|
| 190 de 266 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
jastarloa
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
27 de Enero de 2006 |
|
|
Mejor que no me cruce por la calle con ese que dice que esta película es mediocre.
No deberíamos entrar en valoraciones técnicas; ni centrar las críticas sobre ese pelele llamado Bush al que todos nosotros, también responsables, manejamos; ni esperar un estudio político de las razones de una guerra –cosa que jamás conducirá a ninguna parte–: esta historia va mucho más allá del cine, estamos ante la auténtica descripción del horror –ni "Apocalypse Now" ni leches.
Lo peor de todo es la impotencia que sientes, la cara desencajada que se te queda al final. Terminaron los títulos de crédito y aún seguía petrificado en mi sofá; pasaban los anuncios, pero yo seguía con la mirada fija, perdida entre las imágenes del televisor, absorto en mis reflexiones.
¿Qué puedo hacer yo para evitar esto? ¿Bastaría con enviar dinero, apadrinar o adoptar a algún niño? ¿Debería ir yo allí? Me doy asco a mí mismo porque sé que no haré nada (si acaso algo desde la distancia); me entran ganas de terminar con todo, como hizo Agrin, pero también sé que no tendré el valor de hacerlo. ¿Por qué me afierro tan fuertemente a la vida? Supongo que por la esperanza de que todo pueda cambiar, porque deseo sentir eso del amor correspondido, porque quiero ver el mar y la nieve algún día... pero seguiré siendo un egoísta.
¿Soy el único que se siente así?
jastarloa 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 85 de 117 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
JuanCádiz
Cádiz (España)
|
Su valoración:  |
12 de Mayo de 2009 |
|
|
Realmente se te queda mal cuerpo viendo desfilar por la cinta a niños que sin ningún tipo de duda no deberían conocer el mundo que les ha tocado vivir. A su vez, te resulta en ocasiones difícil centrarte en una historia que se supone como cine cuando al chiquillo de tres años lo ves ciego, al hermano sin brazos y al amigo sin piernas. No hay manera. Mientras ellos recitan su guión tú miras sus pequeños cuerpos despedazados y piensas dolorido aquello de "¡pobre criatura!", y cuando acabas de pensarlo ya él ha dicho su frase y ni te enteraste por estar demasiado ocupado compadeciéndolos con el nudo en la garganta y con el corazón encogido.
La persona que tenga hijos con la misma edad que estos niños seguramente no aguantarán ni el primer asalto. Y otros podrían declararlo como cobardía; volver la cara queriendo huir de un problema real de esa otra parte del mundo que está ahí presente. Pero no lo sería. De cobardía nada. De lo que escaparía ese padre, o esa madre, sería del dolor incontenible al ver tanta amargura y tanta vida destrozada en aquella personita que está compuesta con la misma carne y los mismos huesos que el suyo propio. Y eso es durísimo.
La película al poner tan violentamente el dedo en la llaga provoca que si a ti no te gustó demasiado, quizás subconscientemente el que lee no entiende tu nota cómo valoración al cine, sino la toma como referencia a lo que cree que es tu grado de sensibilidad. Y en caso de baja nota se castigará. No hay más que mirar en qué lugar de la tabla se encuentran las críticas que le dieron los mínimos puntos.
A mi no me gustó demasiado, vaya por delante. Como denuncia de lo absurda que es la guerra vale, como arma para sensibilizar al espectador también. Pero como lo que se dice cine me resultó bastante inferior a lo que se supone una auténtica obra maestra.
La dejo en un cinco pelao; porque realmente no creo que sirva de nada demostrar la solidaridad poniendo una nota excesivamente elevada. Estas cosas se demuestran de otra manera.
JuanCádiz 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 68 de 86 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Jopelines
Desciudadana (España)
|
Su valoración:  |
6 de Febrero de 2007 |
|
|
... es un atraco a corazón armado a la boca del estómago, un puñetazo a la conciencia, un meneo de la leche a la vorágine de nuestra rutina cotidiana....
Pues sí, también me quedé petrificada en mi asiento, se acaba la película y ni un movimiento, ni un comentario. Por un momento pensé que ni respirábamos. Parecía que cualquier movimiento, cualquier sonido, cualquier palabra... era innecesaria. O al menos, pequeñita, superficial, intranscendente. Había como una sensación ambivalente: o dejas que las sensaciones que acaban de transmitirnos en esta película se asienten bien, se agarren a las tripas y al alma. O rápidamente cambias de canal y buscas el programa más superficial que estén poniendo para "olvidar". Esta última opción era la más peligrosa: eso lo hacemos todos los días. Pero después de ver "Las tortugas también vuelan" si elegíamos la segunda opción ya sería un acto consciente: decido cerrar los ojos, permitir que lo que transcurre más allá de mi realidad más inmediata y cercana sea ajeno hasta el punto de casi no existir, quizás como "mero" titular en el periódico, o en las noticias...
