Halloween 4: El regreso de Michael Myers
Terror
Michael Myers, un psicópata que mató a dieciséis personas, acabó siendo capturado por su propio médico, el doctor Lomis. Tras pasar diez años encarcelado en una prisión de máxima seguridad, Myers es trasladado, en estado catatónico, al Instituto Mental de Richmond. Pero inexplicablemente se vuelve a escapar con el fin de asesinar a su único familiar vivo, su sobrina Jamie Lloyd. De nuevo el doctor Lomis intentará atraparlo. (FILMAFFINITY) [+]
18 de octubre de 2007
18 de octubre de 2007
42 de 55 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando uno empieza a ver "Halloween 4", la experiencia no puede ser más desastrosa, porque hay cosas que chirrían bastante (que Loomis aparezca, que nos metan de golpe la historia de la hija de Strode como si nada) y momentos poco o nada cuidados (como el traslado de Myers, que nadie en plenas condiciones mentales se podría llegar a creer), sin embargo, es el achaque de un director que hace lo que puede y el transcurso más que decente lo que hacen de este tercer largometraje dedicado a Michael Myers algo satisfactorio, en parte.
El hecho de que en esta cinta no se aprovechen personajes secundarios y que no aportan absolutamente nada a la trama para ser conejillos de indias a manos de Myers, le da un plus añadido a la propuesta, ya que hace de los asesinatos algo mucho más esperado, y para nada tan facilón como sucedía en su anterior parte, ni en posteriores que precedieron a esta, como también resulta sugestiva la idea del atrincheramiento y el juego que da, sabiendo el espectador que en cualquier momento puede aparecer por ahí Myers.
El desarrollo de esa acción resulta satisfactorio, y todo lo que concierne a las relaciones entre los protagonistas también, por no estar traido por pelos y por no ofrecer momentos del más ridículo esperpento, cosa que podría suceder con facilidad.
Si bien el temple por llevar instantes a la pantalla no es el mismo, si que nos topamos con situaciones logradas (la de la vela y alguna otra), así como con un final que sorprende y, dejando la puerta abierta a una continuación, lo hace de modo inteligente y bastante sorprendente, cosa que hace que el medio-decente camino que ha recorrido uno durante el film, resulte del todo correcto y satisfactorio.
El hecho de que en esta cinta no se aprovechen personajes secundarios y que no aportan absolutamente nada a la trama para ser conejillos de indias a manos de Myers, le da un plus añadido a la propuesta, ya que hace de los asesinatos algo mucho más esperado, y para nada tan facilón como sucedía en su anterior parte, ni en posteriores que precedieron a esta, como también resulta sugestiva la idea del atrincheramiento y el juego que da, sabiendo el espectador que en cualquier momento puede aparecer por ahí Myers.
El desarrollo de esa acción resulta satisfactorio, y todo lo que concierne a las relaciones entre los protagonistas también, por no estar traido por pelos y por no ofrecer momentos del más ridículo esperpento, cosa que podría suceder con facilidad.
Si bien el temple por llevar instantes a la pantalla no es el mismo, si que nos topamos con situaciones logradas (la de la vela y alguna otra), así como con un final que sorprende y, dejando la puerta abierta a una continuación, lo hace de modo inteligente y bastante sorprendente, cosa que hace que el medio-decente camino que ha recorrido uno durante el film, resulte del todo correcto y satisfactorio.
15 de enero de 2009
15 de enero de 2009
18 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil
No le doy esta nota por tratarse de una película brillante, se la doy por los recuerdos que me evoca la figura de Michael Myers. Esta película la ví a mis 14 años solo en un cine, no habia ni dios, y consiguió exactamente lo que se proponía, acojonarme. Me cagué por la pata abajo con la última y monumental escena y.. por supuesto que no volveré a verla, con mis años si la visionara de nuevo con total seguridad pensaría que es un auténtico bodrio...
pero que bonitos son algunos recuerdos.
pero que bonitos son algunos recuerdos.
2 de noviembre de 2011
2 de noviembre de 2011
12 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuarta entrega (aunque contar la tercera película como parte de la saga sea un tanto absurdo) de las películas del famoso psicópata Michael Myers. En esta ocasión, Myers vuelve sin una Jamie Lee Curtis a la que perseguir, pero no por eso guarda el cuchillo.
Dwight H. Little se convierte en el tercer director debutante de la franquicia y a mí, personalmente, me deja con la boca abierta. Resulta que el buen hombre demuestra unas maneras y un estilo impresionantes para un novato, ya que capta perfectamente la esencia de La noche de Halloween y nos regala una película con los tiempos medidos y con una puesta en escena realmente buena. Little exprime los escasos recursos económicos de la producción para conseguir un acabado redondo, colocando las cámaras en los sitios oportunos para mostrar al espectador en todo momento lo que quiere ver y, además, hace que la cuarta parte de Halloween sea por momentos una película de terror (algo que pocos slashers logran hacer). El director cuenta para su trabajo con un guion sin muchos entresijos pero con las cosas claras y con elementos tan básicos (personajes secundarios, historias secundarias... etc) que la mayoría de películas del género suelen pasarlos por alto al fijarse solamente en los puntos fuertes de este tipo de películas, como son los asesinatos originales o los momentos de tensión.
