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Críticas de "El cazador"
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| 59 de 62 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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CuchiCuchi
Petrogrado (Vanuatu)
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Su valoración:  |
19 de Diciembre de 2008 |
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En una película quizás uno espera ver mundos distintos, fotografías bonitas, personajes importantes. La pantalla se ilumina y la mayoría de las películas tratan de la vida, de las personas y de los sentimientos. ¿Es así en realidad? Yo pienso que no. La realidad es que pretenden hacernos creer que tratan de tales asuntos y no es ni remotamente cierto.
Los amigos. ¿Cómo es nuestro grupo de amigos? En “El Cazador” los retrata. Al cabo de tantos años, nos damos cuenta: uno nos hacía gracia de joven cuando era un ligón con suerte; ahora es un patético egoísta. Otro siempre fue un poco idiota, siempre había que cuidar de él. Otro es pegajoso y apenas tiene algo en común con nosotros. Y otro, bueno, pues jamás contó para nada, bien podíamos no haberlo conocido.
Salvamos de la quema a Christopher Walken, porque precisamos salvar una parte de nuestro mundo. A lo mejor porque es más guapo. O porque no parece necesitar nada de nosotros. Porque no nos molesta en nuestras manías. Y porque su novia es la que nos gustaría para nosotros.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: La guerra rompe todo. El sonido de unas hélices invade la falsa armonía del piano en una de las elipsis más inolvidables que se han visto. Convierte a un obrero del metal en un obrero de la muerte, que pasa de fundir materiales pesados a fundir personas con un lanzallamas. Quizás la primera fue un trauma, la que hace doscientos es una estadística laboral.
La idea de la muerte en la guerra destroza la mente, porque no es una condena firme, porque existe la posibilidad de salir con vida. Porque al menos hay cinco huecos sin bala en el tambor, porque ojalá no los hubiera.
Lo hemos visto en el cine cien veces, mil veces. El soldado se levanta y clama contra la guerra, contra los gobiernos, contra los traficantes de armas, contra la CIA, el FBI y las petroleras. Eso nunca sucede, y cuando ocurre, una vez entre un millón, da para que Oliver Stone nos haga creer que es lo normal.
¿Qué es lo que de verdad sucede? Pues lo que se cuenta en “El Cazador”. De Niro vuelve a casa y lo último que desea es una fiesta privada. Ha perdido una guerra. Ha perdido un amigo. Vuelve a ser un simple obrero que sólo entiende de caza y le trae sin cuidado su contribución a la justicia mundial. Ahora tiene que empezar donde lo dejó todo.
“El Cazador” sería una gran película, poderosa, seca, generosa hasta el derroche en el desarrollo de las situaciones, incluso si se hubiera quedado ahí, pero va más allá.
¿Por qué hay que volver a Saigón? Porque ahora De Niro sabe que es la ubicación geográfica del infierno, de su infierno; porque ahora sabe que podrá vivir pero no podrá ser el mismo mientras una parte de su alma arda en este infierno; porque debe descender y buscarse a sí mismo, encontrarse, enfrentarse, arrancarse de las llamas; porque los cinco huecos aún siguen allí, esperándole en Saigón.
Y “El Cazador”, que empieza contando cómo son las cosas a ras de suelo, vuela hasta alturas fantasmagóricas, hasta escenificar magistralmente el paisaje onírico de nuestros demonios adultos y hacerlo explotar en nuestras narices.
De Niro vuelve por segunda vez, aunque ahora vuelve a casa, de verdad. Descubre que ser superviviente provoca nostalgia de cosas que antes detestaba. Descubre que los cinco huecos siempre existirán, no podrá dejarlos nunca atrás, pero se puede vivir con ello.
CuchiCuchi 
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| 54 de 71 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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PUCCINI007
(Colombia)
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Su valoración:  |
3 de Diciembre de 2006 |
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Un grupo de amigos de un poblado en Pensylvannia pasan sus últimos momentos antes de partir como voluntarios a Vietnam. Sus vidas se verán truncadas y jamás recobraran la visión de las cosas que antes compartían.
Apoteósica, apabullante, intensa, brutal, y conmovedora; son solo algunos de los adjetivos que podrían resumir la obra cumbre de Michael Cimino, el director ítaloamericano que alcanzó la cima con este, su segundo largometraje, para luego ser repudiado debido a que provocó la bancarrota del estudio fundado por Charles Chaplin y Douglas Fairbanks entre otros, la United Artists. Cimino se encuentra actualmente en un retiro virtual, y lo que es aun más triste, jamás alcanzó de nuevo el potencial conseguido en esta mítica cinta, una historia épica sobre los horrores de la guerra y el valor de la amistad.
