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| 68 de 73 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Vfoul
Barcelona (España)
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Su valoración:  |
4 de Noviembre de 2008 |
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Nuevamente Luchino Visconti plasma con gran destreza una obra maestra cinematográfica, bien rodeado en el guión de nombres tan ilustres (entre otros) como Cecchi d'Amico y sobre todo de Pasquale Festa Campanile. La música preciosista del gran Nino Rota nos envuelve en toda la película, la fotografía de Giuseppe Rotunno, superior en los planos cortos y magnífica en los generales, completan ésta obra épica. Además se ha rodeado de unos actores que están acertadísimos.
Es una soberbia crónica familiar, un melodrama estupendo, con una interpretación coral de la que sobresalen Renato Salvatori (recreando un Simone, genial), Annie Girardot (magnífica Nadia), y sobre todo Alain Delon (enorme Rocco), para mí en la mejor interpretación de su carrera. Digo para mí porque tiene detractores, los respeto, pero su interpretación de Rocco, dulce, abnegado hasta la saciedad, está clavada (su inexpresividad la entiendo en la dinámica del personaje y no como un déficit interpretativo de Delon), su cara angelical, sus ojos y gestos, hacen que llegues amar al personaje. Todo lo contrario sucede con Simone de Renato Salvatori. Ambos evidencian personajes antagónicos como si de una tragedia griega se tratase
(como en alguna crítica anterior, ya se ha mencionado).
El resto actores perfectos, Katina Paxinou, Spiros Focás, Rocco Vidolazzi, Max Cartier, Claudia Mori, etc. Sin olvidar a los Paolo Stoppa y Roger Hanin.
Repito, una película recomendable, para todos aquellos amantes de cine, de corazón sensible, y de pasiones fuertes.
Hace muy poco que pertenezco a ésta gran familia que es Fillmaffinity, y tengo que agradecer el poder pertenecer a éste foro, donde puedo manifestar mis sentimientos y sensaciones hacia uno de los artes que más aprecio, el cine. Gracias.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Hay escenas en la película impagables:
1.- Las escenas de Nadia y Simone, cuando ella lo rechaza y el en su arrebato, llega al asesinato.
2.- La llegada a casa de Simone, después del asesinato, y el encuentro con Rocco. El abrazo de los dos hermanos y el llanto en la cama, es realmente imborrable.
3.- Cuando el pequeño Luca le dice a Ciro, que se volverá al pueblo con Rocco, y Ciro le dice que vuelva, pero que volverá solo. Las raíces humanas, difícilmente se pueden trasplantar.
4.- El magnífico final, mientras el pequeño Luca de camino a casa pasando por delante de los periódicos con la foto de su hermano Rocco, y admirando también los pósters en las paredes con el rostro de su hermano, es puramente genial.
Vfoul 
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| 36 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Harry Lime
Barcelona (España)
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Su valoración:  |
3 de Mayo de 2006 |
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Intenso y apasionado melodrama con ribetes de tragedia griega. Obra maestra de infinita belleza “Rocco y sus hermanos” es un film fundamental dentro de la filmografía de su autor que emerge como la esencia melodramática del mejor Visconti y como el punto de inflexión y cambio donde se unen pasado y futuro del cineasta milanés.
Rosaria (Katina Paxinou) y sus cuatro hijos, Simone, Rocco, Ciro y Luca abandonan su Lucania natal y emigran a Milán donde vive Vincenzo, el hijo mayor, en busca de una vida mejor. Poco a poco la gran ciudad ira socavando el núcleo familiar hasta destruirlo. Film con un trasfondo de fuerte carga social, bajo la sensible y operística dirección de Visconti se eleva desde planteamientos asentados en el neorrealismo hacia un melodrama realista, no por eso exento de poesía y de un intenso lirismo. Ambientada en los suburbios de la gran ciudad, los bajos fondos y el sórdido mundo del boxeo, en “Rocco y sus hermanos” encontramos algunos de los temas más queridos por Visconti, la figura de la madre, la degradación física y moral y la redención de la culpa, donde conceptos como amor, odio, pasión, violencia y muerte cobran de repente todo “su sentido” y se transforman en el hilo conductor del itinerario vital de unos personajes en busca de la redención. Imposible olvidar a Rocco -un espléndido Alain Delon, el único Rocco posible según Visconti- viva imagen de la renuncia, a Simone (Renato Salvatori) un perdedor nato y a Nadia (Annie Girardot) personaje sin futuro y solo una salida posible. El extraordinario guión, la soberbia dirección de actores y la inmortal y nostálgica música de Nino Rota hacen de este inmenso fresco que es “Rocco y sus hermanos” una de las obras maestras de Visconti y del CINE con mayúsculas.
