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| 25 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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No es extraño que a Walter Scott le nombrasen Sir. Sus novelas totalmente ficticias contribuyeron como muy pocas que recuerdo a moldear la idea de historia de Inglaterra que tienen millones de personas.
Nunca he entendido muy bien la continua manía absurda que tienen de enfrentar a sajones y normandos como si fuesen dos guetos en la época, cosa totalmente falsa, y mucho más la presentación de sajones igual a gente del pueblo y normandos igual a nobles villanos.
Comprendo que la aversión secular de los británicos a Europa y más concretamente a Francia hiciera que desde el siglo XVIII se igualase normando con francés y se construyese una literatura en su contra.
Pero es que el error está en que el primer afrancesado era el mismo Ricardo Corazón de León, que aunque nació en Inglaterra era casi un francés más.
No existe probablemente un rey más mitificado que este y que más mentiras se digan constantemente, para empezar era un antisemita convencido –al contrario de lo que se intenta vender en la película- y miles y miles de ellos murieron en Londres inducidos por él. Si ya el sentido de la época era belicista, Ricardo lo sumaba al cubo, destruyó e incendió Messina en Sicilia y fue un conocido violador de mujeres. Vamos un angelito, quizá lo mejor que hizo fue perdonar la vida al niño que lo mató.
En cambio al pobre Juan se le presenta siempre de forma tiránica y cruel. Pues no, para nada. Juan no quería que Inglaterra se endeudase, como sucedió, por las continuas Cruzadas y estaba en contra de esas campañas tan costosas por lo que quiso tomar el poder para variar la política exterior, pero ya se sabe que como las crónicas las escribía la Iglesia, esta puso a caldo obviamente a Juan por querer impedir la guerra santa. Si tuvo algún defecto fue que le gustaban más las faldas que un tonto un lapicero, pero siempre es mejor ser un caballo Espartero que no un matamoros como Ricardo. Vamos que si eres un “torie” inglés, te has equivocado, que el europeísta es Ricardo y el aislacionista es Juan, que no te engañen, estás a tiempos de cambiar-
Todo esta introducción me sirve para decir que “Ivanhoe” dirigida por Richard Thorpe, es una película con tantas luces como sombras. En lo primero tenemos muchos puntos positivos tales como la impecable factura de una película de aventuras inigualable, una cantidad de extras y especialistas de primera, la belleza de Elizabeth Taylor en una de las películas donde sale más guapa, el buen hacer de un Robert Taylor en un papel más serio de los que estaba acostumbrado y por supuesto el Technicolor que no falte y un puñado más de pequeñas grandes cosas que la hacen con una mirada más adolescente una obra notable.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Pero si la diseccionamos de forma más adulta nos encontramos con una cierta politización en todo el argumento muy evidente –los judíos amantes de Inglaterra, en un momento donde en Oriente Medio la cosa está que arde- y todo el fondo patriótico inglés y sobre todo con una adaptación de la novela insuficiente con un guión con escenas muy largas –realmente son tres escenas (torneo, asalto castillo, duelo final), con algunos añadidos intercalados- y que carece de personalidad, ya que intenta copiar en todo momento el espíritu de “Robin Hood” y que lógicamente se olvida del rigor histórico en vestuarios y muchos detalles de producción.
Por cierto, que manía tienen de luchar en las películas de la plena Edad Media como si se tratasen de películas de piratas con espadas ligeras, blandiéndola en plan espadachines.
Nota: 6,5
vircenguetorix 
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| 11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Miquel
Palma de Mallorca (España)
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Su valoración:  |
24 de Enero de 2009 |
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Primer film de la trilogía de género histórico que rueda en el RU la MGM durante los primeros años 50. El guión de Noel Langley y Marguerite Roberts (no acreditada) desarrolla un argumento de Aeneas MacKenzie que adapta la novela “Ivanhoe” (1819), de sir Walter Scott. El rodaje se lleva a cabo en escenarios reales de Escocia (castillo de Doune) e Inglaterra y en los platós de Elstree Studios (Borehamwood, Inglaterra). Es nominado a 3 Oscar (película, música y fotografía). Producido por Pandro S. Berman para MGM y Loew’s Incorporated, se estrena el 31-VII-1952 (EEUU).
