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| 29 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Caith_Sith
Salamanca (España)
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Su valoración:  |
30 de Octubre de 2009 |
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Hay veces que las cosas no se valoran como realmente lo merecen y, lamentablemente, esta es una máxima en una época en la que el mundo del cine es más un escaparate para mostrar más y mejores efectos visuales que una verdadera factoría de historias dignas de escucharse. “Harvie Krumpet” es un mediometraje de apenas veinte minutos, ganador de –entre otros tantos premios- el Oscar al mejor corto en 2004, una obra que sin grandes recursos y handicaps importantes sobresale, se coloca por encima de la media, llegando a ser todo un triunfo. Animada por Adam Elliot, una persona que sufre una enfermedad similar al parkinson, el triunfo en esta ocasión se traduce en la superación personal (debió ser un infierno padecer este mal y realizar una película stop motion con plastilina) y en saber cómo contar una historia prescindiendo en gran medida de la palabra.
Una voz en off, concretamente la de Geoffrey Rush –un narrador excepcional-, nos adentra en la vida de un niño polaco nacido con un síndrome que le obliga a tocarle la nariz a la gente con la punta de su dedo. Vemos crecer a Harvie, cómo emigra a Australia en busca de la felicidad, ansiando el amor, la esperanza, la plenitud. No diré nada más de la trama, que desarrolla perfectamente y en tiempo record la personalidad de un ser entrañable y atemporal, es mejor que lo descubráis vosotros. Una verdadera maravilla que hace reir y emociona, que sabe jugar con los sentimientos y que, a pesar de su escasa duración, merece un lugar especial en la historia del cine animado. Afortunadamente, Elliot volvería años más tarde con su casi perfecta “Mary and Max”.
Caith_Sith 
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| 10 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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davilochi
Teruel (España)
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Su valoración:  |
23 de Abril de 2010 |
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Este cortometraje es un homenaje a todos aquellos que lejos de cargar únicamente con sus propias dificultades asumen con ilusión las de otros a cambio de su amor y cariño. Harvie Krumpet es un canto a la vida y a la lucha por la dignidad de las personas, un reclamo para todos aquellos que no son capaces de alzar su propia bandera (Harvie optará por el nudismo y la defensa de los derechos de los animales, así como por un filantrópico estilo de vida donde su principal interés, queriendo o sin querer, será su entorno próximo). Adam Elliot consigue una lograda historia que además de encomiable en lo técnico explora muchos de los problemas sociales y políticos del siglo XX y, por supuesto, XXI. En cierto sentido nos encontramos una crítica frente a la pérdida de los lazos familiares en medio de un mundo globalizado y exigente*, el drama de la pérdida de raíces a causa de las catástrofes bélicas**, los bienes que nos reporta el vivir como un niño consciente hasta cierto punto de las responsabilidades: ese es el verdadero superhombre, aquel que nunca se olvida de cómo jugar, de disfrutar de los pequeños placeres de la vida que bien pueden ser cualquier bocanada de aíre fresco o el simple momento en que acariciamos la cama para irnos a dormir. Hay reflexiones en torno a la propia eutanasia***. Un film completísimo que tan sólo dura 22 minutos. Yo casi diría que es un auténtico milagro el modo en que queda perfilada la personalidad de este entrañable Harvie Krumpet, al cual es imposible no querer.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: * La hija de Harvie, con una brillante carrera académica, se marcha a New York para ejercer como abogada, lo cual condena a su padre a pasar sus últimos días en una residencia para ancianos llamada "Los prados agradables". Por supuesto no falta ironía en el propio nombre y en el árido y hostil entorno en que ésta está enclavada. De hecho muchas adoptan nombres similares que tranquilizan las conciencias de aquellos que por no poder o no querer abandonan a sus mayores en manos de desconocidos. No hay crítica, tan sólo una puerta abierta a la reflexión. De hecho así ha de ser cualquier obra artística: jamás hay que tratar de imponer imperativos categóricos, sólo conseguir sembrar preguntas en la mente de la gente. En este sentido hay que felicitar a Elliot por su trabajo.
** Harvie, nacido en Polonia, tiene que huír de allí ante la invasión alemana. Sin embargo ésta es una de las partes menos creíbles del film dado que el Báltico era un mar bloqueado por los alemanes ya en 1939 y, por lo tanto, era imposible cualquier tipo de huída por vía marítima a Australia. Sí hubo refugiados que marcharon al este y otros que trataron de alcanzar Rumanía, pero no más allá de eso. En cualquier caso la idea es mostrar la capacidad adaptativa del ser humano, incluso uno con las limitaciones de Harvie, y la necesidad de saber sobreponerse al pasado y sus traumas.
