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Críticas de "2001: Una odisea del espacio"
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| Banda sonora |
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| 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Edwin
DF (México)
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Su valoración:  |
1 de Marzo de 2008 |
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En algunas ocasiones he comentado la obsesiva visión que posee el (desgraciadamente) fallecido director Stanley Kubrick con respecto al bien y al mal. Dicha visión ha sido retratada objetiva o subjetivamente en cada una de sus diferentes películas, y creo que unos de los ejemplos más obvios (y mi favorito, si me permiten decirlo) es el de la que regala tan abiertamente "2001: Odisea del Espacio". En ella, el director retrata nuestra obsesión compulsiva con respecto a la tecnología…. ¿podemos confiar ciegamente en ella? y si es así ¿hay alguna posibilidad de que ésta nos falle?
La trama de la película, que aún tomando los conceptos milenarios de la novela corta de Arthur C. Clarke, y a pesar de sus increíbles (aún para la época actual) efectos especiales, es tramadamente sencilla: Kubrick prácticamente visualiza dos mundos aparentemente diferentes: el pasado y el futuro; el primero, situado en el despertar humano, hace varios millones de años, encontramos el primer indicio de maldad de la película: un monolito hallado por simios (predecesores de la humanidad, representando nuestra inocente simplicidad) colocado ahí por supuesta vida alienígena, y que posteriormente inspirara a los primates a cazar por su alimento.
El segundo se sitúa en el año 2001, donde otro monolito de similar estructura realiza su dramática aparición lunar. Para entonces, la prestigiosa NASA envía al espacio a un par de astronautas profesionales: al doctor Dave y al doctor Hank (Keir Dullea y Gary Lockwood, respectivamente), quienes bajo la supervisión de HAL (voz de Douglas Rain), una afable máquina de inteligencia artificial, realizan estudios de las principales muestras de inteligencia extraterrestre para el planeta tierra. Sin embargo, durante la misión, HAL demuestra no ser tan inocente y amable como pareciera…
Los épicos efectos especiales, como bien lo mencioné en el párrafo anterior, gozan de una gran complejidad: desde las más cuidadas y estéticas secuencias de animación, pasando por el fondo de terciopelo que simulan las estrellas y el espacio, hasta las tan convincentes maquetas que recrean los cuerpos de las naves espaciales, Kubrick demuestra nuevamente su irredenta afición al perfeccionalismo, y en esta ocasión, realizando millares de pruebas técnicas, el director ha logrado triunfar donde decenas de cineastas fracasas (como George Lucas): dichos efectos especiales nunca rebasan la calidad filosófica-narrativa que "2001: Odisea del Espacio" expone. En este aspecto, "2001" podría definirse como un soberbio espectáculo visual (quizás demasiado similar al del protector de pantallas de cualquier computador) y de ideas completamente innovadora.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Aunque creo que después de tanto halago, debo ciertamente mencionar los (escasos) puntos negativos de la obra. El guión, que si bien por sí mismo muestra profundidad y épica, creo se al final se torna bastante reducido dada la duración de la película (llegando casi a las dos horas y media).
De hecho creo que el principal problema de "2001" son las hipnóticas, pero totalmente irrelevantes secuencias espaciales. Pero después de todo, este efecto es completamente funcional dentro del contexto de la cinta, que desgraciadamente inspirara atroces y muy recientes películas de similar estructura, que no me atreveré a siquiera mencionar.
Por lo demás, sin duda "2001: Odisea del Espacio" es, al lado de "Alien" y "The Day the Earth Stood Still", una de las más importantes cintas de ciencia ficción del siglo veinte; su escuela muy probablemente será seguida por incontables generaciones futuras. Espero que al contrario de la mediana "2010", pronto alguien pueda adaptar la última y más fascinante novela corta "3001: Odisea Final", con igual maestría y originalidad. Muy recomendada, principalmente para estudiantes de las metafísica; baste decir que "2001: Odisea del Espacio" es quizás la única película de ciencia ficción que conozco que se atreve abiertamente a ser tan mística, provocativa y estremecedora como el universo mismo.
Edwin 
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| 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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spuas
Madrid (España)
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Su valoración:  |
2 de Marzo de 2008 |
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Para poder ver esta película hay que tener bien en cuénta el año del que proviene, 1968, y tenerlo bien en cuenta durante toda la película. Vista en el año 2008 como ha sido mi caso se puede hacer dura de ver, demasiado larga y con trozos completamente innecesarios.
Sin embargo, por tratarse de una película de culto, considero que es necesario verla aunque sea una vez. Además a pesar de poder hacerse dura, tiene otros momentos de gran interés y emoción.
A fecha de hoy, una calificación de "interesante" me parece bastante correcta
spuas 
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| 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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joseph_lite
Valencia (España)
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Su valoración:  |
12 de Junio de 2008 |
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La película dura 2 horas y pico. Dividámosla en dos bloques: por un lado las primeras dos horas, y por otro el pico.
