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Sinopsis
César es el portero de un edificio de apartamentos y no cambiaría este trabajo por ningún otro, ya que le permite conocer a fondo los movimientos, los hábitos más íntimos, los puntos débiles y los secretos de todos los inquilinos. Si quisiera podría incluso controlar sus vidas, influir en ellas como si fuera Dios, abrir sus heridas y hurgar en ellas. Y todo ... Leer sinopsis completa
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23 de Octubre de 2011
124 de 182 usuarios han encontrado esta crítica útil.
He de decir que salí anoche del cine sobrecogido y hasta nervioso. El personaje de Luis Tosar es un ser muy siniestro cuyo cometido es crear infelicidad en los demás para no sentir que él es el único infeliz. Creo que las críticas de los usuarios de filmaffinity, en esta película, coinciden bastante en sus argumentos, y no es necesario aportar mucho más.
Dicho esto, no me creo la película. Sigo en el spoiler.
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spoiler:
No me la creo porque en esta vida contemporánea donde todo está estudiado, leído, creado y dicho, lo que marca las diferencias son los detalles. Y si uno quiere crear un personaje siniestro, tosco, medianamente astuto y que comete errores (porque en el fondo es un zoquete), no puede poner a los demás personajes a la altura de su idiotez.
Enumeraré cosas que no me creo:
1- Que durante 5 semanas una persona no se dé cuenta de que debajo de su cama tiene a una persona durmiendo, que acaba la noche con ella, que la viola, que debe de dejar pelos de hombre por las sábanas -no lo revisa antes de irse-... es un poco fantasioso. Pero imaginemos que ocurre... pasamos al punto 2.
2- Que sólo sea una niña que está en la edad de muñecas, o como mucho en los primeros pinitos adolescentes con otros niños, la que se dé cuenta de lo que ocurre, pues es un poco extraño. Pero me lo puedo creer. Lo que ya no me cuadra es que se atreva a sobornar de esa manera a César, y si esto aún tiene un pase, no me creo que no hablase cuando en la puerta vecina aparece una persona muerta -el novio de Clara-. Pero imaginemos que ocurre... pasamos al punto 3.
3- La policía. Imagino que los Mossos tienen la misma categoría que la Policía Nacional española, y ésta es una de las mejores del mundo. Con el reguero de pruebas que deja atrás, la policía científica tendría para encarcelarle diez siglos seguidos, y eso que jamás he visto un solo capítulo de CSI. Además: el único que tiene acceso a todos los pisos, que usa los ordenadores de la oficina para sus mensajes, que usa el móvil desde el edificio, que escribe las cartas a mano (¿caligrafía?) sin usar guantes (¿huellas dactilares?)... y le endiña el marrón a un "analfabeto" (con perdón) que limpia con su madre y que no habrá leído un libro en su vida... ¿y la poli se lo cree???????
Si doy por válidos los puntos 1 y 2, el 3 ya no me lo creo. Y por lo tanto, pienso que esa situación no se puede dar y pierde efectividad. Ese es el error de la película, a mi modo de ver. El resumen sería que me habría gustado un poco más de finura en los detalles, más protagonismo a la premeditación, y menos a las "casualidades" (¿cómo no te vas a dar cuenta de que hay alguien en la ducha mientras abres el grifo, o de que hay alguien en la cocina mientras tonteas con tu novia apuntando la lista de la compra?) Un personaje igual de zoquete, pero más psicológico habría catapultado la película, realmente, a un género de terror.
Y me surgen unas preguntas: papel de la madre... ¿es necesario? ¿Para qué está?
¿César queda libre de sospecha al final de la película, que tiene para continuar haciendo lo mismo?
Alan Floyd  |
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9 de Octubre de 2011
101 de 140 usuarios han encontrado esta crítica útil.
El suspense es uno de los géneros que más me gustan, porque se puede innovar, y aquí se hace, pero se hace desde un punto doméstico, una historia que mañana podría ser noticia en cualquier periódico.