Donald Pleasence regresa con la cara quemada por bandera para volver a meter al Doctor Loomis en la trama. Si bien es cierto que su personaje hace ya tiempo que se volvió algo cargante con eso de racalcar lo malo malísimo que es Michael Myers, la verdad hay que reconocerla y ésta es que el veterano actor está muy metido en este personaje y eso se agradece. Ellie Cornell se convierte en una muy digna sustituta de Jamie Lee Curtis y supera en varios puntos la media interpretativa de los protagonistas del cine slasher. Sabe interpretar el sufrimiento y eso, en un personaje como el suyo, es fundamental. Una joven Danielle Harris completa el reparto principal y lo hace de maravilla. Siendo una actriz tan joven, es difícil comprender cómo pudo la chica entender lo que se pedía de su interpretación pero, sea como sea, lo borda. Tal vez el más flojo sea Beau Starr, con una actuación bastante forzada.
Resumiendo, que es gerundio: Halloween 4 ha sido para mí una grata sorpresa en el mundo de las secuelas de grandes slashers como fue, cuando la vi, la quinta entrega de Viernes 13 (aunque esta es incluso mejor). Cuidada y rodada con esmero y con las ideas claras, El regreso de Michael Myers es, realmente, el regreso del buen cine a la saga.
Dwight H. Little se convierte en el tercer director debutante de la franquicia y a mí, personalmente, me deja con la boca abierta. Resulta que el buen hombre demuestra unas maneras y un estilo impresionantes para un novato, ya que capta perfectamente la esencia de La noche de Halloween y nos regala una película con los tiempos medidos y con una puesta en escena realmente buena. Little exprime los escasos recursos económicos de la producción para conseguir un acabado redondo, colocando las cámaras en los sitios oportunos para mostrar al espectador en todo momento lo que quiere ver y, además, hace que la cuarta parte de Halloween sea por momentos una película de terror (algo que pocos slashers logran hacer). El director cuenta para su trabajo con un guion sin muchos entresijos pero con las cosas claras y con elementos tan básicos (personajes secundarios, historias secundarias... etc) que la mayoría de películas del género suelen pasarlos por alto al fijarse solamente en los puntos fuertes de este tipo de películas, como son los asesinatos originales o los momentos de tensión.
Donald Pleasence regresa con la cara quemada por bandera para volver a meter al Doctor Loomis en la trama. Si bien es cierto que su personaje hace ya tiempo que se volvió algo cargante con eso de racalcar lo malo malísimo que es Michael Myers, la verdad hay que reconocerla y ésta es que el veterano actor está muy metido en este personaje y eso se agradece. Ellie Cornell se convierte en una muy digna sustituta de Jamie Lee Curtis y supera en varios puntos la media interpretativa de los protagonistas del cine slasher. Sabe interpretar el sufrimiento y eso, en un personaje como el suyo, es fundamental. Una joven Danielle Harris completa el reparto principal y lo hace de maravilla. Siendo una actriz tan joven, es difícil comprender cómo pudo la chica entender lo que se pedía de su interpretación pero, sea como sea, lo borda. Tal vez el más flojo sea Beau Starr, con una actuación bastante forzada.
Resumiendo, que es gerundio: Halloween 4 ha sido para mí una grata sorpresa en el mundo de las secuelas de grandes slashers como fue, cuando la vi, la quinta entrega de Viernes 13 (aunque esta es incluso mejor). Cuidada y rodada con esmero y con las ideas claras, El regreso de Michael Myers es, realmente, el regreso del buen cine a la saga.
1 de septiembre de 2008
1 de septiembre de 2008
8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Halloween 3 fastidió a muchos de los seguidores de la saga porque no había rastro del loco de Michael. La idea inicial de crear una historia distinta para cada secuela se vino abajo para siempre, a partir de ahora la saga de Halloween estaría siempre ligada a Myers.
Por lo tanto volvemos a revivir a nuestro psicópata (sólo tiene algunas quemaduras y eso que en la segunda parte se quemó vivo) que vuelve a escapar para hacer de las suyas. Matan a Laurie Strode (el personaje de Curtis) de un plumazo y nos ponen como único familiar su hija, Danielle Harris por lo que Michael ya tiene un nuevo objetivo. Por supuesto el gran doctor Sam Loomis (Pleasence) volverá a intentar detenerlo y eso que en la anterior entrega también se quemó vivo (pero solo tiene alguna que otra quemadura, desde luego el fuego no hace nada a los personajes de esta saga).
De nuevo tenemos un esquema similar a anteriores entregas, más persecuciones, asesinatos de adolescentes y poco más. Si bien es lo mismo de antes la película entretiene y les gustará a aquellos que quieran disfrutar de un film slasher sin demasiadas complicaciones. Lo mejor de la película es la interpretación de la pequeña Danielle Harris y como siempre los asesinatos de Myers (algunos muy sangrientos, la verdad).
