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Sí señores, he estado votando un rato dado que soy novato y he descubierto una cosa: no hay ninguna película de la que me sienta satisfecho, es decir, ninguna cinta de la que decir "esto lo hubiera hecho yo", eso sí, si supiera tanto como el director en cuestión. No hay ninguna "media naranja cinematográfica" o, lo que es lo mismo, nadie ha llevado la célebre obra "Sein und Zeit" de M. Heidegger, el mayor filósofo del s. XX sin duda, a la gran pantalla. Una película que hubiera protagonizado el célebre "Dasein" y que nos hubiera mostrado, vete tu a saber cómo, los existenciarios, el ser-para-la-muerte etc..
Sin embargo, el personaje protagonizado por Woody Allen en esta película que procedo a criticar es lo más parecido a un personaje digno de salir de mi pluma incólume. Cínico, estoico y epicureo a la vez recoge lo mejor del legado tardo-griego y casi greco-romano y lo lleva, a través de un logrado guión, a la pantalla en la figura del feísimo señor Allen. Pese a todo la satisfacción no es plena y espero la recreación del magnífico universo existencial de "Sein und Zeit" en los próximos años de la mano de algún director que no tema el fracaso.
También sería interesante llevar a la gran pantalla la célebre "Fenomenología del espíritu" de Hegel, esa bella historia del espíritu absoluto y cómo se va encontrando con la certeza, la verdad, la sabiduría etc.. eso sí, desde luego, empleando para ello un enfoque sabiamente existencialista. Film que culminaría con la irrupción de Napoleón en pantalla, un Napoleón que, como todos sabemos, según Hegel, representa el espíritu, el auténtico, espíritu absoluto. Directores, pónganse manos a la obra.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Al final aparecen los títulos de crédito.
Hemicefalo 
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