La acción dramática tiene lugar en Inglaterra en los años 1193-94, en las postrimerías del s. XII. En el camino de regreso a Inglaterra, tras la finalización de la III Cruzada, Ricardo Corazón de León (Wooland) es apresado por el duque Leopoldo de Austria, que pide un rescate de 150.000 marcos de plata. Juan Sin Tierra (Rolfe), hermano de Ricardo y regente del Reino, no quiere pagar el rescate. El caballero sajón Wilfried de Ivanhoe (R. Taylor) busca y localiza al monarca y con la ayuda de colaboradores reúne la suma exigida. Ivanhoe se mueve entre dos amores, el de su antigua prometida lady Rowina (Fontaine) y el de la joven judía Rebeca (E. Taylor). Ivanhoe es valiente, decidido, serio y leal. Rowina, tras casi 10 años de espera, se aproxima a los 30 años, es rubia, tímida e ingenua. Rebeca es muy joven, guapa, seductora y curandera.
El film suma acción, aventuras, drama y romance. Junto con “Los caballeros del Rey Arturo” (1954) y “Aventuras de Quintín Duward” (1955), forma la trilogía de films ambientados en la Edad Media que produce la MGM en el RU en los 50. En estos años el cine histórico (romanos, capa y espada, piratas y caballeros) vive una etapa de recuperación y relativo esplendor, en la que se enmarca el film. Dirigido por Thorpe, un artesano acomodaticio y convencional, contiene tres escenas principales sobre las que se asienta el film (las justas de Ashby, el asalto por Robin Hood del castillo de Torquilstone y el duelo entre el malvado templario Bois-Gilbert (Sanders) e Ivanhoe). Destaca el brillante cromatismo de las imágenes, de intensas coloraciones azules y verdes, que en Ashby compone un espléndido panorama multicolor.
La historia mantiene un adecuado y atractivo tono heroico y aventurero. Hace uso de una ambientación elegante y festiva y se sirve de un realismo vibrante en las escenas de acción, especialmente en la del asalto al castillo. El vestuario es llamativo y vistoso, aunque según especialistas acreditados reproduce diseños posteriores al s. XII. La acción es rápida y el ritmo del film es intenso y trepidante. La historia es de ficción, si bien se enmarca en una época histórica definida, con referencias a protagonistas y hechos reales (Ricardo, Juan Sin Tierra, aristocracia normanda, aristocracia sajona...).
(Sigue en el “spoiler” sin develar partes del argumento)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: El relato se apoya en un romanticismo contenido que disimula, tras formas circunspectas, una lucha enconada entre Rowina y Rebeca por el amor del héroe. Se adapta con bastante fidelidad a la novela original, no evita un cierto aire de representación teatral y hace uso de unos diálogos abundantes, más literarios que realistas. Incorpora atractivo suficiente para agradar y emocionar (valentía del héroe, defensa de la inocencia, movilización a favor del monarca legítimo, reconciliación paterna, preeminencia del bien común sobre el interés personal, incluido el amor paternofilial, etc.). El texto está salpicado de humor. Las interpretaciones de R. Taylor, E. Taylor, Joan Fontaine y George Sanders, son gratas y convincentes.
El film apuesta por la colaboración y el entendimiento entre etnias diferentes, propone la integración y la igualdad de derechos de las mismas y aboga por la tolerancia religiosa. Con espíritu documental y crítico muestra las formas rudas y violentas de la Edad Media, los abusos de los poderosos y sus impunidades, las supersticiones (duelos convertidos en “Juicios de Dios”), las supercherías (brujería y hechicería), los códigos caballerescos y de honor, etc. Se complace en mostrar la igualdad y las equivalencias de las enseñanzas de distintas religiones. Reitera los tópicos que rodean a los personajes históricos que intervienen en el film. Presenta a Ricardo como un paladín de la justicia y la integración de sajones y normandos y a Juan Sin Tierra como un usurpador despótico, caprichoso y vengativo. Los tópicos citados no resisten el tamiz de un correcto análisis histórico. Se cometen algunos anacronismos, como las referencias a los conflictos entre sajones y normandos, que en tiempos de Ricardo I ya habían cesado.
La música, de Miklós Rózsa, ofrece una partitura marcial, épica y grandilocuente, de 18 cortes, que se acopla bien al desarrollo de la acción, con pasajes fúnebres, tensos, románticos y triunfales. Sobresalen los titulados “Torquilstone Castle”, “Rebeca’s Love” y “Prelude”. La fotografía, del inglés Freddie A. Young (“La hija de Ryan” Lean, 1970), destaca por la abundancia de encuadres de doble figura, las generosas perspectivas generales, escenas de lucha de gran realismo y planos virtuosos como el travelling sobre los ojos de Elizabeth Taylor.
