Excelente película ésta justo un año después de rodar "Maridos y mujeres" y un año antes de "Balas sobre Broadway". Escrita por Marshall Brickman y el propio Allen, con una excelente fotografía a cargo de Carlo Di Palma retratando perfectamente el Upper East Side en Manhattan, ciudad de NY y una no menos esplendorosa banda sonora con temas tan interesantes como el introductorio "I happen to like New York" de Cole Porter durante un encuentro de la NFL de Hockey en NY, o fragmentos del "Holandés errante" de R. Wagner en la ópera de NY...
Un homenaje también del cineasta semita al cine negro con claras referencias a algunos paradigmas del género como "Perdición" de Wilder y "La dama de Sanghai" de O. Welles.
Una de sus películas más geniales y ocurrentes y plagada de unos diálogos asaz inteligentes y sesudos que harán las delicias de los aficionados al cine del genio neoyorkino. Sin duda alguna una de sus obras maestras y también una de las más carismáticas.
La química entre el dueto protagonista interpretado por Allen y Keaton, antigua pareja en la vida real, es una de las más inspiradas no sólo en su filmografía sino también en la historia del celuloide... Allen vuelve a interpretar su personaje fetiche, lleno de manías, hipocondrías y claustrofobia y cuya famosa escena en el ascensor ha sido una de las más recordadas y celebradas en toda su obra... Aquellas famosas palabras de: "...¡¡claustrofobia y un cadáver!! ...¡el colmo de un neurótico..." sirven para rememorar uno de los momentos más deliciosos en el mundo del cine...
G E N I A L.
spoiler:
El matrimonio Lipton formado por Larry (W. Allen) un editor hebreo, maniático-compulsivo y excesivamente racional y Carol (D. Keaton) una ex-publicista con proyectos de montar un pequeño restaurante exótico junto a un amigo de la pareja, Ted (Alan Alda), viven en el edificio Five Hundred del Uper East Side de Manhattan, en NY.
Acaban de conocer a una pareja de vecinos ancianos, los House; Paul(Jerry Adler), un tipo autodidacta, empresario restaurador de cines desvencijados y aficionado a los sellos y Lilian (Lynn Cohen) su amante esposa durante "casi" 28 años...
Un día después, Lilian muere víctima de un supuesto ataque cardíaco en su domicilio.
La mente calenturienta e inquieta de Carol le lleva a sospechar de su muerte, atribuyéndola a algún turbio asunto relacionado con su marido Paul...
Tal vez una sobredosis de "Perdición", película que acaban de revisionar por enésima vez le haya producida tal come le dice su marido, Larry, "una sobredosis de "Perdición"..., el caso es que instigada además por su amigo Ted, decide espiar a Paul llegando incluso a allanar la morada del sospechoso en sus ratos de ausencia...
Larry se muestra escéptico...,y no puede por menos que sentir celos por la especial química entre su mujer y Ted...Así que intentará liar a Ted con una escritora de su editorial, Marcia Fox (Anjelica Huston), una escritora bastante inteligente y amante del poker, quien desvelará el verdadero entuerto maquiavélico...
El hotel Waldron, un dichoso libro crucial de un tal Max Schindler que ayudará a nuestros protagonistas a dar con la clave a través de una llamada de teléfono con recortes ingenieriles, la hermana rica de la esposa, otro asesinato vertido a una fundición, una amante llamada Helen Moss (Melanie Norris), una empleada despechada y...
El final; en un viejo cine desvencijado de esos a que se dedicaba a restaurar Paul House durante la proyección de otro gran clásico del cine azabache del "maestro de maestros" Orson welles; "La dama de sanghai"...
Desde luego para no perderse...