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spoiler: Film hermoso y profundamente poético solo al final Visconti nos abre un resquicio para la esperanza en la figura de Luca. Plagada de secuencias inolvidables, que son patrimonio de la memoria colectiva, quizás sean la del encuentro de Rocco con Nadia en la terraza del Duomo de Milán -impagable plano de Delon con una lagrima deslizándose por su mejilla-, la del asesinato de Nadia a manos de Simone y la de Luca acariciando la fotografía de Rocco en las portadas de los periódicos para después perderse en la lejanía las que mejor sintetizan el espíritu del film y la sensibilidad artística de su autor. Imprescindible obra maestra absoluta de visión obligada en VOS.
Francesc Chico Jaimejuan
Barcelona 3 de mayo de 2006
Harry Lime 
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| 21 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Normelvis Bates
Suena Wagner y tengo ganas de invadir (Polonia)
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Su valoración:  |
13 de Abril de 2010 |
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Sólo quien ha tenido hermanos sabe lo plastas que pueden llegar a ser, lo difícil que puede hacerse convivir con ellos. Si somos el mayor tendremos que tolerar mocos, llantos y cacas, seremos injustamente acusados de las peores maldades y sufriremos el castigo de la indiferencia y el arrinconamiento, deberemos compartir e incluso perder lo que antes era nuestro, nuestro y sólo nuestro: padres, juguetes o casa dejarán de pertenecernos, el efímero imperio del que éramos dueños se desmoronará ante nosotros. Si somos el menor, pagaremos los platos rotos del príncipe destronado, recibiremos burlas, broncas y toñas sin cuento, seremos sus bufones y sus esclavos, nada se nos confiará y siempre nos tendrán por irresponsables, nunca creceremos lo suficiente para que dejen de vernos como enanos quejicas, meones y malolientes. Y sin embargo, cuánto los echamos de menos cuando no están, qué difícil es a veces vivir sin ellos cerca. Tanto o más que vivir con ellos. Así de extraño es el amor entre hermanos.
La sangre es la sangre. Por muchas lecturas políticas o sociológicas que quieran buscarse (que las hay, y no son pocas) y por mucho que se hurgue en su deuda con Thomas Mann, Zola o Dostoyevski (que sin duda existe), lo que explora por encima de todo “Rocco y sus hermanos”, lo que articula en definitiva su mensaje, es el amor fraternal, un vínculo que convertido en atadura y malinterpretado puede ser catastrófico y abocar a las más dramáticas situaciones.
Durante largos minutos, Rocco es poco menos que invisible. Camuflado en el centro de sus cuatro hermanos, apenas tiene protagonismo. Serán la falta de voluntad de Vincenzo y la debilidad moral y la mala cabeza de Simone las que le obligarán a asumir una responsabilidad que no le corresponde y para la que no está preparado, precisamente porque su amor de hermano le impide ver que la bondad y la comprensión no sólo no son, muchas veces, la respuesta a los problemas, sino que muy a menudo suponen la peor de las soluciones posibles, como dejar que el gorgojo corroa y arruine un saco entero de lentejas por no haberlo separado cuando tocaba. De que Ciro lo entienda a tiempo dependerá el futuro de Luca, el regreso a la tierra natal, la posibilidad de recuperar la inocencia perdida en la gran ciudad.
Que una peli de casi tres horas se vaya en un suspiro es un mérito que hay que atribuir a mucha gente: a Visconti, a su equipo de guionistas, a la fotografía de Giuseppe Rotunno, a la extraordinaria música de Nino Rota o a las magníficas interpretaciones, muchas de ellas (como corresponde tratándose de un melodrama) al borde de la histeria y el desafuero, entre las que destacan las de Renato Salvatori como Simone y Annie Girardot en la piel de Nadia, que protagonizan dos excepcionales escenas, ambas a campo abierto, que no deben ser desveladas y que son de lo más crudo y sobrecogedor que puede verse en una pantalla de cine.
Un melodrama soberbio, desmedido, rotundo, sublime donde los haya.
Normelvis Bates 
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| 29 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Bloomsday
AA-licante (España)
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Su valoración:  |
24 de Noviembre de 2005 |
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Drama con muchísimas aristas, todas perfectamente pulidas, que nos muestra la realidad de las familias italianas del sur que a finales de los años cincuenta emigraron a las ciudades más desarrolladas del norte.
