Tras Kieslowski y Polanski, nos llega de Polonia otro director al que le presagio un futuro esplendoroso.
Preciosa historia llena de calidez y humanidad. Los personajes te llegan muy hondo.
Jakimowski extrae una particular ternura de su guión.
Los actores y actrices no lo son en realidad, en su mayoría, lo que los hace extraordinariamente verosímiles. Toda la película destila autenticidad y frescura.
Sencilla, modesta y humilde lo que hace que sea muy acogedora. Esta forma de dirigir me ha recordado a Jiri Menzel.
Describe muy bien los espacios, algo que descuidan casi todos los cineastas hoy en dia.
El director polaco persigue la vitalidad intrínseca a lo cotidiano sin forzar la tensión dramática. "Un cuento de verano" reposa sobre el esqueleto de una historia mínima.
Es cine sobre esas pequeñas cosas que en verdad son tan importantes.
No aconsajable para alérgicos al cine pausado y de narrativa cadenciosa, es decir para los aficionados (o colonizados) del cine de Estados Unidos o chorrilandia como lo llamo yo.
spoiler:
El pequeño protagonista cree haber encontrado a su padre que abandonó a la familia hace muchos años. Y tiene la esperanza de poder volver a unir a sus padres.