La duda
6,8
25.082
Drama. Intriga
En 1964, en una parroquia del Bronx, un apasionado y carismático sacerdote, el padre Flynn (Seymour Hoffman) intenta cambiar las rígidas normas del colegio, que durante años han sido celosamente salvaguardadas por la hermana Aloysius Beauvier (Meryl Streep), una estricta directora que cree firmemente en el poder de la disciplina. Soplan vientos de cambio político; prueba de ello es que el colegio ha aceptado al primer alumno negro, ... [+]
4 de febrero de 2009
4 de febrero de 2009
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
A veces las películas tienen títulos de lo más explícitos. Hace poco llegó a nuestras pantallas ‘Disaster Movie’, que hacía gala de una sinceridad total al describir el producto, pues no había por dónde cogerlo. En su medida lo mismo pasa con ‘La duda’, pues la gracia del filme es que todo él gira entorno a una gravísima acusación que no obstante está fundamentada sólo en sospechas y algún que otro indicio. Jamás sale a la luz ninguna prueba evidente. Es su fuertísimo sentido de la ambigüedad el que la eleva a la categoría de gran drama (de bella parábola podría decirse), y es el que a la postre incita al siempre enriquecedor debate post-visionado. Son algunas de las ventajas de huir de un mensaje con tintes maniqueístas que en esta ocasión estaba más que cantado.
Bravo por el enfoque de John Patrick Shanley, un hombre cuya última película hasta ahora (‘Joe contra el volcán) cumple ya veinte años. Curioso currículum el de este contrastado artista. Si bien con el cine no puede decirse precisamente que presente unas excelentes credenciales, todo lo contrario sucede con el teatro. Las dos docenas de obras que ha escrito le confirman como un consolidado dramaturgo que hace tres años vio recompensado su trabajo al recibir el Tony por -qué coincidencia- ‘La duda’. Toda esta tradición teatral salta a la vista al ver su correspondiente adaptación cinematográfica. La acción se localiza en contadísimos lugares y la cámara se abstiene de cualquier virguería para así dar más peso a los diálogos.
Bravo por el enfoque de John Patrick Shanley, un hombre cuya última película hasta ahora (‘Joe contra el volcán) cumple ya veinte años. Curioso currículum el de este contrastado artista. Si bien con el cine no puede decirse precisamente que presente unas excelentes credenciales, todo lo contrario sucede con el teatro. Las dos docenas de obras que ha escrito le confirman como un consolidado dramaturgo que hace tres años vio recompensado su trabajo al recibir el Tony por -qué coincidencia- ‘La duda’. Toda esta tradición teatral salta a la vista al ver su correspondiente adaptación cinematográfica. La acción se localiza en contadísimos lugares y la cámara se abstiene de cualquier virguería para así dar más peso a los diálogos.

Meryl Streep & Philip Seymour Hoffman
Para dar más fuerza al texto es imprescindible contar con un buen elenco de actores, y en este aspecto ‘La duda’ va sobrada. Meryl Streep acumula su enésima nominación al Oscar y reafirma las sospechas de que en realidad existen sólo cuatro candidatas variables a la mejor actriz, pues lo normal es que año tras año una nominación la acapare ella, con toda justicia debo añadir. En el mismo camino se encuentra Phillip Seymour Hoffman, que a fuerza de buen saber hacer se ha convertido también en un fijo en la noche más mágica del séptimo arte. Ambos rinden a un alto nivel, pero ante quien hay que descubrirse es ante las dos “secundarias”. Durante su poco tiempo en escena Viola Davis se las ingenia para emocionar y dejarnos todavía más aturdidos. Amy Adams por su parte se confirma como la mejor de la obra, un mérito que habla por sí solo viendo con quién comparte cartel.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El único estigma de la cinta se reduce a sus últimos diez segundos. Aunque duela, no deja de ser interesante ver cómo en tan poco tiempo se viene abajo el discurso que se había venido elaborando. Una dura lección que da sentido al muy a menudo olvidado valor de la contención, a la vez que nos recuerda que hasta que no llega el momento en que caen las cortinas, todo el conjunto corre el riesgo de verse mancillado. Lástima porque se trata de la última escena, aquella que en buena medida determina con qué sabor de boca nos vamos a quedar. Lástima porque con sólo diez segundos puede verse empañada hora y media de buen y sólido cine.
8 de febrero de 2009
8 de febrero de 2009
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
"El viento sopla donde quiere y nadie sabe de donde viene ni a donde va", reza el evangelio de Juan; "La duda" es un film atravesado por el viento, ese que desbroza las plumas, las hojas secas o la irrecuperable dignidad,y que desea ser taponado por las grises ventanas cuando su ruido ensordece la conciencia. Lo trágico de "La duda" no son las dudas sino los deseos inmensos de certezas que nunca existen, deseos que nos hacen sentirnos más seguros dentro de nuestras particulares torres de marfil, que diría Unamuno.
Streep y Hoffman, son perfectos, precisamente porque no lo son, como cualquiera que se atreva a lanzar la primera piedra... Tan sólo queda aceptarlo o buscar culpables.
