Síguenos a través de Facebook y Twitter
Tu página de cine
Críticas de "Drácula"
Drácula
Buena
Terence Fisher
(1958)


Comprar:
DVD
Drácula (1958)Drácula (1958)
Añade tu crítica | Ver por títulos
Ordenadas por:
Página: 2
<<1[2]34>>
7 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil.
The Big Dipper   Santiago de Compostela (España)
Su valoración: Muy buena 9 de Mayo de 2007
Christopher Lee y Peter Cushing. Irrepetible contexto el de la Hammer y, probablemente, su película más emblemática. Christopher Lee convertido en mito. Atmósfera única de la Hammer. Realizada con buen gusto (no se ve un mordisco, ni una gota de sangre en toda la película). Es un clásico puro, es más una película de suspense que de terror. Escenarios de teatro, pero con una ambientación emblemática. Dirigida, como no, por Terence Fisher. Imprescindible.
The Big Dipper
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Isis   EL PUENTE (España)
Su valoración: Buena 24 de Marzo de 2010
Casi incontables son las apariciones del mito de Drácula en el cine. Desde las más lujosas producciones a la serie B, pasando por el cine de género más genuino, ya sea de forma explícta o sirviendo de inspiración para crear nuevas ficciones. El personaje de Bram Stoker se ha paseado por la pantalla en decenas de películas de la más variada condición. De entre todas ellas cuatro tienen especial relevancia: "Nosferatu" de Murnau, "Drácula" de Tod Browning, la película que ahora nos ocupa y "Drácula de Bram Stoker" de Coppola.
Murnau, en consonancia con el movimiento del que fue abanderado, explotó la vertiente expresionista del personaje. Browning, sin desviarse demasiado, potenció su lado más gótico y, muchos años más tarde, Coppola aportó su barroca y operística mirada sobre tan fascinante personaje. A medio camino, Fisher decidió apostar fuerte y con la decisiva aportación del technicolor planteó una visión más carnal y erotizada del hombre vampiro.
La elegante figura de Christopher Lee potencia el atractivo físico de un personaje que ahora ya no sólo es un vampiro que mata para alimentarse, sino un amante de sangre caliente que, además de quitar la vida a bellas mujeres, quiere poseerlas y mantenerlas cautivas. Así, cuando Jonathan Harker le arrebata a su amada, Drácula no sólo se siente herido en su amor propio sino que la pérdida le produce un dolor verdadero. Y es que Drácula siempre ha sido un romántico, un amante del amor cuya desgracia y a la vez grandeza es no poder amar como ama el resto de la gente. El poder de fascinación que genera su figura queda bien reflejado en el personaje de Lucy, paradigma de la mujer obnubilada por el sex-appeal de su amante: a sabiendas de que Drácula acecha su reposo obliga a la criada a retirar los ajos y abrir la ventana. Una sabrosa tentación a la que él responde educadamente. El vampiro se pasa la represión sexual por salva sea la parte; es un muerto con más vida, más pasión y deseo sexual que muchos de los supuestamente vivitos y coleando. Fisher entendió muy bien las esencias del monstruo de Stoker y en él concentró un inagotable cúmulo de paradojas. En la siempre estimulante dialéctica entre el héroe y el villano (o antihéroe) todo el mundo le reserva a Drácula el segundo papel. Y, efectivamente, el Drácula de Lee es fuerte y poderoso como cualquier villano que se precie, pero a su vez es también tan vulnerable como todo héroe que se enfrenta a su archienemigo: un Van Helsing que, a todas luces, siempre ha sido el malo de la función. Así que, una vez más, brindemos por Drácula con vino ... y sangre a borbotones.
Isis
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Luis Miguel   Huesca (España)
Su valoración: Notable 18 de Septiembre de 2008
El hecho de que se base en la novela de Bram Stoker sólo es por los personajes, ya que estamos ante un Dracula muy distinto al resto. Un Dracula tergiversado con respecto a la novela original, donde Terence Fisher cambia el rol de los protagonistas, abandona toda la vertiente romántica del vampiro, la transacción inmobiliaria de la abadía de Carfax, suprime a Renfield de un plumazo e incluso modifica las localizaciones entre Rumania e Inglaterra. Sólo el diario de Jonathan Harker, convertido aquí en otro estudioso como Van Helsing, parece mantener cierta fidelidad al libro.
No sé si sería debido a que los herederos de Stoker no permitieron adaptar al cine la novela tal y como fue escrita, o a que la Hammer decidió experimentar con este mito del terror. Pero lo cierto es que este "Dracula" tuvo su éxito considerable. Sólo por ver frente a frente a Peter Cushing contra Christopher Lee merece la pena.
Puede que la fórmula estuviera en dar al espectador lo que demandaba: Acción, dinamismo, sangre, jóvenes víctimas, ojos inyectados, colmillos afilados y atemorizar por medio de ese sublime Christopher Lee, para mí el mejor Dracula de todos los tiempos.
No obstante, no puedo darle el 9 porque no sería justo con Ford Coppola.
Luis Miguel
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
john thorthon   barcelona (España)
Su valoración: Excelente 22 de Diciembre de 2009
Espléndida y genial adaptación de la famosa novela de Bram Stocker por parte de la Hammer, que junto con “La maldición de Frankenstein” inauguraron las revisiones de los clásicos monstruos de la universal de los años treinta y juntó a tres maravillosos e irrepetibles profesionales, los actores Peter Cushing y Christopher Lee y el cineasta Terence Fisher. Drácula ya había sido llevada a la pantalla de forma brillante en varias ocasiones, pero en esta ocasión tuvo novedades que la hicieron diferenciarse y tener un estilo propio y más transgesor, como son el erotismo y la inclusión del color que dio por ejemplo la inclusión de una sangre mucho más real. De hecho toda la puesta en escena es sensacional con una fotografía llena de colores vivos y unos escenarios fabulosos que tan bien utilizó el estudio inglés, como el castillo lleno de detalles y de amplias habitaciones como el comedor que le dan un toque barroco perfecto para hacer un film de terror gótico. Es una adaptación más libre al cambiar las profesiones de los protagonistas y al darle más protagonismo al doctor Van Helsing interpretado de forma brillante por Peter Cushing ya que sale constantemente y logra que la genial interpretación de Christopher Lee encarnando a Drácula no le pase por encima, consiguiendo un gran duelo entre ambos. Todas las apariciones del mítico conde vampiro son inolvidables, como en la secuencia que de repente entra al castillo con la boca repleta de sangre, o cuando misteriosamente aparece en las habitaciones de sus doncellas sugiriendo un erotismo hasta entonces nada habitual en este clásico literario. Es una joya del cine de terror gótico de un gran Terence Fisher, al que habría que revindicar mucho más por todo lo que contribuyó a reconvertir un género menospreciado por los amantes del cine de autor moderno que no saben ver en este tipo de cine la incuestionable calidad artística que atesora, y eso es preocupante pues este tipo de público piensa que ese contemporáneo cine de autor de hoy en día es el mejor que se ha hecho nunca, y la verdad es que en todos los movimientos de diferentes clases de este arte hay grandes obras, ya sea en el antiguo cine mudo o en la actualidad, pero hay que saber verlo y entender que en muchos films es mucho más importante el como se cuenta una historia, que lo que dice el argumento.
john thorthon
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
JF_Ronah   Vitoria (España)
Su valoración: Buena 22 de Mayo de 2010
Tal vez no sea esta la mejor adaptación de Drácula de todas las realizadas, pero en ella, Christopher Lee halló la mezcla perfecta entre la sofisticación y sensualidad de un aristócrata y el instinto animal y sanguinario de un vampiro, creando al mejor Drácula de la historia del cine.