Por lo tanto volvemos a revivir a nuestro psicópata (sólo tiene algunas quemaduras y eso que en la segunda parte se quemó vivo) que vuelve a escapar para hacer de las suyas. Matan a Laurie Strode (el personaje de Curtis) de un plumazo y nos ponen como único familiar su hija, Danielle Harris por lo que Michael ya tiene un nuevo objetivo. Por supuesto el gran doctor Sam Loomis (Pleasence) volverá a intentar detenerlo y eso que en la anterior entrega también se quemó vivo (pero solo tiene alguna que otra quemadura, desde luego el fuego no hace nada a los personajes de esta saga).
De nuevo tenemos un esquema similar a anteriores entregas, más persecuciones, asesinatos de adolescentes y poco más. Si bien es lo mismo de antes la película entretiene y les gustará a aquellos que quieran disfrutar de un film slasher sin demasiadas complicaciones. Lo mejor de la película es la interpretación de la pequeña Danielle Harris y como siempre los asesinatos de Myers (algunos muy sangrientos, la verdad).
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El final no me acaba de gustar, eso de que la niña también se vuelva psicópata...desde luego, que peligro de familia.
16 de octubre de 2009
16 de octubre de 2009
11 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tras el fracaso tanto a nivel de taquilla como de público que supuso 'Halloween 3: la maldición de la bruja' en un curioso intento por parte de sus principales realizadores por insuflar a la saga del 31 de Octubre originalidad y nuevas historias, los productores se negaron rotundamente a perder sus ingresos, por lo que hicieron retornar de nuevo al ''master scream'' que tanto éxito les había dado haría apenas 10 años.
Tras sentirme decepcionado con las dos primeras entregas de la saga (y apaleado tras ver el bodrio que es la 3ª entrega) esperaba encontrarme al menos con un entretenimiento mínimamente decente aunque exento de calidad y con algo de ritmo que se supone que al menos debe brindar todo slasher comercial que se precie de serlo.
El resultado sin embargo es curioso, pues el guión tiene cierto ritmo, el film se deja ver adecuadamente y dependiendo de si tenemos las neuronas en algo cercano al ''stand by'' y la labor de Dwight H. Little tras las cámaras es correcta más allá de lo que el propio guión de la película le permite.
Sin embargo, su principal radica en que todo es tan previsible y rutinario que llega a asustar de verdad ante la incapacidad del guionista de sacarle un mínimo jugo, de ofrecer una ''mínima novedad'' que aún no se haya visto antes. No puedo negar que ya sabía de antemano a lo que me atenía, pero al ser tan previsible y forzada en todas y en cada una de sus situaciones el espectador acaba hastiado y cansado de contemplar un guión en el que él mismo puede ir recitando frase por frase lo siguiente que acabará sucediendo.
Tan solo la salva la machacona (y ya cansina) banda sonora creada por Carpenter, alguna que otra interpretación rescatable, la aceptable labor de un director que no puede dar mas de sí ante los múltiples despropósitos del guión, y ante todo un impactante e inesperadísimo desenlace que dejará boquiabierto a más de uno, que sorprende y que lo más probable es que ya de por sí solo merezca visionar 85 minutos de pura rutina hemoglobinera.
·LO MEJOR: el sorpredente e inesperado desenlace. La correcta labor tras las cámaras de Little.
·LO PEOR: es tan rutinaria y previsible que puede llegar a provocar náuseas.
Tras sentirme decepcionado con las dos primeras entregas de la saga (y apaleado tras ver el bodrio que es la 3ª entrega) esperaba encontrarme al menos con un entretenimiento mínimamente decente aunque exento de calidad y con algo de ritmo que se supone que al menos debe brindar todo slasher comercial que se precie de serlo.
El resultado sin embargo es curioso, pues el guión tiene cierto ritmo, el film se deja ver adecuadamente y dependiendo de si tenemos las neuronas en algo cercano al ''stand by'' y la labor de Dwight H. Little tras las cámaras es correcta más allá de lo que el propio guión de la película le permite.
Sin embargo, su principal radica en que todo es tan previsible y rutinario que llega a asustar de verdad ante la incapacidad del guionista de sacarle un mínimo jugo, de ofrecer una ''mínima novedad'' que aún no se haya visto antes. No puedo negar que ya sabía de antemano a lo que me atenía, pero al ser tan previsible y forzada en todas y en cada una de sus situaciones el espectador acaba hastiado y cansado de contemplar un guión en el que él mismo puede ir recitando frase por frase lo siguiente que acabará sucediendo.
Tan solo la salva la machacona (y ya cansina) banda sonora creada por Carpenter, alguna que otra interpretación rescatable, la aceptable labor de un director que no puede dar mas de sí ante los múltiples despropósitos del guión, y ante todo un impactante e inesperadísimo desenlace que dejará boquiabierto a más de uno, que sorprende y que lo más probable es que ya de por sí solo merezca visionar 85 minutos de pura rutina hemoglobinera.
·LO MEJOR: el sorpredente e inesperado desenlace. La correcta labor tras las cámaras de Little.
·LO PEOR: es tan rutinaria y previsible que puede llegar a provocar náuseas.
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