8.00 de la mañana. Suena el despertador. Es sábado 6 de Febrero de 2010.
Mi pareja y yo nos arreglamos, preparamos algo de equipaje y, carretera y manta.
Menos de dos horas nos separan de Granada.
Retroback 2010 nos espera.
Tras tomar algo de aperitivo, localizamos el Centro Comercial Neptuno.
Allí está Cinema 2000, sala 8.
Expectación. La sala no se llena del todo. Se apagan las luces.
Ni ella ni yo somos grandes seguidores de Chaplin, ni por extensión del cine mudo.
50 minutos después acaba la proyección.
Pregunto: ¿Qué tal?
-Uffff. Increíble. Un diez -me dice ella con una sonrisa cómplice
-¿Un diez? Sí que te ha gustado. Me sorprendes. A mí también me ha encantado. Increíble.
(Ahora me siento más orgulloso de haberla elegido).
Como el año pasado, con Audrey Hepburn y “Vacaciones en Roma”, acabamos de hacernos de otro mito: Charles Chaplin.
Como se dice al principio, una película –una obra maestra-, con una sonrisa y una lágrima.
Y sólo pensar que esta tarde nos queda “Eva al desnudo” y mañana… “Casablanca”.
¡Qué grande es el cine!
spoiler:
“El chico” es una película que lo tiene todo, a pesar de su brevedad: consigue transmitir, llegar, emocionar.
Empieza con un triste hecho: una mujer, con mucho dolor, abandona a su bebé. Esta lamentable situación revierte en magnífica comedia cuando Chaplin, a pesar de evitarlo a toda costa en un primer momento, entiende que debe hacerse cargo del pequeño.
La genial secuencia del cochecito del bebé y el policía, da paso a un Chaplin paternal, a pesar de vivir en unas condiciones lamentables, que rozan, si no tocan, la miseria. La forma en que está contado y los ingeniosísimos momentos de humor son excelentes.
El chico, Jack Coogan es absolutamente prodigioso, uno de los mejores actores que he visto. El realismo que desprende, su desparpajo y la química absoluta con Chaplin es increíble. Se constituye en un “alter ego” del propio Charlot, cuya infancia podría haber sido igualmente dura.
La secuencia en que intentan llevárselo al orfanato es simplemente maravillosa (aunque es la que más me impresionó, podría decir la de la pelea de boxeo, la de la comida, la de la pensión, casi todas). La utilización de la comedia y el drama no puede ser más redonda.
El famoso Chaplin demuestra por qué es uno de los iconos del cine.
Hay un hecho a tener en cuenta, que me impresiona también: Chaplin empieza a rodar 10 días después de la muerte de su primer hijo, lo cual tiene un valor emocional añadido extraordinario.