Streep y Hoffman, son perfectos, precisamente porque no lo son, como cualquiera que se atreva a lanzar la primera piedra... Tan sólo queda aceptarlo o buscar culpables.
11 de febrero de 2009
11 de febrero de 2009
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
La película mantiene el interés desde el primer momento sembrando muy sutilmente una duda que irá "in crescendo" hasta hacerse insoportable, se mete en la piel del espectador y por supuesto en la de los personajes creando un clima de tensión e incertidumbre del que no se sale, porque sigue latente la duda ....
La ambientación es excelente; pero sin duda es el papel de Meryl Streep el que cabe destacar por encima de todo, sus pequeñísimos o grandes gestos, su expresión, la manera de moverse es sencillamente sobresaliente, esta tan dentro del personaje que ella, és el personaje.
Philip Seymour y Amy Adams hacen tambien un trabajo muy destacable; y ..¿qué decir del tema? se podrían escribir ríos de tinta sobre falsos testimonios, pequeñas insinuaciones que pueden acabar en certezas absolutas etc.
La duda es un concepto antiguo en el teatro que ha creado grandes obras.
La ambientación es excelente; pero sin duda es el papel de Meryl Streep el que cabe destacar por encima de todo, sus pequeñísimos o grandes gestos, su expresión, la manera de moverse es sencillamente sobresaliente, esta tan dentro del personaje que ella, és el personaje.
Philip Seymour y Amy Adams hacen tambien un trabajo muy destacable; y ..¿qué decir del tema? se podrían escribir ríos de tinta sobre falsos testimonios, pequeñas insinuaciones que pueden acabar en certezas absolutas etc.
La duda es un concepto antiguo en el teatro que ha creado grandes obras.
18 de febrero de 2009
18 de febrero de 2009
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Estamos ante una de las mayores sorpresas del año, una película sencilla pero de gran calidad gracias al gran elenco de actores. Detrás de un drama donde se hace hincapié en la estupidez y la ignorancia del sector más extremista y conservador de la iglesia, se esconde una obra donde trata de mostrar el poder que puede ejercer en ella el talento de grandes actores llevando muy bien a cabo su trabajo.
El marco donde se desarrolla la historia poco importa, dejando de lado que el tema que trata no deja de ser interesante, la cinta no busca demasiado su profundidad, centrando toda su calidad en Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman, dos imponentes actores que tienen la oportunidad de lucirse durante todo el metraje. Y hay que reconocer que no desaprovechan la ocasión.
La trama pone énfasis en como la estupidez humana y su ignorancia puede levantar todo tipo de conflictos sin sentido, poniendo a Streep en estado de gracia mostrándonos de nuevo porque es una de las mayores actrices que podemos encontrarnos hoy en el cine interpretando a su pérfido y retorcido personaje. Hoffman, en cambio, como antagonista de la actriz, representa todo aquello que ella aborrece, que siempre está vinculado al progresismo, a la conciencia de la renovación de la iglesia aceptando que las cosas con el tiempo cambian, buscando siempre el respeto y la igualdad entre todas las personas.
El marco donde se desarrolla la historia poco importa, dejando de lado que el tema que trata no deja de ser interesante, la cinta no busca demasiado su profundidad, centrando toda su calidad en Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman, dos imponentes actores que tienen la oportunidad de lucirse durante todo el metraje. Y hay que reconocer que no desaprovechan la ocasión.
La trama pone énfasis en como la estupidez humana y su ignorancia puede levantar todo tipo de conflictos sin sentido, poniendo a Streep en estado de gracia mostrándonos de nuevo porque es una de las mayores actrices que podemos encontrarnos hoy en el cine interpretando a su pérfido y retorcido personaje. Hoffman, en cambio, como antagonista de la actriz, representa todo aquello que ella aborrece, que siempre está vinculado al progresismo, a la conciencia de la renovación de la iglesia aceptando que las cosas con el tiempo cambian, buscando siempre el respeto y la igualdad entre todas las personas.

Philip Seymour Hoffman
Streep sabe reflejar a la perfección con su temible personaje que mucha gente teme y aborrece de forma irracional todo aquello que desconoce, propios del conservadurismo y de la incultura patente en la sociedad.
Podemos entonces afirmar, que pese a que el mensaje de la película sea muy bueno, no busca tampoco profundizar demasiado en él y convertirlo en un tema a debatir o a denunciar, sino que busca el lucimiento de su nutrido elenco de actores. Y lo consigue descaradamente.
Podemos entonces afirmar, que pese a que el mensaje de la película sea muy bueno, no busca tampoco profundizar demasiado en él y convertirlo en un tema a debatir o a denunciar, sino que busca el lucimiento de su nutrido elenco de actores. Y lo consigue descaradamente.
21 de febrero de 2009
21 de febrero de 2009
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
"La duda" es un triángulo en torno a tres personajes, la hermana Aloysius Beauvier, el padre Flynn y la joven hermana James, que ilumina al espectador sobre la condición humana en su dimensión religiosa, en un contexto marcadamente protestante. En el juego de relaciones que se establecen entre cada uno de los vértices la incapacidad para juzgar quién está en la senda correcta irrumpe y la duda se desliza entre limitaciones y fragilidades y se instala en el corazón de cada uno de ellos.
