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Lily, la tigresa

Comedia Woody Allen parte de una película japonesa de espías ("Kagi No Kagi") en la que sustituye el guión original y los diálogos por otros completamente diferentes. El resultado es una película que cuenta las aventuras del agente Phil Moskowitz, que participa en una arriesgada misión para conseguir la receta de “la mejor ensalada de huevo del mundo”. Moskowitz, con la ayuda de las hermosas Suki Yaki y Teri Yaki, debe impedir que esa receta ... [+]
Críticas 17
Críticas ordenadas por utilidad
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7
12 de febrero de 2017
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Esta curiosa película de los primeros años de W. Allen posee un valor intrínseco por la propia naturaleza de la experiencia y otro valor derivado de la evolución posterior de cineasta neoyorquino.
Al haberse convertido en un referente mundial, sus primeros pasos adquieren la categoría de objeto de culto.
La idea resulta original, innovadora, ingeniosa y refrescante y, en esa medida, valiosa.
Desde ese punto de vista nos hallamos ante una película notable.

Pero la lamentable traducción al español, burda pretensión de imitar el humor de Allen que conocemos por toda su trayectoria posterior, desvirtúa completamente el sentido de la película y la convierte en una pantomima superficial y poco trabajada.
La labor de quienes la tradujeron resultó pésima.
No merecen el recuerdo.
5
2 de octubre de 2010
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
No es una película grande, pero desde luego tampoco intenta serlo y como juego cinematográfico es bastante divertido. Un humor muy, pero que muy absurdo, y muchas bromas tontas, pero en absoluto faltas de inteligencia. ¡Que grande es Woody Allen, leches!
6
2 de junio de 2017 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Después del triunfo que supuso What's New Pussycat? (1965), para el insaciable público ávido de nuevas propuestas, la solvencia de Woody Allen es una realidad. No demasiado contento con el tratamiento que se le dio a su guión, tenía cada vez más clara su posición al respecto: ser guionista y director de sus propias películas, más adelante tendría alguna incursión en la producción asociada con Lily la tigresa (1966) donde Woody hubo de vérselas con una producción que en contra de la opinión de nuestro guionista, lo alargó considerablemente con la única intención de obtener un éxito de publico similar a la taquillera Pussycat, satisfaciendo así las expectativas de los diferentes sectores de público.

El japonés Senkichhi Taniguchi dirigió 'Kokusai himitsu keisatsu: Kagi no kagi' (1965). Los derechos de distribución en los Estados Unidos fueron vendidos al productor de la American International Pictures (AIP) Henry Saperstein quien, tras asumir la evidencia de lo poco interesante que resultaba la película, pensó en Woody Allen para para revertir el film en algo novedoso y vendible, Así nació, transformada al año siguiente en What's Up Tiger Lily?, eliminando el diálogo original, colocando otro que no tuviese nada que ver con las imágenes mostradas, un novedoso sinsentido que junto al tratamiento del negativo y la sobreimpresión de aparentes sombras chinescas, entre otros tratamientos, nos ofrece puntualmente pinceladas cercanas al dadaísmo cinematográfico, dando excelentes resultados en pantalla, donde los personajes campaban entre duros mamporros, frágiles damas sobreexpuestas al peligro y agentes secretos imperturbables: Phil Moscowitz (Tatsuya Mihashi) como el agente secreto que todo lo puede, el Pastor Wang (Tadao Nakamuru) de dudosa fe, Teri Yaki y Suki Yaki (Mie Hama y Akiko Wakabayashi respectivamente) como atractivas fatales, entre otros, además de las endosadas actuaciones con calzador, de The Lovin' Spoonful, dando el resultado buscado: llegar a un público amplio e interesado.
Lily la tigresa podría encajar en el cine de la parodia, en este caso las películas de espionaje con agentes secretos a la moda (en los 60 arrasaba Bond, James Bond). En Lily...no faltan los guapos invencibles y súper poderosos agentes secretos que se sobreponen tanto a los malos como a la negativa de no poder conseguir la receta gastronómica que todo el mundo busca. Una serie de alocadas aventuras entre buenos y malos, que revierten los enfrentamientos en serias situaciones difícilmente sostenibles gracias al guión adaptado de Woody Allen.

Tomado el proyecto como un experimento divertido, energético y lleno de acción, la reacción de la critica en general suavizaron las dudas, acuñando conceptos y hechos asumidos para futuros proyectos del neoyorkino Woody como la comida y el sexo unidos como complementarios y sustitutos entre ambos, tan necesarios en las relaciones humanas, reflejado en la escena final durante los títulos de crédito entre la voluptuosa bailarina China Lee y nuestro imaginativo guionista recostado plácidamente y saboreando la fruta del pecado. En definitiva, un personalísimo experimento que elevo la comedia a lo absurdo intencionado entre espías no tan duros, dudosos marineros, apátridas sin rumbo, serpientes chamuscadas, censuras exportables, y un Woody Allen en el camino que deseaba: escribir, crear, actuar, dirigir.
5
15 de abril de 2012 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Se me ocurre, al pensar en una crítica sobre "Lily, la tigresa", que las películas de debut de los grandes directores se pueden clasificar, básicamente, en tres tipos:

- Las obras maestras soprendentes y que ya tienen un estilo reconocible, que dejan al espectador en plan "¿Dónde había estado este director escondido hasta ahora?"
- Las que son irregulares pero interesantes, vistas con la perspectiva del tiempo, para ver la evolución y los inicios de un director.
- Las muy malas. O, por decirlo de otro modo, las que no hacen sospechar, ni de lejos, que nos encontramos ante un director con un mínimo de talento.

Bajo mi punto de vista, "Lily, la tigresa" pertenece, sin duda, a las de este tercer tipo. Aunque la idea fuera interesante y novedosa en su momento (Como dice la propia página de filmaffinity: "Woody Allen parte de una película japonesa de espías ("Kagi No Kagi") en la que sustituye el guión original y los diálogos por otros completamente diferentes.") esta "broma" puede valer para un sketch, pero no para una película de hora y veinte. Es imposible que, durante tanto tiempo, el guión se sostenga, sea coherente y además quiera hacer reir. En este sentido, no sólo se hace muy larga a partir del cuarto de hora sino que además, visto desde la perspectiva de un espectador actual, la mayoría de los chistes no han envejecido nada bien o, directamente, no tienen gracia ninguna.
En definitiva, si a "Lily, la tigresa" no le he cascado un 1 como una casa es porque, al menos, la técnica que esta película inventó (poner sobre una película real guiones que no tienen nada que ver para provocar un efecto cómico) es una de las más usadas en el humor televisivo desde entonces, y se me vienen a la mente gran variedad de ejemplos sólo en España: Muchachada Nui, La Hora Chanante, El Informal...
5
21 de octubre de 2012 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Para un "experimento" como éste, que ya de por sí se trata de un doblaje, a los lumbreras de turno de este páis se les ocurre rizar el rizo y colarnos otro doblaje distinto al doblaje del original. El resultado es para cagarse: censura; diálogos rancios y casposos, propios de una época para olvidar; más censura; chascarrillos del momento, en plan "¿Dónde vas, Nicolás?" o "Que te vas pal lao, Wenceslao"; y, para rematar la faena, hasta unos chinos cantando el "Asturias, patria querida". Como se dice en mi tierra: esto es el coño de la Bernarda.

De juzgado de guardia.

Nota bene: como algún voto tengo que emitir, y por aquello de que no he "visto" la versión original, le otorgo el beneficio de la duda y le clavo un 5.
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