Obtiene un notable éxito de taquilla. Es un film clásico de aventuras medievales.
Miquel 
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| 11 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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jastarloa
Madrid (España)
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Su valoración:  |
23 de Octubre de 2005 |
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Y, aunque éstas hayan quedado un poco anticuadas (paisajes y vestuario demasiado coloridos; romanticismo al viejo estilo, es decir, planos de conjunto muy sostenidos intercalando planos medios cuando se abrazan o besan de una manera violenta; etc.), se sigue apreciando el saber hacer, sobre todo narrativo.
Hay tanta inteligencia y sabiduría que te olvidas fácilmente de esos defectillos, quedando en tu memoria la historia, las impresionantes justas (menudo trabajo de especialistas hay ahí) y el asalto al castillo.
jastarloa 
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| 9 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Saunders
alicante (España)
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Su valoración:  |
9 de Mayo de 2007 |
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Ivanhoe es un caballero valiente, cortés, noble ( señoras, todo un héroe encarnado por Robert Taylor). Vuelve de las cruzadas con la intención de reunir el rescate que le sirva para pagar la libertad del rey Ricardo. Repudiado por su padre, enfadado con él por su decisión de luchar en Jerusalen se ve obligado a buscar la pela en otra parte.
A partir de ahi, una seria de torneos, lances, damiselas en apuros, y en mi opinión dialogos muy ciudados componen esta película que aún con las típicas chorraditas de la época hace pasar un agradable rato ( y es que por ejemplo, ¿ donde se han visto vestidos con colores tan fuertes?. No es que yo haya vivido en la corte de el rey Juan Sin Tierra pero, leche, juraría que con tantos tintes no contaban)
El reparto es excepcional, Taylor domina a la perfección este tipo de papeles, el tio sabe ser duro pero también romantico donde los haya. Y su prima, la otra Taylor ( es un chiste muy tonto, lo siento) que empezaba a ser mayor por aquel entonces lo hace bastante bien.
Sin duda lo mejor de la película es un irreconocible George Sanders.
Es una buena recomendación para aquellos que quieran empezar a ver cine jurásico, porque es una película rápida, romántica, emocionante y con muchas dosis de aventuras. Una buena opción.
Una de las cosas mas decepcionantes de la película ni siquiera se le puede achacar a ella. O por lo menos no a ella como película. No sé si me explico.
Ves Ivanhoe y te quedas con ganas de más Ivanhoe, mucho más Ivanhoe, Ivanhoe a la enesima potencia. Recurres al libro, y en él, ¡ sorpresa! Ivanhoe brilla por su ausencia. Solución: tengo que ver la película una y otra vez. Ivanhoe por aqui, Ivanhoe por allá....
( Aprovecho para recomentar el libro encarecidamente, merece mucho la pena)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Especial atención merece el duelo final entre Ivanhoe y Bois-Gilbert, el juicio de Dios que decidirá si la bella Rebeca muere o no en la hoguera. Y todo ello solo dependerá del templario, que no solo se enfrenta al héroe, sino también a sus convicciones, su orgullo, a su honor, y al amor que siente por una hereje. Es uno de los momentos mas emocionantes que recuerdo.
Y por supuesto el final, con el rey Ricardo volviendo a ocupar su trono: "Ante mi se arrodilla una nación dividida, levantaos como un solo hombre, como uno solo, ¡ por Inglaterra!".
Se me ponen los pelos como escarpias.
Saunders 
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| 6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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SENEN
PUENTE GENIL (España)
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Su valoración:  |
18 de Abril de 2007 |
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Lo mejor de esta magnífica película es sin duda su espléndido reparto de actores: Robert Taylor está magistral interpretando al noble caballero medieval "Ivanhoe". Liz Taylor está bellísima e irresistible en su papel de dulce dama judía "Rebecca". Joan Fontaine nos brinda una brillante actuación como Lady Robina, (no sé si es así como se escribe) la novia de Ivanhoe, quien está profundamente enamorada de él. En fin, que esta peli tiene un reparto único e irrepetible, y que ayudó mucho a que el filme gustara a los espectadores de su época. También son muy bonitos y hermosos los decorados y los ambientes, sin olvidarnos tampoco de la brillante fotografía que contiene. Estupendos duelos de espadachines, maravillosas justas en caballo, un colorido precioso, y un vestuario muy bien hecho. Muy recomendable, y además la pueden ver públicos de todas las edades. No se la pierdan.
SENEN 
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