Este es un mérito incuestionable e irrebatible de esta película que además tiene otros muchos puntos a favor, como sus decorados victorianos, su rompedora y agobiante banda sonora y sobre todo algo que el cine de terror posterior debe de agradecerle: la invención del “gore”. Tal vez, en esta primera película de la saga es casi inexistente, pero con cada secuela se fue haciendo más notorio el progresivo aumento de escenas de violencia y sangre. Hoy en día tal vez no impacte en absoluto, pero hay que recordar que en los años 50, ninguna película había mostrado sangre o vísceras de manera explícita, con lo que para el público de entonces, este film resultó un tremendo impacto, mostrándoles una forma totalmente nueva de terror, el cual hasta entonces solo se había basado en el suspense y la tensión psicológica.

Hoy en día nos queda el buen hacer de la genial productora Hammer que se encargó de revivir a los monstruos clásicos de los años 30 para volver a aterrorizar a una nueva generación de espectadores, y la nostalgia de ese miedo ancestral a los vampiros, que nos resultan mucho menos amenazadores en comparación con los temores del nuevo milenio.

LO MEJOR:
- El mejor Drácula del cine: mezcla perfecta entre sensualidad y sanguinolencia.
- Banda sonora.

LO PEOR
- Inverosimilitudes del guión (incoherencias temporales, personajes que no debían estar ahí…).
- Ambientación e iluminación demasiado luminosas y coloristas para tratarse de una película de terror.
JF_Ronah
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
<<1[2]34>>
Añade FA a tus webs favoritas | FA en el Facebook | Recomienda FA a tus amigos/as | Preguntas más frecuentes | Politica de privacidad
© 2002-2011 Filmaffinity - Movieaffinity   Todos los derechos reservados.