En la cinta vemos las diferencias entre zonas rurales y las más desarrolladas, la importancia de la figura de la madre, la pasión como elemento de enajenación y destrucción y las situaciones de los hermanos como ejemplo de las distintas posiciones ante su nueva realidad.
Tiene por tanto una fantástica descripción realista de las condiciones de ese proletariado urbano que trataba de salir adelante. Pero esa descripción la hace a través de una inmejorable suma de diferentes individualidades que conforman un fresco de personalidades francamente admirable. Por ello una de las bazas fundamentales de la cinta es la descripción psicológica de los personajes, mediante la que se nos refleja una determinada realidad a través de un melodrama sin concesiones y con una importante carga de violencia (sobre todo para la época).
Es una película preocupada por las relaciones sociales y la pobreza, pero rodada con un sentido de la precisión y del refinamiento estético (la composición y ejecución de algunos planos es de gran minuciosidad, así como el uso de la luz y el contraste) que hacen que se pueda disfrutar de ella a muchos niveles y que se aleje de la austeridad típica de este tipo de cine. Así la película es un fantástico compendio de las contradicciones de Visconti y refleja su concienciación social por un lado, pero también su exquisita formación cultural (tuvo la posibilidad de disfrutar de una vida acomodada como aristócrata).
Las interpretaciones son magistrales y es absolutamente recomendable ver la versión original ya que en la versión doblada pierde algo de intensidad.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: La cinta se basa fundamentalmente en la confrontación entre dos de los hermanos, Rocco y Simone, como consecuencia de la aparición de Nadia, una prostituta que desencadenará la tragedia. La película hace especial hincapié en el desarrollo de esos personajes para que el espectador entienda las razones (o sinrazones) de sus actos. Rocco es víctima de una concepción atávica de la familia y un personaje de extrema bondad e inocencia, una concepción errónea que le lleva al sacrificio constante para salvar a su hermano Simone, personaje primitivo y violento que no será capaz de afrontar la nueva realidad y se verá desbordado. Nadia, un personaje profundamente naturalista que conocerá la salida a su nihilismo para luego caer de nuevo, será víctima primero y vengativo elemento desencadenante de la tragedia después. Ni Rocco ni Simone triunfan en el fondo, ninguno es capaz de adaptarse a diferencia de los otros hermanos, que consiguen formar una familia, trabajar en fábricas... Integrarse en definitiva.
Bloomsday 
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| 13 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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alex
barcelona (España)
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Su valoración:  |
4 de Diciembre de 2007 |
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Melodrama en la más alta acepción del término sobre la tormentosa relación entre dos hermanos con el trasfondo de la emigración rural de los años cincuenta y sesenta a las grandes ciudades. Una película emotiva, desgarradora, y a la vez un magnífico documento sobre una época.
La dirección de Visconti es magistral; la fotografía en blanco y negro de Giusepe Rotunno (más tarde colaborador de Fellini), majestuosa; y el guión –firmado por un montón de guionistas- tiene múltiples recovecos y matices, aunque tal vez acabe resultando demasiado largo. En cuanto a lo actores, todos ellos rayan a gran altura, en especial el trío protagonista.
Mientras que el personaje interpretado por una conmovedora Anne Giradot se debate –muy humanamente- entre la virtud y la abyección, entre el amor y un desencantado cinismo, los dos hermanos que llevan el peso de la historia se erigirán progresivamente en sendas polaridades del bien y del mal. Hasta el punto que el personaje de Rocco, interpretado por un bello e idealizado Delon, acaba resultando algo inverosímil (e irritante añadiría) en su bondad angelical. Lo cierto es que su carácter virtuoso con ribetes de mártir roza, por no decir que entra de lleno, en una suerte de estupidez, como se encargan de advertir –aunque por otros motivos- sus compañeras de trabajo en la lavandería. Pues aparte de su bondad excepcional, tal vez solo cierta falta de luces pueda explicar el empeño de Rocco en seguir apoyando y perdonando hasta el final a su egoísta hermano, como si este fuera un ángel caído y una victima de su falta de inteligencia y debilidad de carácter, en vez de un malvado.
En cualquier caso, esta telaraña de pasiones contradictorias y ciegas acabarán desbocándose finalmente como un tren sin frenos, en una suerte de inevitabilidad del destino que nos remite a la tragedia griega. A este respecto convendría recordar que “El destino está en el carácter” y también la plegaria del sabio: “Dame fuerzas para cambiar lo que está en mi mano, humildad para aceptar lo que no puedo cambiar, y sabiduría para distinguir lo uno de lo otro”.
alex 
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