el único personaje que todavía conserva vagamente algo que recuerda a la condición humana— jamás asoma en ellos ni la más leve sombra de una duda? No lo sé; en todo caso, la película merecería tener al final un índice analítico, como los libros de ensayo.
Buena la interpretación, cierto, aunque el lenguaje cinematográfico sea, en general, más bien pobretón. Parece que todas las energías se les fueron en el lenguaje oral.
Ludovico 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
jauros
Sevilla (España)
|
Su valoración:  |
9 de Febrero de 2008 |
|
|
Además de ser una de mis películas predilectas y que recomiendo, esta película destaca por el hecho de que todos sus actores se funden de una manera única con sus respectivos personajes, da la impresion de que no fue necesario que actuaran, es como si cada escena fuera un encuentro dentro de sus vidas y en el que simplemente se dedican a dialogar y a poner sobre la mesa sus ideas. A pesar de sus diferentes personalidades, estos personajes se funden en, como indica el título de esta crítica, "los diálogos". Éstos tocan diversos temas, pero son tratados con una intensidad y convicción pocas veces vistas, que van desde la soberbia que aporta el personaje de Federico Luppi, hasta la aparente alegría del personaje de Cecilia Roth. Si a esto le agregamos un Eusebio Poncela sobresaliente en su papel, y un Juan Diego Botto, que a pesar de su juventud logra demostrar su telento y potencial; nos queda una obra maestra digna de un director como Adolfo Aristarain, que supo crear desde la sencillez perfección. Es "la belleza de lo simple".
jauros 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|