(continúa en spoiler)
(continúa en spoiler)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La hermana Aloysius Beauvier en un principio no siente el acoso de la duda. Con su carácter duro e intransigente y su postura conservadora y reaccionaria (<<El mundo se está cayendo, Michael […]Nunca vi un viento así. El viento ha cambiado>>), está segura de hacer el bien para el colegio y de hallarse en el camino correcto, en la senda que Dios ha trazado para ella.
La hermana James es la que primero siente los dolores de la duda porque oscila entre la visión del padre Flynn y la de la hermana Aloysius. No sabe si debería ser más dura, si está mal mantener una relación demasiado cercana e íntima con los niños y es necesario guardar las distancias, si es reprobable disfrutar de las clases y del mundo de la escuela y debe seguir una vida rigurosamente ascética, si el padre Flynn es culpable o no.
Por su parte, el padre Flynn no tiene ninguna duda de que su camino es el correcto. Le gusta estrechar lazos entre los niños de la escuela y transmitir amor en su parroquia. No guarda la distancia del juez moral y se inmiscuye en la vida de las personas. Está convencido de que la iglesia debe mostrarse más abierta y progresista. Sin embargo, ante las acusaciones persistentes de la hermana Aloysius empieza a dudar sobre su moralidad. No tenemos acceso a su pasado ni a lo que pasó con Donald, ese niño de color al que confiere un trato privilegiado, pero es seguro que ha tenido malos pensamientos, en ese momento o en otros momentos del pasado (<<Recuerde que hay cosas que están más allá de su conocimiento. Incluso si se siente con certeza...eso es una emoción, no un hecho>>). Desconocemos si el padre Flynn ha comeitdo un mal acto pero sí nos hace saber que ha tenido que luchar con ciertos demonios interiores. Si se siente con certeza que es homosexual y que le gusta ayudar a los niños, ¿dónde empieza la bondad natural y termina el impulso sexual? ¿Disfruta con los niños por simple humanidad o porque en el fondo le gustan? Quizá no haya hecho nada malo, quizá ha sabido dominar sus demonios interiores pero no va a poder soportar que se siga cuestionando su condición moral. La persistente acusación de la hermana Aloysius le hace dudar de un modo atroz y decide cambiar de parroquia.
La hermana James es la que primero siente los dolores de la duda porque oscila entre la visión del padre Flynn y la de la hermana Aloysius. No sabe si debería ser más dura, si está mal mantener una relación demasiado cercana e íntima con los niños y es necesario guardar las distancias, si es reprobable disfrutar de las clases y del mundo de la escuela y debe seguir una vida rigurosamente ascética, si el padre Flynn es culpable o no.
Por su parte, el padre Flynn no tiene ninguna duda de que su camino es el correcto. Le gusta estrechar lazos entre los niños de la escuela y transmitir amor en su parroquia. No guarda la distancia del juez moral y se inmiscuye en la vida de las personas. Está convencido de que la iglesia debe mostrarse más abierta y progresista. Sin embargo, ante las acusaciones persistentes de la hermana Aloysius empieza a dudar sobre su moralidad. No tenemos acceso a su pasado ni a lo que pasó con Donald, ese niño de color al que confiere un trato privilegiado, pero es seguro que ha tenido malos pensamientos, en ese momento o en otros momentos del pasado (<<Recuerde que hay cosas que están más allá de su conocimiento. Incluso si se siente con certeza...eso es una emoción, no un hecho>>). Desconocemos si el padre Flynn ha comeitdo un mal acto pero sí nos hace saber que ha tenido que luchar con ciertos demonios interiores. Si se siente con certeza que es homosexual y que le gusta ayudar a los niños, ¿dónde empieza la bondad natural y termina el impulso sexual? ¿Disfruta con los niños por simple humanidad o porque en el fondo le gustan? Quizá no haya hecho nada malo, quizá ha sabido dominar sus demonios interiores pero no va a poder soportar que se siga cuestionando su condición moral. La persistente acusación de la hermana Aloysius le hace dudar de un modo atroz y decide cambiar de parroquia.

Por último, la duda alcanza a la hermana Aloysius. El padre Flynn es un buen sacerdote, cuida de su comunidad, se preocupa por los niños, se muestra convencido de que un viento divino le empuja y además ahora Dios parece bendecirle con un ascenso. Quizá ella esté equivocada, quizá sus prejuicios hacia él son la razón de su sospecha. Ha mentido y se ha apartado de Dios más allá de un paso razonable para desenmascarar al mal. La duda sobre si obró bien la corroe por dentro. El camino bajo las estrellas se hace tan duro cuando la noche se oscurece y oculta el mensaje de las constelaciones, cuando ya no sentimos un viento que nos impulsa hacia delante, cuando se duda sobre si esta o aquella o aquella otra habría sido la senda que Dios elegiría.
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