En su extenso metraje, algunos de los momentos más memorables y emblemáticos de la historia del cine se dan cita aquí, entre ellos el juego de pool en el bar, mientras el inseparable grupo entona la hermosa melodía de Frankie Valli “can’t take my eyes off you”; al igual que las jornadas de cacería en los hermosos paisajes norteamericanos, contrastadas con la estancia en Vietnam, en la que se alcanza un clímax tanto de suspenso como de crueldad y barbarie, lugar donde un insensible bando se divierte apostando al infame y monstruoso “juego” conocido como “ruleta rusa”.
Por si fuera poco, el film cuenta con un plantel de excelentes interpretes, entre ellos unos soberbios Robert De Niro y Christopher Walken, secundados por otros grandes como John Savage, una joven Meryl Streep y el encantador John Cazale, quien fallecería poco antes del estreno de la cinta.
La briosa y nada pretenciosa fotografía de Vilmos Zsigmond, la enternecedora partitura de Stanley Myers, y la habilidad de Cimino tras las cámaras, erigen a “The Deer Hunter” como uno de los documentos antibelicistas más verosímiles, un drama donde se exploran sentimientos y emociones viscerales e intimistas, de enorme magnitud y relevancia para cualquier ser humano. Una de las cintas más grandes de todos los tiempos.
Pierluigi Puccini
PUCCINI007 
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| 39 de 57 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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RumBLeFish
Santiago (España)
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Su valoración:  |
9 de Junio de 2007 |
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Enorme película, la que mejor ha sabido describir los horrores de la guerra, al margen de Apocalypse Now, pero a diferencia de la de Coppola, que lo hace desde la filosofía y el simbolísmo, la de Cimino lo hace desde la realidad más dura y cruel. El cazador se divide en tres etapas: la primera nos muestra a tres amigos, la vida que llevan en su ciudad, su familia, su trabajo, pero sobretodo vemos sus personalidades, aquí ya podemos intuir cual será la reacción de cada uno al llegar a Vietnam. Pienso que a esta parte le sobra metraje, especialmente en la celebración de la boda. La segunda parte nos sitúa ya en el corazón de Vietnam, en plena guerra, nos describe los horrores a los que son sometidos los personajes y sus reacciones ante los mismos. Y la tercera parte nos describe las secuelas de la guerra, siendo ésta la parte más dura y donde reside la fuerza del mensaje. El cazador además presenta la novedad de no tratar simplemente las consecuencias de la guerra en los que van a ella, sino que también nos muestra el dolor esos amigos o familiares que se quedan esperando, tema que también trataría Coppola en jardines de piedra. Respecto a los actores Walken está inmenso en el mejor papel de su carrera, y realiza una de las mejores interpretaciones de la historia. Simplemente mirándole a la cara puedes intuir el infierno por el que están pasando esas víctimas de las banderas. Sorprende ver como un portento de la actuación como él ha acabado por interpretar básicamente papeles de friki. Savage realiza otra interpretación enorme y conmovedora y De Niro está bien en su papel, al igual que Meryl Streep, pero a mí me parecen dos de los actores más sobrevalorados de la historia del cine. El resto de secundarios (Dzunda, Cazale..) cumplen también en sus breves pero importantes papeles. No le doy un diez porque hay algo en ella que no me gusta, y es la forma tan salvaje y despiadada con la que retratan a los vietnamitas, mientras que a los americanos los pone de mártires prácticamente. Esta es la única gran película de Cimino, y el hecho de que sigamos pensando en él como un gran director nos índica la grandeza de El cazador.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: El cazador está llena de grandes escenas; Cuando Dzunda se disculpa con sus amigos por no ir a la guerra poniendo como excusa su pierna o la ruleta rusa, metáfora de que la guerra es una lotería en la que a cualquiera le puede tocar la bala. Decir que no hay ningún indicio de que se prácticara este método en Vietnam, es una invención de Cimino. Otra de las escenas más sobrecogedoras es cuando De Niro vuelve a su ciudad después de la guerra mientras sus amigos lo esperan, y decide pasar de largo e irse a un motel. Cuando finalmente se reencuentra con ellos se da cuenta de que ya nunca volverá a ser como antes, que ya no se adapta a su anterior vida, que está muy lejos de los que antes eran sus amigos y que sólo encuentra conexión y familiaridad con sus dos amigos de la guerra. Ésto también le pasa a Walken en la escena en la que va a llamar por telefóno a Streep, pero finalmente no lo hace porque después de lo que ha vivido, ¿ qué le podría contar?. Pero especialmente destaca la escena que da nombre a la película, cuando De Niro va a cazar y ya no dispara al ciervo, al contrastar la belleza de éste y de la vida frente al infierno del Vietnam. Y para rematar, ese gran final con esas personas física y psícologicamente hundidas, que ya no volverán a recuperar sus antiguas vidas, cantando el God save america. Hay gente que piensa que es un canto a la grandeza de América, pero yo creo que es todo lo contrario, es una íronia hacia un país que les obligó a perder sus vidas por defender esa grandeza.
