Síguenos a través de Facebook y Twitter
Tu página de cine
Críticas de "Arroz amargo"
Arroz amargo
Buena
Giuseppe de Santis
(1949)


Comprar:
DVD
Añade tu crítica | Ver por títulos
Ordenadas por:
Página: 2
<<1[2]34>>
14 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil.
milkas   Praga (República Checa)
Su valoración: Notable 1 de Mayo de 2006
¡Que importa la pelicula!... las piernas de Silvana Mangano lo justifican todo, llenan la pantalla y hacen que la vida sea bella.
milkas
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil.
LennyNero   Barcelona (España)
Su valoración: Muy buena 31 de Agosto de 2007
Turbadora, sensual y revolucionaria. No se me ocurren mejores adjetivos para calificar a esta película.

Realizada en el contexto de una Italia post-fascista, empobrecida y rural vemos desfilar a personajes como el de Vittorio Gassman, un ser brutal, sin escrúpulos y que constituye un retrato descarnado de la maldad y el egoismo humano erigiéndose en el protagonista absoluto de la función junto a Silvana Mangano, que representa una suerte de femme fatale rural. Egoista y provocadora destila sexualidad por todos lados y da los momentos más memorables del film.

Todo ello en un ambiente donde está presente de forma sutil cierta iconografía religiosa mariana y donde hay momentos auténticamente transgresores para la época. Sólo hay que ver la tensión sexual, con toques de lesbianismo encubierto, las proclamas revolucionarias de igualdad de las trabajadoras y los bailes de la Mangano para ver que, si hoy día impresiona, los espectadores de la época deberion quedar profundamente turbados por lo que veían.

Sin duda una obra cumbre del neorealismo italiano y del cine europeo en general. De visión obligatoria.

Lo mejor: Su voluntad de transgredir
Lo peor: Deja mal cuerpo (aunque eso no tiene que ser negativo necesariamente)
LennyNero
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil.
vircenguetorix   Córdoba (Argentina)
Su valoración: Buena 15 de Julio de 2009
Final de la SGM, el cine norteamericano vive su época dorada en el cine negro, mientras tanto en un país de Europa que ha ganado la guerra pero que no lo parece surge el neorrealismo. A finales de la década este movimiento ya ha triunfado en el viejo continente, pero falta conquistar al espectador de más allá del Atlántico.

La fórmula no la inventarían los más puristas, sino Giuseppe de Santis, un director de corto recorrido, pero que con “Arroz amargo” creó el cine neorrealista negro, un híbrido que le sirvió para ser nominado al Oscar a mejor guión original, algo muy difícil en aquellos tiempos.

Aunque como ya han dicho mis compañeros para descubrimiento el de Silvana Magano, una de tantas chicas de concursos de belleza que se realizaban en Italia, pero que a diferencias de otras supo ser más “abierta”. Primero con Marcello Mastroianni con el que consigue introducirse en el mundo del cine, y después con el productor Dino de Laurentiis, con el que se casa. Con 19 años ya tiene la vida resuelta y ha hecho sólo una película. El listo no era de Laurentiis como dice otro amigo, la lista era ella. Y les guste o no a las feministas, el arma principal que usó para pasar de ser una humilde chica de barrio a estrella, fue el físico y la “sociabilidad”, que son dos cosas distintas, se puede tener una y no la otra, y la Mangano tenía las dos cosas muy desarrolladas desde bien jovencita.

La película está muy bien, aunque para mí gusto no llega ni a cine neorrealista de verdad ni a un puro film noir, se queda a mitad de todo, queriendo buscar la querencia del público norteamericano que otra cosa –el mejor ejemplo la banda sonora-. Algunas escenas son bastante absurdas, como aquella que las mujeres pasan de cantar a arrancarse los pelos y al momento siguiente a fundar casi un sindicato para protegerse del patrón, todo ello fomentado y coordinado por un militar. Vamos... de película.

