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A riesgo de que una legión de fans se me lance al cuello, he de decir que no me parece la gran película que todo el mundo dice que es. Cierto que tiene momentos impresionantes, insuperables, de lo mejor del cine de los noventa (la magnífica relación entre Hannibal Lecter y Clarice Starling y sus diálogos son de lo mejor del género del thriller), pero, sin embargo, para mi lo que falla es lo fundamental: la trama es no muy rutinaria pero si lo bastante para que el que ya haya visto muchas cintas del género no se deje atrapar por el golpe de efecto que este género necesita. En mi opinión, fue ampliamente superada por la obra maestra "Seven" de David Fincher, sin duda el suspense policiaco más impresionante y con más estilo que he podido ver nunca en cine.
La siguiente película acerca del asesino canibal, "Hannibal", fue un suspense tremendamente infravalorado. Yo creo que el error de los que la criticaron estuvo en que la compararon demasiado con ésta siendo totalmente diferente (además de mejorar altamente la mediocre entrega de Thomas Harris) y el acierto es el de resaltar la visceralidad con que el pretencioso Ridley Scott trató la historia, en contraposición a la acertada sutileza con que Jonathan Demme trató esta entrega.
De todas formas, es, por supuesto, un thriller altamente recomendable, y más aún si no se han visto muchas cintas de este género. Si este es tu caso, te encantará. Demme recuperó el pulso y volvió a entregar buen cine de suspense tras una temporada en la sombra ("Philadelphia", "La verdad sobre Charlie",...) con el excelente remake "El mensajero del miedo".
Vincent 
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