El protagonista, Cesar, inconmensurable Luis Tosar, que se está ganando a pulso ser uno de mis actores favoritos, necesita hacer la vida imposible a los demás, para que no sean felices, ya que él no puede serlo, y esto es lo único que lo calma. El actor crea un personaje absolutamente contenido, excepto cuando puede dar rienda suelta a su maldad, claro. Creo que es uno de los personajes mas malos que he visto en el cine hasta el día de hoy, y no porque no haya asesinos, dictadores, todo tipo de maleantes, sino porque este personaje es mezquino, un portero de un edificio que podrías encontrarte en cualquier edificio de viviendas en cualquier momento de tu vida.
Dicen algunos que la película es lenta. Para mi no lo es, quizás pausada, pero en todo momento están sucediendo cosas, no tiene un ritmo frenético, digno de cualquier producción prefabricada, sino que se va cociendo a fuego lento, pero que se disfruta mucho, porque nunca para de pasar cosas.
Es imposible explicar nada de la película sin destrozar todos los momentos grandes de la película, desde su primera aparición con la vecina, Clara, hasta el pequeño monologo con la vecina de los perros o su visita al hospital donde está su madre, y no nos olvidemos de la niña, vecina del edificio.
Como muchos habréis leído u oído, es una película que pese a tener un malo, muy malo, consigue que en momentos te pongas de su lado, y es que deseas que esta película no acabe tan pronto.
Sobre el final, más de lo mismo, no puedo contar nada, pero en mi opinión, es brutal.
Onlyfiru  |
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29 de Octubre de 2011
62 de 74 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Dentro del cine de género hay dos categorías en las que a primera vista se podría encuadrar esta película: el cine de terror y el cine de suspense. El cine de terror tiene la finalidad de provocar miedo. Una de las causas de su éxito se debe posiblemente a que los excesos que refleja alejan la acción de la realidad diaria, contribuyendo así a exorcizar otros miedos más próximos y tangibles. El cine de suspense trata de mantener una tensión mediante una planificación de escenas en las que se va desentrañando progresivamente una realidad que a primera vista se presenta envuelta en misterio.
Creo que "Mientras duermes" no pretende sembrar el pánico en la sala; es más bien cine de suspense, aunque no desvela a lo largo de la proyección grandes secretos que estuvieran ocultos en un principio. Podríamos hablar, forzando la definición, de thriller psicológico, que es aquel subgénero de cine de suspense que contempla una lucha psicológica entre los protagonistas (víctima y verdugo —que pueden coincidir en la misma persona si ésta tiene una personalidad desdoblada— o perseguidor del delito y delincuente). Pero el subgénero en el que se incluiría con mayor precisión sería el de thriller psicopático, aquél que gira en torno al mundo de una personalidad tarada. Este tipo de cine conduce inevitablemente a una película de actor.
Luis Tosar interpreta sobresalientemente un papel, que le consolida en la elite de la interpretación mundial. Rara vez encontramos en el cine un personaje, como el interpretado por este gran actor, tan nocivo, vil, infame, perverso y cobarde, que además nos es exhaustivamente explicado, porque todo lo que pasa está narrado por él o visto desde su óptica. Su motivación para hacer las atrocidades no es la venganza, ni el dinero, ni tan siquiera el sexo, es la satisfacción de ensañarse con la inocencia, de acabar con la alegría del mundo, en las víctimas que tiene a su alcance. El calificativo que mejor se le ajusta es el de sabandija: reptil pequeño, pero de los más perjudiciales y molestos, ya que es sumiso en público y únicamente poderoso ante alguien vulnerable. Es un "Gran Hermano" de andar por casa, es decir un "Pequeño Hermano": que vigila, controla, condiciona, altera y malogra la vida de quienes tienen la desgracia de colocarse en su punto de mira. Profanador del hogar, que es para todos el lugar por antonomasia de confianza, de previsibilidad, rutina, satisfacción y seguridad. Sentirse en casa es sentirse a gusto, es no tener sobresaltos, saber a qué atenerse, tener al alcance un mundo propio. Y es precisamente ahí donde este ser despreciable somete a sus bajezas a quien está completamente indefenso.