Pero el resultado global es muy satisfactorio, una película muy adelantada a su tiempo, con un buen guión, bello final y la presencia y erotismo de una mujer que puso a medio mundo al borde del infarto. No podemos ser más pedigüeños.
vircenguetorix
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil.
FERNANDO BERMEJO   Barcelona (España)
Su valoración: Muy buena 21 de Agosto de 2008
Vivo retrato de las duras condiciones de vida de las temporeras de los arrozales del valle del Po a finales de los 40. La espléndida Arroz amargo tiene la virtud de añadir a su innegable herencia neorrealista aspectos ajenos a dicho movimiento, mucho más propios del escapismo hollywoodiense. Así, a diferencia de El limpiabotas o El ladrón de bicicletas, la película de Giuseppe de Santis cuida su factura formal, e introduce en su trama recursos inusitados en los filmes de de Sica, por ejemplo: una intriga policial, fundamentos melodramáticos y algún toque erótico derivado de la voluptuosa belleza de sus actrices. La combinación, a mi entender rayana a la perfección, resultó muy efectiva, prueba de ello fue la enorme popularidad de la que gozó el filme.
FERNANDO BERMEJO
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Vivoleyendo   Huelva (España)
Su valoración: Buena 1 de Febrero de 2012
La carnaza sensual de una Silvana Mangano de diecinueve años ligera de ropa no me alcanza para un drama neorrealista redondo; los he visto mejores, la verdad sea dicha, porque la parte melodramática no me termina de convencer. Como aspecto muy positivo, está la combinación de denuncia social, delincuencia, crimen y romances desgraciados que agiliza una historia al uso italiano de posguerra, donde lo principal era resaltar las calamidades del pueblo. La peregrinación anual de un enjambre de temporeras del arroz de todas las edades ofrece un escenario verídico y suficientemente duro, representativo de una raza de luchadoras que echaban el pellejo para arañar unas liras aquí y allá, dirigiéndose decididas adonde hubiera trabajo, ya fuese partiéndose la espalda cosechando arroz o segando campos. Ni aún ellas en gran grupo estaban libres de amenazas, porque donde se huele carne y beneficio siempre rondan aves rapaces y cuervos carroñeros.
La estrella del tumulto mujeril es Silvana, potente bellezón inexperto de buen fondo pero endurecido por la pobreza. Es propensa a encandilarse ante promesas de prosperidad, lo cual llega a nublar su sensatez. Aunque puede ser una compañera considerada, también puede olvidar sus buenas intenciones al segundo siguiente si se ciega por el brillo del dinero. Su temperamento impulsivo y algo volátil hace el resto. Por ello Silvana lo mismo es leal a alguien un rato hasta que si le conviene se vuelve en contra después. Francesca, una cómplice de robo que se une a la caravana de cosechadoras, descubre pronto estas cualidades cambiantes de su nueva amiga. Experimentada y escaldada por las decepciones al estar ligada sentimentalmente a un ratero al que ama sin esperanza, a Francesca ya no le tientan las riquezas. Ayuda al tarambana de su novio por debilidad, por falta de voluntad, porque se somete al chantaje psicológico, por el error de dejarse pisar creyendo que así él la querrá y la respetará. Pero al convivir las veinticuatro horas con docenas de mujeres y salir de la irrespirable celda de su prisión amorosa con Walter, se le despierta un sentido de solidaridad y de conciencia social. La aparición de un interesante soldado, Marco, que pretende a la voluble Silvana, termina de abrir los ojos de Francesca.
Y mientras tanto, la cosecha corre peligro porque Walter, que se esconde de la policía en los graneros de arroz, ya está planeando un nuevo golpe.
Los bailes de la Mangano al son de su gramola portátil, sus paseos en ropa interior y muchos pares de piernas desnudas en los arrozales, caldeando un ambiente ya bastante recalentado por la rudeza del trabajo, las hormonas alteradas y la mala voluntad de algunos bajo la inclemencia del verano italiano, imponen una marca de erotismo llano que flota sobre todos los fotogramas, pero que no resta un ápice de dignidad a las obreras que se desloman por un saco de arroz.
Vivoleyendo
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
<<1[2]34>>
Añade FA a tus webs favoritas | FA en el Facebook | Recomienda FA a tus amigos/as | Preguntas más frecuentes | Politica de privacidad
© 2002-2011 Filmaffinity - Movieaffinity   Todos los derechos reservados.