*** Los ahí que ya no encuentran más que hacer en la vida si no languidecer a la espera del fin de sus días sumidos en el más profundo sufrimiento (la pobre anciana enferma de cáncer terminal, completamente deformada por un tumor) y otros que pueden ayudar a los demás a vivir de un modo más digno y de este modo descubrir que aún les queda algo por mostrar, por hacer. Al fin y al cabo Harvie tenía marcada su memoria a fuerza de lápiz en un pequeño cuaderno que llevaba con él a todos lados colgado del cuello, toda la sabiduría de una vida en algo tan endeble como el papel, como la vida humana...
davilochi 
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| 13 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Betomovies
http://forocine.mforos.com/ (Argentina)
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Su valoración:  |
7 de Noviembre de 2009 |
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Bonita cinta que revaloriza el ser distinto y diferente, un filme que aboga por la inclusión y la igualdad de tratamiento entre las personas “normales” y aquellas con capacidades y necesidades distintas.
Un filme que deja en claro que no siempre la vida es simple y fácil, que muchos nacen con condiciones desfavorables pero no por ello son menos personas.
Es un filme positivista que insufla un mensaje que anima a no desfallecer en la búsqueda de la felicidad.
Una cinta que nos hace reflexionar cuánto le cuesta vivir su vida dignamente a ciertas personas, a las que todo les resulta cuesta arriba sólo por heredar una condición diferente.
Pero también es un filme que nos enseña que a la vida hay que vivirla plenamente, aún cuando las situaciones sean desfavorables, ya que si bien a veces pareciera que todo es muy negro en el horizonte, pero si nos comparamos sabremos que siempre habrá otro que está peor que uno, lo cual debería darnos las fuerzas anímicas suficientes como para seguir luchando hasta el final.
Desde lo técnico es un filme atractivo que demuestra gran trabajo y armonía al combinar la animación con stop-motion utilizando plastilinas como material de trabajo.
Un filme que posee drama, que es profundo de contenido y que además está salpicado con un fino sentido del humor
Un interesante corto animado que merece todos los respetos por la nobleza de la historia sensibilizadora que desarrolla, por el mensaje dejado de fondo y por el esfuerzo que habrá supuesto al director realizar con su enfermedad una cinta que exige tanta precisión.
Palabras claves: stop-motion, historia sensibilizadora, corto, plastilina, superación personal.
Betomovies 
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| 5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Manu
Rosario (Argentina)
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Su valoración:  |
25 de Febrero de 2010 |
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Esta realización Australiana de Adam Elliot es más que interesante, una historia tierna, con un personaje peculiar, a la cual la vida parece destinada a imbuirlo en problemas. El eje de la misma circula en base a los hechos que Harvie soporta, recoje y anota en su pequeño libro. Puede verse por momentos como la trama logra relacionarnos con los acontecimientos en que el querido Harvie se encuentra envuelto. El corto deja una idea en claro respecto de la vida, de los golpes que esta nos proporciona, y la manera en que podemos afrontarlos. También de a momentos logra sacarnos una sonrisa, y hasta alguna risa difícil de contener, lo cual no es poco. Muy buena la realización, impecable la narración de Geoffrey Rush. Para verla más de una vez.
Manu 
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| 5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Monchita
Monchópolis (Seychelles)
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Su valoración:  |
31 de Mayo de 2010 |
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Harvie Krumpet no es como Milk, no viene a reclutarte. No al menos en el sentido literal de la palabra. Sólo intentará reclutar tu corazón en menos de media hora. Posiblemente lo consiga.
Hace apenas unos años, este corto australiano maravillaba a los críticos hollywoodienses. Se alzó con el óscar a mejor corto de animación. La historia cuenta la vida de Krumpet, desde su nacimiento en la ruda Polonia amenazada por el nazismo, hasta su vejez, en un asilo de Australia. El personaje es un inmigrante que, instantáneamente, por todas sus rarezas y defectos, cala en el público. Esto es harto difícil si tenemos en cuenta que se trata de una animación en stopmotion, con plastilina, lo que conlleva unos personajes bastante feos visualmente.
Ahora bien, una historia narrada sobriamente por Geoffrey Rush (en su versión original), que condensa de forma magistral en tan sólo 22 minutos la vida de una persona, bien merece un visionado. Reza el epílogo de la película: "Some are born great, some achieve greatness, some have greatness thrust upon them .....and then there are others". ¿Por qué no contar la historia de alguien encuadrado en el último grupo? Es, sencillamente, una pequeña gran obra hasta en su planteamiento.
Monchita 
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