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Críticas de "Los Tudor (Serie de TV)"
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| 13 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Valetamayo
Manizales (Colombia)
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Su valoración:  |
8 de Enero de 2008 |
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Enrique VIII solo, vaya y venga, aquí lo que importa es su corte, las intrigas, los tejemanejes de un reinado en el que todo importa, menos el pueblo. Pero bueno, no se trata, ni más faltaba de una visión sociológica de la temporada en el trono de un hombre intersante, orgulloso, depresivo, juguetón y altamente disciplinado en las sábanas de mucamas y bellas mujeres de la corte.
¿Conoces la historia? Sólo conoces el final, pero para conocer el corazón de la historia hay que conocer el principio. Notable desafío narrativo el que se ha impuesto Michael Hirst, llegar a distinguir los primeros coqueteos del rey con Ana Bolena (motivo y desarrollo de esta primera temporada de The Tudors), y aunque de todas maneras él ya había sacado avante la historia de Elizabeth, protagonizada por Cate Blanchett, no es menos dispendioso el ajuar del rey Enrique ni menos laborioso tener el escrito para los capítulos de esta buena serie protagonizada por Jonathan Rhys Meyers.
Si bien, el actor irlandés no lo hace mal, me quedó especialmente con el papel del cardenal Wosley interpretado por el veterano actor Sam Neill. Brillante con su vestuario rojo y sus corporales de oro.
Para quienes gustan la historia, para quienes la degustan la historia, no se queden sin saborear este especial de la mesa inglesa, ataviada por los conflictos con sus vecinos y el encanto de sus mujeres.
Érase un joven rey, valentón, lujurioso y buen deportista, desposado con la reina Catalina de Aragón... y la historia empieza a soberearse. A su lado, hombre que tienen la osadía de decir: "Dile a un hombre lo que debería hacer, no le digas lo que puede hacer. Si un león reconociera su propia fuerza, no habría hombre capaz de controlarlo".
Valetamayo
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| 19 de 34 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Parece que la gente cuando queda absorbida por una campaña de marketing se ve en la tesitura de tomar opiniones extremas. Una puede ser la de repudia, como pasó con Alatriste o bien aceptación general, como es el caso que nos ocupa o, salvando las distancias, el orfanato, película sobrevalorada a todas luces. ¿Dónde queda pues el justo punto medio?, pues se diluye en la poca actitud crítica, tan fácilmente influenciable, de una sociedad decisivamente drogada por los medios. Pero vayamos al grano. La serie en cuestión trata, con cierta estética de videoclip, la vida de Enrique VIII, Rey de Inglaterra y Señor de Irlanda, personaje importante en la historia de las islas, pero siento decirlo, solo comparsa del entramado político del s. XVI. Es cierto que la serie pretende ser históricamente rigurosa y puede conseguir ese efecto en algunas ocasiones, pero desgraciadamente no lo consigue, principalmente porque cae en uno de los principales defectos del gentleman inglés , un anglocentrismo que ciertamente algunas veces resulta irritante. Resulta gracioso ver al apuesto rey inglés, interpretado por un tal Jonathan Rhys (actor verdaderamente atractivo a la par que lacio artísticamente), al lado de los otros dirigentes europeos, unos decrépitos como el rey de Portugal y otros bajitos, feos y con estética de un siglo más tarde, como es el caso del Emperador Carlos V. Por otra parte, a la serie la faltan exteriores y le sobra sexo. Cierto es que al fin y al cabo es una serie, y que no tiene los medios de una gran superproducción, pero por ejemplo, y siguiendo la tónica de series históricas, Roma, que adolece de la misma tara, es un trabajo notable. También es cierto que el dirigente inglés tenía gusto por la promiscuidad, pero eso no justifica unas escenas de alcoba, que a mi parecer son totalmente gratuitas. Podría seguir y seguir pero os aburriría y al final el efecto seria el mismo. En definitiva, serie con ciertas pretensiones que se ahoga en el aburrimiento de la misma forma que en un efectismo etéreo, que eso sí, puede llegar a resultar efectivo. Floja.
Antonio Míguez Santa Cruz, miembro del departamento de Historia Moderna de la Universidad de Córdoba.
Bardo the Archer
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| 1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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sasa
valencia (España)
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Su valoración:  |
25 de Abril de 2008 |
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Parto de la base que yo, de historia, lo que estudie en BUP y COU; pero las películas históricas que me atraen mucho, así que he visto, "Cronwell", interpretado por Tim Roth, "Elizabeth" de Cate Blanchet, "Lutero" de Joseph Fiennes, entre otras como "Restauración", "Belleza prohibida" y más, que son retazos de la historia inglesa y europea de aquella época.
He visto la serie entera en Dvd y me ha fascinado, aunque figuro que tendrá muchos errores históricos, pero envidio que se tenga el valor de apostar por un tema como éste, y que haya sido un éxito.
Para ello deben introducirse ingredientes de nuestra época, escenas de sexo, que han sido muy polémicas, una estética del siglo XXI, actores jóvenes y guapos, con mayor o menor credibilidad.
Pero si tuviera que dar un resultado final, sería muy positivo, por la agilidad del tratamiento de las intrigas, aunque a veces sea un poquito culebrón; Por solvencia de actores como Sam Neill, Jeremy Northan, el protagonista que me parece atractivísimo;
Y sobretodo, por popularizar la historia y hacerla accesible e interesante para el gran público.
¿Para cuando en España un producto de este tipo y dejarnos ya de tantas moderneces cañís de instituto, policias, matrimonios en crísis y vecinos de Rue del percebe?.
Por favor, ya tenemos bastante con la vida real, vamos a culturizarnos un poco, que nuestra historia da para 20 series como ésta.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: De esta serie muchas cosas me han sorprendido:
la importancia que la iglesia católica tuvo hasta ese momento en GB;
a santidad del personaje de Tomás Moro,aunque le llevó a tomar decisiones discutibles;
la adoración que sentía Catalina por el rey Enrique , la devoción del pueblo por su reina cristiana (alucinante su reacción en el último capítulo de la primera temporada, donde, cuando ya está todo perdido para ella, hace prometer al embajador español, que el emperador Carlos no se levantará en armas contra GB ante la afrenta a la reina).
Como Ana Bolena, si es rigurosa hístoricamente la serie, fue la llave para la introducción de la reforma religiosa en GB.
sasa
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