La película de Balagueró, en la que abundan sucesos inverosímiles, como alumbrar a partir de unos modestos huevos toda una plaga de cucarachas que, encima, no son fotófobas, se justifica por haber sabido crear un ambiente inquietante y, sobre todo, por habernos obsequiado con un villano antológico.
Martes Carnaval  |
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14 de Octubre de 2011
75 de 103 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Nos encantan los malos, reconozcámoslo. Esos villanos de cine que no nos podemos quitar de la cabeza y que alguna vez hemos soñado interpretar aunque sea en el espejo de nuestro cuarto de baño. El Joker, Hannibal Lecter, Darth Vader, Freddy Kruger, Norman Bates, Harry Powell...Hay multitud de representantes del mal en diferentes épocas y situaciones. Solo que la mayoría tiene motivos para ser un anti-héroe ya sean el dinero, el poder, los traumas infantiles...César (Luis Tosar) no. Él es así, nació sin esa capacidad para sentir el bien como quien nace sordo, mudo o del Madrid. Tal vez el Joker comparta esa "habilidad", el joder por joder, que la anarquía fluya en sus venas y que salpique a los demás cuando sean cortadas. Ya está bien del "me pegaban de pequeño" o "soy así por culpa de la sociedad". Jaume Balagueró y Alberto Marini se atreven a estamparnos en la cara la sucia verdad, hay gente que nace así y no se arrepiente de ello, sólo conviven como pueden intentando ser felices...a su manera. No sirve de nada endulzar la realidad en una ficción cuando en los informativos nos narran cada día asesinatos, masacres, terrorismo, politiqueo rancio y demás situaciones calamitosas. Si el cuarto poder no suaviza la cruda verdad, el cine (que en este país no es ni el quinto ni el sexto ni el séptimo poder) no tiene obligación a ello, sin embargo sí que recibe una censura más dura y castradora recayendo en él una responsabilidad que no le toca.
El punto fuerte de la historia y la dirección por la que ha optado Balagueró es el punto de vista. Somos César. Vamos a donde él va. Vemos lo que él ve. Dañamos a quien él dañe. Siempre se ha dicho que lo mejor es tener diversos puntos de vista de una misma historia para que el espectador decida en su cabeza qué camino seguir o con quien se identifica. Aquí no. Acertadamente, Balagueró y Marini, instauran la dictadura en nuestra mente para inculcarnos que no hay nada más para nosotros que no sea ese hijo de Satanás. Estamos condenados a entendernos si queremos desfilar por el camino que director y guionista han construido para nosotros. Es un arma de doble filo pero apuesto a que pocos espectadores optarán por no seguirles. El rompedor final recompensa a los desprejuiciados y castiga a los bien pensados. No puedes lanzar un órdago durante 100 minutos para redimirte en los 7 restantes. Eso sería impropio de un personaje Houstoniano.
Sigo en spoiler sin ser spoiler
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spoiler:
Hay que aclarar a los fans del Balagueró más "B" que Mientras Duermes es un thriller con elementos de terror, no al revés como se ha llegado a vender. Es un dato importante porque son dos géneros que poseen dos ritmos distintos, un tratamiento diferente y de la locura casi epiléptica de REC y REC 2, pasamos a un enfoque mucho más Eastwoodiano de la historia. Es decir, ritmo tirando a lento adueñándose de nosotros y revolucionarnos durante los últimos 20 minutos. También porque sus referencias son La Comunidad, Taxi Driver, El Quimérico Inquilino y el claustrofóbico uso de los espacios cerrados y opresivos propios del mejor Samuel Fuller (Corredor sin Retorno se me vino a la cabeza un par de veces). La irónica cotidianidad que acecha en cada fotograma nos hace escapar una risa nerviosa ya que le reímos las sádicas gracias a través de la barrera y que así sea siempre. Pero precisamente ese miedo a lo teóricamente normal, a lo que creemos (des)conocido es el que nos provoca sudores fríos al acabar la proyección. El cartero, el panadero, la cajera del supermercado...nos cruzamos con ellos cada día. ¿Quién dice qué nuestra vida no es un Show de Truman para ellos?
