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El Libanés
Córdoba (España)
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Su valoración:  |
17 de Diciembre de 2011 |
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El teatro de "El Bardo" sobrevive. Da igual el paso de los años, que se dude de que existió o no, sus escritos permanecen, tanto las desventuras de un pensativo príncipe danés, como el mal envejecer de un viejo rey antaño poderoso, pasando por el primer flechazo adolescente de dos jóvenes adolescentes en un balcón. ¿Por qué? En primer lugar, porque escribía muy bien, en segundo, hablaba de nosotros...
Da igual la época, que fuera el siglo XVI o la Viena arrasada por ese infierno que fue la Segunda Guerra Mundial. Los sentimientos, la amistad traicionada, el amor no correspondido, el odio, la piedad, la admiración... eso es universal y pasa más allá de las diferentes épocas históricas. Carol Reed dirige con mano firme un drama que no cae en el melodrama, con su dosis de ironía, sin tomarse tan en serio como podría caer en la tentación.
Joseph Cotten, un actor maravilloso, no citado todas las veces que se debiera, cuaja un personaje encantador, un tipo ni mejor ni peor que cualquiera, un escritor, amigo y amante frustrado... y lo que es peor, en esencia una buena persona, un buen tipo que merecería más de lo que tiene. El primer tramo de la obra lo lleva Cotten, con una solvencia impresionante.
Entonces se cuela Orson Welles, se saca a Harry Lime de su genio a Harry Lime y una de las presentaciones de personaje más célebres de la Historia del celuloide. Diálogos increíbles y una Alida Valli rota, para que volvamos a pensar en que a veces no elegimos la mejor opción que nos presenta la vida. Todo funciona con eficacia suiza, esa obsesión de Trevor Howard, la necesidad de admirar al enemigo para poder derrotarle...
Es alucinante que esta obra se hubiera hecho en 1949. Toca temas que ocurrieron ayer, entre dos amigos, con una mujer en medio y una traición flotante, tan innegable como jamás pronunciada.
El Libanés 
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| 12 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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chechu
Madrid (España)
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Su valoración:  |
16 de Noviembre de 2009 |
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Si hay algo que ha influenciado la histora del cine, ha sido la opinión de los críticos. De esa forma hemos visto encumbradas películas que no pasan de lo normalito y fustigadas películas realmente excepcionales. El tercer hombre pertenece, sin duda, a la primera de esas dos categorías. A pesar de que tiene muchos elementos que la convertirían en una película digna de ver, también presenta unos errores lo suficientemente garrafales como para no merecer ser vista (explicados en el spoiler).
La historia nos cuenta como un hombre llega a Viena con la promesa de trabajo de un amigo suyo. Al llegar, no sólo se encuentra con que han matado a su amigo, sino que ese amigo suyo resulta ser un criminal muy peligroso. Eso provocará sentimientos contradictorios en el personaje y una defensa a ultranza de su amigo que le granjeará problemas.
Lo primero que nos llama la atención en el visionado de este largometraje, es lo equivocado de algunas de las intervenciones de Orson Welles. Cierto es que la escena de la presentación de su personaje y la que se encuadra dentro de la cabida de la noria están encumbradas por los críticos como dos de las mejores escenas del cine, y cierto es que ambas escenas por separado son magníficas; pero ambas escenas no tienen sentido si las enmarcamos en el contexto argumental de la película. El devenir de la película exige que en esas escenas se muestren una serie de emociones que no sólo no se muestran sino que lo mostrado son emociones de corte antagónico. Parte de la culpa de ese despropósito, tal vez sea de la egolatrada del amigo Orson Wells que se empeñó en cambiar el guión de las escenas en las que él participaba.
También es criticable la participación del director y del compositor. El primero por permitir a un actor hacer y deshacer a su antojo, por abusar de planos extravagantes, y por no profundizar en el dilema moral que sufre el protagonista ni en la ambición de Harry. El segundo por componer una banda sonora más propia de una comedia de Woody Allen que de una película policíaca. Tampoco se entiende tan poca desdicha en una sociedad demacrada por una trenebunda y recién acabada guerra.
Por el resto, admirar la interpretación de Alida Valli y Joseph Cotten; a pesar de que el segundo pierda todo el brío dramático cada vez que comparte escena con Orson Welles.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: ¿Porque las dos escenas principales están mal rodadas?