La opción que tome cada uno es personal. Está claro. Pero no menos claro es que estas tortugas voladoras tienen esa cualidad de no dejarnos indiferentes, de ponernos en una encrucijada personal (que podemos resolver en milésimas de segundos ..... o en algo más de tiempo), de sacudirnos en nuestros cómodos sillones.
Sí esto no es una buena película, que baje (aquí póngase el que consideres mejor director de toda la historia del cine, a gusto de cada uno) y lo vea.
Aunque ya se ha repetido por activa y pasiva, no puedo dejar de mencionar la increíble actuación de los niños que protagonizan esta película. Tanta naturalidad, tanta frescura, tanta belleza…. Increíble: ni uno era profesional.... aunque tenían acumulada mucha experiencia (en poco tiempo) en la profesión del vivir (o del malvivir). La conmoción de la película no me permitió levantarme del asiento para aplaudir. Pero es lo que hubiera deseado.
Salud
Jopelines 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 61 de 80 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
“Las tortugas también vuelan” es una película antibelicista rodada en Irak y cuyos protagonistas son unos niños que han sufrido en la realidad la barbarie de la guerra.
La historia gira entorno a un joven conocido por los demás como “Satélite” y que se dedica a instalar antenas en las poblaciones cercanas y a dirigir a un gran grupo de niños que desactivan las minas de los alrededores arriesgando sus vidas.
Me impactó realmente ver la espontaneidad con la cual los niños se adentran en los peligrosos terrenos minados para extraer las minas y venderlas para así poder sacar algo de dinero con el cual poder ayudar a sus familias, es algo verdaderamente tremendo.
Por otro lado, la desesperación de un pueblo por tener derecho a estar informados también invita a la reflexión, imagínese lo que sería vivir en una sociedad que no puede acceder a la información y desconoce por completo lo que sucede en el resto del mundo.
Muy profunda y conmovedora, demuestra sin rodeos las atrocidades que se cometen en la guerra y como las personas inocentes son siempre las primeras en pagar sus terribles consecuencias, no dejará indiferente a nadie.
Concluyo diciendo que, en todo momento, me pareció un desgarrador relato basado en la pura y dura realidad, en absoluto me pareció una pasable película iraní.
Agitador Nokturno 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 46 de 66 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Txarly
Qingoco (China)
|
Su valoración:  |
27 de Enero de 2006 |
|
|
Es curioso que la siguiente crítica que haga en esta web sea la de Las tortugas también vuelan siendo la anterior Crash. Bueno, comentar un par de cositas sobre la historia y luego nos centramos en los tecnicismos del film.
He estado en Camboya y la cantidad de niños sin piernas, brazos y mutilaciones varias que vi afortunadamente me inmunizaron bastante a la hora de ver este film. También las observé en Laos y Vietnam, aunque en menor medida que en Camboya que es todavía a día de hoy el país más minado del mundo. De todos modos, el campo de refugiados del Kurdistan y las cicatrices que nos enseña Bahman Ghobadi -mujeres tendiendo ropa en tanques oxidados o pequeños sin piernas o brazos- es lo suficientemente elocuente como para prestar atención sobre lo que nos muestran.
Satélite, el entrañable soñador de 12 años, nos enseña el horror convertido en trabajo con su cuadrilla de niños a los que protege recogiendo minas perdidas por los campos. Él solo quiere irse a los USA, aunque después ya no le parezcan tan atractivos. A través de sus ojos contemplamos como la ignorancia de unos -G.W. Bush y sus secuaces- y la de otros -Alá y su religión esclavista- comprometen su existencia desde el día de su nacimiento.
De todos modos tampoco es una obra maestra, a pesar de que alguno lo vea más apocalíptico que el film de Coppola. Apocalipse now es bastante más devastadora. No necesita mostrar explicitamente el horror, tan solo le basta una parte. El infierno impregna cada fotograma de Las tortugas también vuelan y consigue su efecto. Los niños están increíbles. Y no solo éstos. Los de Camboya también.
Txarly 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|