RumBLeFish 
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| 16 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Txomin
Palma de Mallorca (España)
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Su valoración:  |
7 de Marzo de 2009 |
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Contiene escenas memorables mezcladas con otras un tanto tediosas que hacen que durante las tres largas horas de duración, estemos haciendo “la goma”, conectando y desconectando con la historia constantemente.
La primera hora consiste en una interminable presentación de los personajes tomando como escenario la boda de uno de ellos. Es cierto que el hacer un minucioso retrato de los protagonistas permite después detallar con precisión la evolución de cada uno de ellos tras su paso por el Vietnam, pero aunque algunos de estos momentos iniciales resultan divertidos, otros aportan muy poco y resultan demasiado pesados llegando incluso a aburrir, algo que a muchos no les molestará demasiado, pero que otros no podrán perdonar. Sin duda, el gran defecto de la película es que algunas escenas se alargan de manera innecesaria y otras resultan prescindibles.
La segunda parte comienza con un giro espectacular, tanto de ritmo como de intensidad. Sin previa introducción nos muestran las barbaridades de la guerra con toda su crudeza. El impacto en el espectador es brutal, y para ser justos hay que decir que ese efecto se debe en parte al hecho de que tras el largo inicio de la película hemos simpatizado con los protagonistas, lo cual produce que sintamos su dolor de una manera mucho más directa. El resultado es que el drama traspasa la pantalla haciendo que lo vivamos intensamente. Esa es sin duda una de sus virtudes más apreciables.
El resto transcurre de manera irregular, de nuevo alternando momentos un tanto anodinos por la inclusión de escenas innecesariamente alargadas, con otras muy emotivas en las que se intenta hacer balance del demoledor efecto que produce en el hombre el haber vivido una experiencia tan amarga. Difícil recuperar esa magia que sólo existe cuando uno vive con la inocencia de desconocer el lado más oscuro y enfermizo del ser humano.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: En lo negativo queda el injusto retrato de los Vietnamitas, a los que se les atribuye las cualidades más repugnantes de la raza humana. También la inclusión de escenas absurdas como la carrera de Michael desnudo o el largo periodo de tiempo que se pasa Nick jugando a la ruleta rusa sin que le toque la bala (hasta que lo encuentra su amigo Mike). Otras escenas son completamente prescindibles, como la larga secuencia en la que yendo a cazar, a uno de los protagonistas le hacen la broma de dejarlo tirado en la carretera.
Por el contrario nos guardamos algunos momentos para el recuerdo, especialmente los relativos al “ya nada será igual”: la incapacidad de Steven de volver con su familia, la espantada de Mike en su fiesta de regreso, el deseo de morir de Nick. Todo un alegato contra la guerra.
Txomin 
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| 15 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Miquel
Palma de Mallorca (España)
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Su valoración:  |
11 de Enero de 2009 |
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Segundo largometraje de Michael Cimino y el más relevante de su filmografía (7 films). El guión, de Deric Washburn (“Naves misteriosas”, 1972), desarrolla un argumento de M. Cimino, Deric Washburn, Louis Garfinkle y Quinn K. Redeker, inspirado en la novela “Three Comrades” (1937), de José María Remarque. Se rueda en escenarios naturales de Tailandia (Bangkok, Río Kwai...) y EEUU (Cleveland, Pensilvania, Washington y West Virginia), con un presupuesto de 15 M USD. Nominado a 8 Oscar, gana 5 (película, director, actor reparto, sonido y montaje). Producido por Barry Spikings, Michael Deely, M. Cimino y John Peverall para Universal/EMI, se estrena el 8-XII-1978 (L.A.).
La acción dramática tiene lugar en Clayrton, pequeña localidad siderúrgica imaginaria de Pensilvania, y en Vietnam, en 1968-70, unos 2 años después (1972 c.) y 3 años después (1973 c.). Michael “Mike” Vronsky (Niro), Steven (Savage) y Nickanor “Nick” Chevotarevitch (Walken), obreros rusoamericanos de una planta siderúrgica, han sido llamados a filas y destinados a Vietnam. Poco antes de la partida, Steven se casa con Ángela (Alda) y Nick se promete con Linda (Streep). Los tres amigos, junto con Stan (Cazale) y Axel (Aspergren), forman un grupo de aficionados a la caza que salen de expedición a las montañas de los alrededores con regularidad. Mike es robusto, tiene gran puntería y es el líder natural del grupo. Nick es simpático, divertido e influenciable. Steve es comprensivo y tolerante. Stan es descuidado y olvidadizo. Axel es el más bullicioso y extrovertido. Mike, Nick y Steven tienen 20 años, Stan y Axel son algo mayores.