Durante las dos horas inciales hay momentos puntuales verdaderamente mágicos.
Claro que... para toparnos con estos inusuales destellos de calidad tenemos que tragarnos interminables tiempos muertos que son una verdadera mierda. Y ya no sólo por el nivel de aburrimiento (desesperante), también por la calidad cinematográfica. Gran parte del metraje nos ofrece tan sólo un reiterado alarde de medios, en ocasiones aderezado con un desafortunado uso de la preciosista y engrandecedora banda sonora. Vamos, que no dice absolutamente nada.
Pero claro... luego está el final...
Difícil de explicar.
Ya durante el último tramo del insufrible primer bloque, se crea una atmósfera cada vez más magnética y atrayente. Ésta sólo nos prepara para la portentosa traca final, muy compacta y definida. De lo mejor que he visto. Crece, crece y crece hasta que todo acaba.
Los puntuales destellos de magia y el memorable "desenlace" hacen que esta película valga mucho la pena. Pero por favor, nada de absurdas interpretaciones.
Si el señor Kubrick hubiera querido darle un significado concreto a la cinta, lo hubiera hecho. Tal vez sólo pretendía que los necios aduladores de "genios" se las dieses de filósofos y así él reirse un poco a la vez que su imagen se hacía más y más grande. Que pretencioso eras cabrón.
Desconcierto y grandeza. Su objetivo no es otro que dejarle a uno esa increíble sensación en el cuerpo, que no es poco.
¡ES MUCHÍSIMO!
joseph_lite 
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| 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Van Damme
Barcelona (España)
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Su valoración:  |
18 de Junio de 2008 |
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Un espectáculo audiovisual, donde el incontestable talento de Kubrick realza la fotografía hasta el olímpo del cine. Asímismo, convierte cada plano, cada escena en un regalo para los ojos de los espectadores.
Todo ello sin olvidar una historia futurista desde la perspectiva trágica y pesimista tan común en la época en la que se hizo la película donde se miraban los avances tecnológicos como un peligro para la supervivencia del hombre.
Van Damme 
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| 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Nadie puede negar que se trata de un hito de la ciencia ficción, la película que marcó un antes y un después en el género.
Luego de observarla para su estreno en el formato Cinerama, en diciembre de 1968, una conclusión lapidaria impregnó todo mi ser: desde los albores de la humanidad hasta sus tiempos por venir ha existido y existirá una sola certeza: la "naturaleza" en el planeta Tierra y en el resto del universo transita por cuerda separada del hombre, "todo" siempre ha estado y seguirá estando, desde antes de su aparición y después que, en algún instante y de manera inevitable, se extinga como especie al menos en la Tierra, sólo que en ese caminar existencial el hombre ha ido descubriendo lo que antes no veía, no obstante siempre el hombre tuvo a la mano un hueso para convertirlo en herramienta o arma, siempre estuvieron latentes las matemáticas, la física, la química, en fin, todo los ingredientes para redundar en viajes espaciales. Sólo que la naturaleza nunca se ha hecho parte interviniente en la evolución del hombre, ha estado presente y en calidad de mero voyeur, como el monolito de la trama fílmica que está allí, se le puede observar, tocar y estudiar pero jamás lograr una intervención a favor de una especie. Es que cada una de ellas se las deberá arreglar como mejor pueda, bajo las impersonales y gélidas reglas de la selección natural y de la capacidad de mutar que tenga.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Justamente el monolito que aparece en varias ocasiones y que ha ocasionado todo tipo de especulaciones y polémicas durante cuatro décadas, es tan sólo eso y nada más: la ausencia de un Dios, la carencia del mínimo amparo a las especies existentes en el Universo, el hombre sometido a la más aterrorizante orfandad; todo está allí, pero nadie ayudará al hombre en su dramático intento por desarrollar su inteligencia para ir descubriendo, con lentitud morosa, lo que siempre ha estado latente, a su disposición, pero que nadie le concederá gratuitamente, con la salvedad que cualquier error en la utilización de sus conocimientos puede costarle su extinción prematura.
Todo lo demás es sólo la exhibición de la puesta en escena más maravillosa que el género de la ciencia ficción tenga memoria en el cine.
El mensaje indubitado que subyace en la película: que en algún momento el hombre descubrirá el ateísmo universal, para al fin aceptar que está caminando solito por la senda existencial, sin ayuda de nadie, al igual que el feto sideral y mutado una vez más que emerge orbitando en su propia soledad espacial. Deberá ser el instante en que los dioses dejarán de habitar en la imaginación humana, será el momento en que aprenda a convivir con los monolitos diseminados por las galaxias.
Muy propio del genio superlativo de Stanley Kubrick, en todo caso.
patricio nazer 
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