Escena de la presentación de Harry. Holly está paseando a altas horas de la noche por la calle cuando percibe que alguien le está espiando. Entonces empieza a gritar para que se de a conocer el espía. La persona que está espiandole es Harry, su amigo y a su vez un convicto al que la sociedad le da por muerto. Ante los gritos de Holly, Harry se queda quiero hasta que la luz que enciende una vecina le descubre. Al verse descubrido, pone una expresión picarona como si no le importara que le descubran. Vamos a ver, almas cándidas, un convicto tal vez no le importe que su amigo le descubra pero no que le descubra el vecindario entero. Por tanto ante los gritos de su amigo, lo lógico es haber salido enseguida para evitar que algún vecino indiscreto se preguntara qué escándalo era ese. Si no sale de su escondite es porque tampoco quiere que su amigo le descubra. Por tanto, la expresión de su cara tan vanagloriada por todos los críticos, no tiene absolutamente ningún sentido.
Escena de la noria. Se encuentran Harry y Holly. El segundo está furioso con Harry por lo que se ha enterado y el primero debería de estar aterrado ante la posibilidad de que Holly le entregue a la policía. En ese escenario, cuando es evidente que Holly tiene que sacar toda su rabia contenida y reprocharle a su amigo sus fechorías, nos encontramos que se muestra como un corderito a punto de entrar en el matadero. Situación bastante anómala si se piensa que ese personaje se caracteriza durante toda la película por su impetuosidad. Pero lo más insólito de esa escena viene con la intervención de Harry. Cuando se piensa que éste, va a soltar un discurso en pos de la amistad para convencer a su amigo de que no le entregue; resulta que suelta un soliloquio muy bonito y muy original pero que no tiene absolutamente nada que ver en el contexto de la escena.
Escenas magníficas y con sentido en el contexto de la película:
La del final en la que Holly espera que la chica le diga algo y la chica pasa de largo como si no le conociera.
Harry no quiere que nadie le descubra ya que es un convicto al que se le da por muerto. Por tanto, si hubiera querido que su amigo le descubriera, no se hubiera quedado escondido cuando su amigo empieza a gritar en plena noche. Esos gritos a esas horas de la noche hacen muy plausible que alguien se asomara a ver que ocurre y por tanto descubrirle. Por tanto, si Harry se queda escondido es que
chechu 
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| 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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PabloBlaine
Valladolid (España)
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Su valoración:  |
16 de Abril de 2007 |
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Auténtica obra maestra del cine británico cargada de un alta dosis de intriga y absorbente para el espectador desde la primera escena de la película. Memorables los papeles de Joseph Cotten (actor infravalorado), Orson Welles y Alida Vali. Apoteósica y colosal la puesta en escena y aparición de Welles.
PabloBlaine 
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| 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Sin duda alguna, el tercer hombre es una de las perlas de la historia del cine. Dirigida por Carol Reed, se podría decir que conforma la base de las mejores películas británicas.
La historia se desarrolla en el ambiente de una Viena destruida y dividida en 5 partes (una de ellas internacional) por los vencedores de la segunda guerra mundial.
Holly Martins acaba de llegar desde Norteamérica con la promesa de que un amigo suyo le dará trabajo, pero a la llegada de Holly, Harry Lime (Orson Welles) ha muerto en un accidente. A partir de aquí comienza una historia de intriga, misterio y suspense donde los buenos no son tan buenos como parecían y se convierten en siniestros personajes cuyas peores facetas se irán mostrando progresivamente hasta el final de la película.
El guión es magnifico, con un grandísimo final, destacando los constantes acontecimientos que suceden y que dan gran suspense y emoción.
Las interpretaciones son geniales, con un gran Joseph Cotten, y con un Orson Welles, que aunque participa escasamente, hace un gran trabajo.
Por no hablar de la banda sonora, a la que algunos definen como poco apropiada, pero que según mi punto de vista, considero muy buena para bastantes escenas.
Otro elemento fundamental de la película es la fotografía de Robert Krasker (por la cual el film recibió un Oscar) y cabe mencionar los distintos juegos de sombras y luces.
El tercer hombre comienza con la llegada a Viena de Holly, que al llegar es informado de la muerte accidental de Harry Lime, por la cual el protagonista ira investigando hasta el final en su intento de buscar quien es esa tercera persona. Mas tarde, el mismo protagonista tendrá que tomar una importantísima decisión en la que la amistad y la traición se convertirán en 2 factores decisivos.
En definitiva, El tercer hombre pasara a la historia del cine como una grandísima película de suspense e intriga que nos dejara grandísimas escenas como la aparición de Orson Welles, la escena final en las alcantarillas, o la conversación en la noria.
Telefunken make me creisi 
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| 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Abel
Madrid (España)
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Su valoración:  |
19 de Octubre de 2009 |
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Se trata de una muy buena película, con una banda sonora espléndida, genial. Aunque de argumento un tanto previsible, me resultó muy grato verla. Muy entretenida y muy recomendable.
Abel 
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