Como soy tan sólo un mexicanillo universitario de la Complutense en Madrid, estoy libre de cualquier información que pueda enturbiar mi experiencia con la mayoría de películas españolas. Yo no viví el furor del estreno de esta peli en el año de 1996. Aunque en esta ocasión en particular ya tenía, antes de verla, algunas imágenes mentales sobre Tesis porque algunos de mis amigos españoles ya me habían comentado algo. No sé si en toda España, pero al menos en Madrid esta película está mitificada. ¿Razones? Pues por una parte porque es la primera película de Amenábar, uno de esos directores sobrevalorados que no dejan indiferente a nadie, lo detestan o lo aplauden. Por otra, para muchos hay un antes y un después de Tesis, bajo el pretexto (ignorante) de que nunca antes se había hecho una película así de suspense (estadounidense) en España. Pero sobre todo porque se filmó en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Un edificio que fue pensando para ser una prisión para mujeres al que se añadió después a la Universidad. Esto quiere decir que en este edificio hay mucha leyenda urbana al uso. Y el hecho de que Amenábar realizara gran parte de la filmación en este sitio incrementa aún más el rollo mítico de esta película y de la Facultad señalada. Y es que Amenábar es muy listillo, eso sí que no lo discuto, siempre se busca trabajos que tengan cierta polémica a priori, porque él sabe que la polémica vende. Por eso en sus últimas películas se ha metido, sutilmente, contra los cristianos.
Tampoco (y sinceramente) me creo demasiadas expectativas con las películas (o con cualquier cosa) que leo que son buenas o que me comenta alguien que son buenas y que me podrían gustar. Hace mucho que descubrí que la clave es no esperar absolutamente nada de nadie ni de nada. Soy un nihilista, eso me permite formarme juicios que de otra manera no podría hacer. Al fin y al cabo, encontrar la panacea cósmica en una película es muy difícil porque tan sólo algunos filmes contados con los dedos de una mano lo han conseguido. A pesar de esto, me gusta mucho ver cine porque me parece uno de esos rituales y actividades curiosísimas que realiza el ser humano que, aparentemente, son inútiles (me fascina que la "inutilidad" del arte nos ennoblezca tanto como seres humanos).
(Continua en spoiler)
spoiler:
Pues bien, por donde se le pueda mirar, esta película es mala de cojones. Su guión tiene tantas refutaciones que me da pereza enumerarlas, pero cuando quieran (si es que alguno de ustedes la quiesiera defender) podríamos discutirla en una noche de cañas. Porque tardo menos hablando que escribiendo y de verdad que ahora mismo quisiera ocuparme de otras cosas.
No he visto aún todas las películas de Amenábar, pero desde luego esta es la peor. Sin duda, creo que él representa la ingenuidad del público medio español. Porque el público medio español (y mexicano también) cree que haciendo una película con métodos e intenciones estadounidenses es mejor que hacerlo de cualquier otra manera. No me sorprendería ir a casa de Amenábar y encontrarme la filmografía completa de Alfred Hitchcock puesta en un altar. Ya sólo por eso esta película no se puede tomar en serio porque en los ¡125! minutos que dura esta porquería, el film no hace más que torearnos todo el tiempo, que si este, que si el otro, que si ninguno, que si tú, que si yo. Ay por favor..., que desde los 10 minutos de trama ya sabíamos quiénes eran los malos, que de verdad nos toman a todos por gilipollas y esto a mí me cabrea. No quiero 125 minutos dando vueltas a lo tonto, quiero 125 minutos de desarrollo, de trascendencia, de sustancia, de algo que se le pueda considerar cercano al Arte. Pero no, Amenábar siempre pretende más de lo que realmente ofrece. Encima esta película te la venden como si fuese algo duro de ver y de asimilar, es decir, que la opinión pública y los trailers te advierten que esta es una película fuerte no apto para sensibles. Pero si les digo la verdad yo estuve 125 minutos esperando a ver a qué puta hora empezaba la sangre de verdad y no las mariconadas que se la pasan discutiendo en Tesis. Y tampoco es que sea un sádico ni mucho menos. Pero si vamos a ver sangre, vamos a ver sangre de verdad y no tonterías porque esta película, si acaso, lograría asustar apenas a un crío (y eso porque cuando eres niño te crees cualquier cosa porque no paras a analizar las cosas).
Tampoco sé, pero no creo, que en 1996 esta película fuese considerada audiovisualmente fuerte. Soy consciente de que en el 2010 ya casi nada nos sorprende porque ya tenemos casi todo al alcance y es difícil horrorizarte viendo alguna imagen. Alguno me podría decir que veo este trabajo con ojos muy actuales y por eso me parece que en esta película no hay nada de lo que horrorizarse, o bien, sí lo hay, pero eso es del resultado final y general: el debut de Amenábar no pudo haber sido peor.
Tampoco voy de valiente, no se confundan, ni de antiamenábar, no voy de nada. Tan sólo disgrego.
Alejandro, yo te suspendo de tu trabajo de Tesis, vuelve a la Facultad a estudiar.