Tosar, Etura y San Juan bordan sus papeles sin aparente esfuerzo siendo el del actor gallego un papel caramelo que aborda con contención y firmeza para descontrolarse en los momentos de violencia y tensión. Son ya muchas las grandes actuaciones de Tosar para que se le considere un grande no ya del cine español, sino del cine internacional, sin límites. Para el recuerdo queda esa espectacular escena entre él mismo y San Juan que está rodada e interpretada con un realismo sucio que asusta. Esa mirada del actor de Bajo las Estrellas en la bañera es de una indefensión y dramatismo que te congela la sangre. El guión de Marini, aparte de explayarse sobre una patología como es la maldad en el ser humano, plantea otra cuestión sobre la que pasa de puntillas; ¿Dónde acaba la seguridad y empieza la intromisión a la privacidad? ¿Estamos dispuestos a confiar nuestra vida y detalles más íntimos a un trabajador siendo un completo desconocido? ¿Por qué nuestra reacción natural es la de confiar en las personas que desempeñan un trabajo cuando son los que más fácil tienen el acceso a nosotros? ¿Cómo sabemos qué no son unos perturbados con delirios psicópatas? Eso es lo malo y lo que nos aterra...no lo sabemos.
Jlamotta  |
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16 de Octubre de 2011
72 de 110 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Es una pena. Un argumento que tenía posibilidades, una buena fotografía, unos buenos actores (salvo la niña)... se han desaprovechado por varios fallos gruesos de guión y por no acabar de introducir la historia.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler:
Intentan hacer ver normal su infelicidad, dice que es de nacimiento (sic), las charlas con la madre no aportan nada y podrían haberlo hecho, podrían habernos puesto en situación, pero sólo se ve un psicópata, un loco y no un infeliz.
Fallos gruesos de guión:
- ¿Alguien se cree la historia de la niña?¿A qué viene?¿Qué aporta?¿Para lo del final? Si al menos la hubiera tirado por el balcón...
- Por no conocer al novia de ella y por lo que cuenta el viejo cascarrabias (que aguanta muy poco en sus trabajos), debe llevar también poco tiempo trabajando ahí (5 ó 6 semanas como mucho). Y sin embargo, ¿quién se cree ese nivel de confianza con algunos de sus vecinos?
- ¿Alguien tiene portero en su finca?¿Tiene las llaves de todas las casas?
- ¿Para qué estudiar la especialidad de anestesista si con un poco de ¿cloroformo? todo el mundo sabe que se duerme a alguien instantáneamente y, a la mañana siguiente, no se da cuenta de que se ha abusado de ella?
- ¿Después de salir vestido y mojado de la ducha no se deja huellas en el parqué?
- ¿Por qué subir a dar un escarmiento a un psicópata en vez de llamar a la policía?
Lo que más me gusta es la despedida final a la abuela de los perros y la toma en la que a ella se le caen los folios y por poco lo pilla. Por cierto, una pena haber desaprovechado la toma del espejo desde debajo de la cama, hubiese estado muy bien que en algún momento y sin pillarlo, hubiera abierto los ojos cuando él comprueba si está dormida o no.
El final, incluido la escena del aviso a la niña, me parece un poco peliculero, exagerado, falso... me parece más hilvanado el cómo le echa la culpa al hijo de la limpiadora que volver a las andadas con la carta, para mostrarle lo malo que ha sido...
cokegh  |
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