|
161/10(12/05/11) Pretencioso film realizado por un gran realizador, Jules Dassin, solo se entiende como vehículo de lucimiento de su pareja griega Melina Mercouri, para la que produce, escribe y acompaña, le regala un papel en el que puede hacer gala de todo su histrionismo, la buena prostituta, una mujer hipervitalista. No entiendo las buenas críticas que tiene, ni las nominaciones a los Oscars, ni el premio a la Mecouri en Cannes, debo de entender poco de cine y es que todo en esta cinta me resulta forzado, me resulta impuesto, me resulta “Alicia en el País de las Maravillas”, es todo un mundo idealizado, es la tierra de la piruleta y el chupa-chups, no hay problemas, las prostitutas son felices, los hombres son unos buenazos que rozan lo infantil, ninguno tiene esposa y se pasan a la meretriz sin conflicto alguno, en estas aparece un americano y decide darle cultura cual historia de Pigmalión, pero como esto le supone ser menos feliz desiste, moraleja es mejor ser puta e ignorante que tener otra profesión y ser culto, todo muy edificante. Este producto pretende ser un canto a la felicidad, al amor libre, a la alegría de vivir, pero se queda en un cándido pretexto para decirnos Dassin que novia tan guapa tiene, cosa que por cierto pongo en entredicho, siempre me ha parecido un travesti feo, además es un folleto propagandístico de Grecia, con multitud de tópicos, paseándonos por monumentos de Atenas, enseñándonos una obra de teatro clásico, escuchando bella música tradicional helena y bailando sirtaki. Me ha decepcionado que Jules Dassin, realizador de grandes films como ‘Fuerza Bruta, ‘Noche en la ciudad’ o ‘Rififi’, hiciera esta panfleto maniqueo tan pueril. Fuerza y honor!!!
TOM REGAN 
|