El film suma drama, thriller y guerra (Vietnam). Es una de la primeras películas comerciales que trata de la guerra del Vietnam, que afronta con propósitos de neutralidad y deseos de evitar manifestaciones explícitas a favor o en contra de la misma. Elude escenas de combate y muestra las consecuencias de la guerra sobre las personas y las relaciones interpersonales. También se refiere a las heridas que la guerra deja en el cuerpo y el espíritu de los combatientes. La narración está hecha desde el punto de vista de los soldados, sus familias y sus grupos de amigos. No se exponen visiones de carácter general, ni análisis de contextualización. Presta especial atención a la opinión que de la guerra tienen las personas comunes, las que pueblan las calles y los locales públicos de pueblos y ciudades del país. Destacan los niveles de desinformación, falta de información y mala información que las personas corrientes tienen sobre el curso de la guerra. El realizador muestra especial acierto en la construcción que hace del dolor colectivo como suma de la aflicción de los miembros del grupo.
El film es, sobre todo, una obra de escenas memorables. Como cuadros sucesivos dan forma a un relato singular, preocupado por el sentido épico de la historia, el virtuosismo visual y la emotividad de la banda sonora.
(Sigue en el “spoiler” sin desvelar partes del argumento)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Entre las escenas inolvidables cabe citar la de la boda por el rito ruso ortodoxo, la fiesta de la boda, la caza del ciervo, el juego de la ruleta rusa, el juego de billar en el bar, la contemplación que hace Nick desde la ventana de los sacos mortuorios alineados en el patio, la evacuación de Saigón, el garito de apuestas de la ciudad, el duelo entre Mike y Nick, etc.
Hace uso de metáforas, símbolos, alegorías y parábolas, que elevan el dramatismo de la obra. La libre interpretación de las mismas deja amplios espacios a la imaginación que en el ser humano tiende a trasmitir ideas más duras y crueles que la observación de la realidad. La ruleta rusa en cuanto juego ciego sirve como alegoría de la ceguera del pueblo americano. La sordidez de los bajos fondos de Saigón evoca la mezquindad de la guerra. La crueldad de los combatientes del vietcong configura la de los combatientes de ambos bandos. La jaula sumergida en el río para personas humanas habla del atropello de los derechos humanos y las Convenciones de Ginebra. La caza del ciervo anticipa la guerra concebida como caza de seres humanos. La locura del americano dedicado a ganarse la vida como jugador de ruleta rusa expresa la locura de la guerra. El drama familiar simboliza al drama del país, etc. La escena en la que los amigos se hallan reunidos para comer y cantan el himno “God Bless America”, no es ni un recurso amable, ni una apelación patriotera. En nuestra opinión la cámara de Cimino muestra cómo los comensales elevan una súplica, una oración, desde la desolación y el desamparo.
La obra habla de amistad, compañerismo, pluralismo cultural, religioso y étnico, sentimiento de pertenencia a una comunidad y a un país, cumplimiento de las promesas y compromisos, etc. Añade oportunos toques de humor (resbalones de Linda, bromas de los amigos, incidente de Axel en la bolera...).
La música, de Stanley Myers (“El precio de amar”, Till, 1970), ofrece una partitura original que incorpora cortes tan emotivos como “Sarabande” (solo de guitarra). Añade arreglos de composiciones tradicionales (“Troika”, “Katiuska”...), canciones populares (“God Bless America”, “Can’t Take My Eyes of You”....) y un nocturno de Chopin. El tema de amor (“Cavatina”), que es el tema principal, está tomado de la banda sonora de ”El precio de amar”. Lo interpreta magistralmente a la guitarra John Williams. La fotografía, de Vilmos Zsigmond (“La puerta del cielo”, Cimino, 1980), en color (tehnicolor) y scope, compone imágenes panorámicas, planos generales y primeros planos intimistas, de excelente dibujo y gran belleza plástica. Tiende a saturar de color las composiciones, que adquieren aspecto de representaciones pictóricas. Buenas interpretaciones del trío protagonista y de Meryl Streep.
Film sólido, vigoroso, emotivo y absorbente.
Miquel 
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