Una película tan interesante, que me estaba encantando y que pensaba que del 8 no iba a bajar, parecía imposible que se desinflara de esa forma cómo un globo.
Era bastante guay, daba miedo de verdad, pero... esos últimos 5 minutos destrozan toda le película. En este caso, un final convencional, el que todos esperamos hubiera sido lo mejor, pero han intentado rizar el rizo y la han hecho buena.
Le pongo un 6 y no sé muy bien por qué, quizá por Josh Hartnett (guapo, que no buen actor) o yo que sé por qué...
Mi nota: 6/10.
spoiler:
Lo de que al final Josh se convierta en un vampiro pero que encima no se vuelva malo cómo todos los demás que se convierten y, para más inri, los vampiros que atacaban el pueblo desaparecen misteriosamente después de todo el rollo... sin comentarios.