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| 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Harold Angel
nueva york (Estados Unidos)
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Su valoración:  |
4 de Agosto de 2011 |
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Uno de los títulos más emblemáticos del cine bélico es Objetivo Birmania. Una entretenida película de guerra con misión de por medio, llevada a cabo por heroicos soldados liderados por un pletórico Errol Flynn. Cuenta la historia de un grupo de paracaidistas que recibe el encargo de destruir un potente radar japonés cuya eliminación es vital para la invasión de Birmania.
La película fue filmada en un parque aunque cueste trabajo creerlo teniendo en cuenta lo bien ambientada que está. La música de Frank Waxman subraya el heroísmo de unos hombres que luchan por la supervivencia en un ambiente hostil plagado de enemigos japoneses. La influencia del film en otras obras del género queda patente en películas tan buenas como La cruz de hierro o Comando en el mar de la China entre otras.
La película destaca la personalidad del líder valiente capaz de ayudar a sus hombres y darles confianza cuando todo está en su contra. Pero no es un jefe autoritario porque comprende las frustraciones de sus soldados y les permite que se desahoguen como la escena en la que un soldado llora cuando los aviones que les aprovisionan pasan de largo porque no les ven. Quien mejor que el carismático Errol Flynn para interpretar este papel del que él mismo confesó que era uno de los que se sentía más orgulloso. La historia realza también el compañerismo y el valor de unos hombres que llevados hasta el límite son capaces de sacar lo mejor de sí mismos.
Cierto que la película es un poco patriotera pero hay que tener en cuenta que se filmó en plena Segunda Guerra Mundial y había que dar ánimos a los soldados. De hecho la cinta incluye multitud de escenas reales de maniobras militares y operaciones de combate reales al principio y al final.
El film tuvo mucho éxito y el propio Raoul Walsh dirigió unos años más tarde otra película de argumento muy similar pero ambientada en otra época titulada Tambores lejanos con Gary Cooper como protagonista. Samuel Fuller dirigió a su vez una especie de secuela llamada Invasión en Birmania que también era una buena película pero que no llegaba al nivel de ésta. Hasta el título de la película sirvió como inspiración para un conocido grupo de pop español de los ochenta.
Para terminar diré que cuando la vi de pequeño me encantó. Hoy en día me sigue pareciendo una gran película pero no tanto como antes. Algunas cosas me decepcionan un poco, por ejemplo las conversaciones y los chistes entre soldados que son muy tópicos e infantiles. Eso sí, me quedo con la secuencia del comienzo cuando los paracaidistas están a punto de saltar y el periodista le pregunta al capitán: -¿Qué pasará si mi paracaídas no se abre?, a lo que responde Flynn: Que llegará a tierra antes que nosotros!
Harold Angel 
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| 2 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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TOM REGAN
almeria (España)
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Su valoración:  |
25 de Abril de 2010 |
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130/14(17/04/10) Cinta bélica lastrada por el año de su filmación, año en que la W.W.II estaba aún en marcha, es por ello que resulta muy propagandística, deshumanizando a los nipones, lanzando mensajes como que hay que acabar con todos los japos e intentando hinchar de sentimientos entrañables a los soldados americanos, oyéndolos hablar bastante de las madres, que esto siempre enternece al espectador. El gran realizador Raoul Walsh merecía mayor libertad, pues tenemos el ejemplo de ‘Murieron con las botas puestas’ que sabe dotar de alma a todos los contendientes. Lo que nos queda si rascamos en la superficie del panfleto manipulador es un film excesivo en su duración, que con más tijera del montador hubiera ganado en solidez, pues para lo que cuenta no hace falta dos horas y cuarto, lo que se necesita es síntesis, sin ser aburrida se hace lenta, hay situaciones que se repiten más que el ajo, como el encuentro con aviones americanos, parece un bucle. Las escenas de tiroteos no transmiten realismo, es un ‘disparan y los matan a todos’ sin más, todo muy artificioso. Lo mejor es su puesta en escena ayudada por unos muy buenos actores que te transportan el calor agobiante y la claustrofobia anímica que padecen, desprenden ganas de vivir debajo de sus demacrados uniformes. Esperaba bastante más. Recomendable a los amantes del género. Fuerza y honor!!!
TOM REGAN 
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| 0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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stikma
la laguna - tenerife - canarias (España)
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Su valoración:  |
16 de Noviembre de 2011 |
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Clásico del cine bélico heróico con la base de la derrota y la reconquista como claro objetivo, abrirse paso en las junglas de Birmania llenas de secretos peligrosos e infestadas de japoneses, hay que arreglar cuentas con promesas ante la vergüenza y una oportunidad para comenzar a tomar el punto crítico de la guerra, las fronteras del país no encierran mayor complejidad, la guerra se va oliendo, pero las vidas de los señalados no van más allá, se trata del recorrido para que el pueblo se sienta orgulloso de su ejército, no hay crítica anti-bélica ni en el papel del periodista, introducido para motivar algo de humor sano.
Se siente mayores sensaciones por el riesgo de la misión que por el espíritu de los soldados, hay deberes, pero no valores, hay secuencias como las de los saltos de mucha profesionalidad, se sufre, pero no llega el horror, hay algunos sueños y nostalgia, pero no deja de ser suave, sólo hablan de chicas de todos los colores, el mayor triunfo es el aumento constante del ritmo, se comienza a sentir el aliento a pesar de las limitaciones sonoras, una huida por terreno hostil e impenetrable, rutas imposibles que van dejando material para un largo artículo, el apoyo entre ellos y sus estados de salud, se convierte en un relato de supervivencia en el que no entiendo porqué no regresan al punto inicial... de todos modos se crea una amenaza en la que no se puede dejar ninguna pista, es una película fiel que finalmente tiene su tragedia implícita y que deja brotar el orgullo y la cobardía, pero es escasa en anécdotas porque no intima, crea cierta histeria al estar bien rodada, pero es totalmente parcial.
stikma 
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| 11 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Es una película de serie B que hoy en día la consideraríamos para televisión.
Los personajes son casi anónimos, planos y frecuentemente idealizados en pos de una broma fácil o mensaje propagandístico. Errol Flynn monopoliza todos los primeros planos en un intento demasiado obvio de aprovechar su gancho de súper estrella.
Los japoneses son torturadores sádicos que hay que exterminar... O carne de cañón para las ametralladoras americanas
Las escenas de guerra son en su mayoría imágenes de archivo rodadas en Europa o USA. ¿Desde cuando hay pinos en Birmania? Igualmente esta rodada en un parque estadounidense y la vegetación no corresponde. La acción es mínima, bastante estéril y brilla por su ausencia.
Lo cierto es que la confundí con "Invasión en Birmania" una excelente película que ridiculiza este churro de Hollywood.
carlos gonzalez 
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| 7 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Luisito
Barcelona (Cuba)
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Su valoración:  |
9 de Septiembre de 2009 |
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El factor propagandístico lo ahoga y condiciona todo. Es tan evidente ese condicionante como evidente es que se realizó en 1945 y que Errol Flynn actúa con una desidia lamentable. La suma de mensajes tan absolutamente parciales llega incluso al extremo de presentar a los japoneses como demonios que hay eliminar en conjunto, ese personaje periodista lo exclama en un primer plano que me ha dado miedo: "hay que exterminarlos a todos!!!" (esa frase la habría firmado el propio Bush no hace mucho)
No me ha transmitido ninguna emoción el paseo por el parque de estos soldaditos yanquis, no he sabido ver su teórico deambular al límite de la supervivencia. El supuesto sufrimiento y padecer de la guerra luce su ausencia. Hasta los tiros están mal pegados, ni sangre ni gritos de dolor ni nada. Sólo he visto montones de japoneses tontorrones que caen como fichas de dominó uno tras otro de manera ridícula. Una bomba, tres muertos; una ráfaga de metralleta, cinco de golpe... y la munición la sacan de los pinos de Central Park.
Ellos mismos crean sus propios héroes al más puro estilo yo me lo guiso yo me lo como. Película decepcionante y prescindible
Luisito 
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