|
| 123 de 157 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Maximillian
Barcelona (España)
|
Su valoración:  |
17 de Febrero de 2007 |
|
|
Sin lugar a dudas es la más fiel transcripción de los hechos narrados en la famosa novela de Bram Stoker, de la que respeta incluso la estructura narrativa, compuesta a base de hacer evolucionar la historia a través de la lectura de los diarios de diversos personajes.
Sin embargo, la incorporación del prólogo, plásticamente impecable pero inexistente en la novela, en el que se narra el origen del vampiro, para dar una motivación a todos sus actos posteriores, esto es, el desmesurado amor que el Príncipe Vlad el Empalador, siente por su adorada e infortunada Elisabetta, revivido al contemplar el parecido de ésta con la joven Mina Harker, 400 años después de la muerte de la primera, convierte al Príncipe de las Tinieblas, imaginado por Stoker, en el protagonista de un melodrama romántico-fantástico, que es absolutamente infiel al espíritu con el que fue creado.
En el film de Coppola, aún fiel a los hechos descritos en la novela, Drácula ya no será la encarnación del mal, el vehículo para descubrir la miseria moral y la hipocresía de quienes le combaten, que tan bien quedó reflejada en la magistral versión de Terence Fisher de 1958, que interpretara el sobrecogedor Christopher Lee, sino un héroe romántico en lucha por preservar su amor contra el tiempo y contra aquellos que han jurado destruirle.
Ni siquiera se puede afirmar que el planteamiento sea original, ya que este giro argumental, un Drácula romántico y seductor, ya fue explorado por John Badham en su meritoria versión del mito realizada en 1979.
A pesar de esa infidelidad al espíritu de la novela, el film de Coppola es un excelente film de vampiros, claramente concebido como gran espectáculo visual, un ejercicio operístico donde prima el impacto visual y el exceso, se diría que intenta ser un compendio de todas las aportaciones iconográficas del subgénero vampírico, debidamente aumentadas o enfatizadas.
Ese compendio de fascinantes hallazgos visuales, unidos a la cautivadora historia del enamorado que "cruzó océanos de tiempo" para encontrar de nuevo a su amada, hacen perdonar la traición al espíritu de la novela original, en un film que sin duda debiera haberse titulado "Drácula... de Francis Ford Coppola"
Maximillian 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 67 de 81 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
avellano
Medellín (Colombia)
|
Su valoración:  |
13 de Agosto de 2007 |
|
|
Filme de belleza exquisita, ambientación neogótica... por momentos casi de atmósfera videoclip, deslumbrante y embriagador... Con una musicalización magistral del talentoso señor Kilar. Llega a rozar lo erótico y lo aterrador, aborda la maldad y el bien, la perversión y el amor, todo al mismo tiempo... No tiene ningún encuadre ni escena fuera de lugar (pese a las apariencias)...
Una obrita maestra que se ha convertido en icono y referente de un tipo de cine visual y sensitivo que ofrece un auténtico paroxismo cinematográfico, revitalizando y reinventando un mítico personaje antaño soso y aburrido...
¿Fiel a la obra de Stoker o no?
Ninguna adaptación más fiel. Incluso la supera y amplía, llena las lagunas enormes que aquella dejara sin resolver y muestra los..., digamos, "verdaderos acontecimientos" que rodearon los hechos que Stoker muestra a través de los fríos, aburridos y conservadores diarios personales de los personajes...
A lo sumo el único delito de Coppola habrá sido el de dotar a estos personajes de Stoker con apariencias y fisionomías diferentes a las descritas por el autor, por lo demás, los ha hecho más creíbles y ha agregado en ellos matices mucho más interesantes...
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: En uno de los pasajes de la novela de Stoker, cuando las novias del vampiro seducen y victimizan a Johnathan Harker y derrepente aparece Drácula, el mismo autor, ¡el mismo Stoker!, anuncia de boca del propio conde: "Sí, yo también puedo amar, y amaré de nuevo...". Resulta evidente que el propio Stoker sugiere que el personaje del vampiro es más complejo de lo que él mismo presenta, aunque jamás desarrolla tales posibilidades... Coppola en cambio las sabrá aprovechar sugiriendo que el vampiro posee un conflicto esencial que lo ubica en la eterna batalla entre el bien y el mal, entre el odio y el amor. Esto es lo que dice el pasaje exacto de Stoker...
"—¿Cómo se atreve cualquiera de vosotras a tocarlo? ¿Cómo os atrevéis a poner vuestros ojos sobre él cuando yo os lo he prohibido? ¡Atrás, os digo a todas! ¡Este hombre me pertenece! Cuidaos de meteros con él, o tendréis que véroslas conmigo.
La muchacha rubia, con una risa de coquetería rival, se volvió para responderle:
—Tú mismo jamás has amado; ¡tú nunca amas!
Al oír esto las otras mujeres le hicieron eco, y por el cuarto resonó una risa tan lúgubre, dura y despiadada, que casi me desmayé al escucharla. Parecía el placer de los enemigos. Entonces el conde se volvió después de mirar atentamente mi cara, y dijo en un suave susurro:
—Sí, yo también puedo amar; vosotras mismas lo sabéis por el pasado. ¿No es así? Bien, ahora os prometo que cuando haya terminado con él os dejaré besarlo tanto como queráis. ¡Ahora idos, idos!"
¿Acaso todo el mundo ha pasado por alto este pasaje de la novela? Aquí Stoker deja escapar una auténtica revelación sobre la persona del conde, quizá la única de su propia voz... Pueden retorcerse los críticos ante la herejía de que el conde siquiera piense en el amor... pues que se retuerzan porque el mismo Stoker lo afirma: Sí, Drácula también puede amar, por eso va en busca de Mina...
En cualquier caso, esta visión de Coppola, de un Drácula más complejo, es cuando menos mucho más llamativa que el soso personaje chupasangre que el cine había construido hasta antes de esta cinta...
avellano 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 74 de 97 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Neathara
Saruman hace un orco y luego hace un (Uruguay)
|
Su valoración:  |
3 de Septiembre de 2007 |
|
|
Normalmente intento juzgar las películas basadas en libros de forma independiente al texto, porque una cosa es una obra literaria y sus cánones y otra muy distinta el lenguaje expresivo del cine. Pero en este caso, al ver un título tan descarado como "Drácula de Bram Stoker" no he podido evitarlo. Ya que se nos está vendiendo la película con el mismo nombre del autor del libro, es imposible disociar ambas: de este modo nos encontramos con dos obras esencialmente distintas que comparten nombre y línea argumental pero poco más. La novela de Stoker presenta una clásica lucha del Bien contra el Mal, pero también de la pureza contra la corrupción, la belleza contra la monstruosidad y el amor contra la muerte. El dantesco viaje a través de Rumania, el acecho del vampiro a Lucy Westenra, la sensación de que el tiempo se acaba y esa sombra omnipresente que planea sobre todos los relatos de los personajes resumían las sensaciones y la esencia de una novela que ha atravesado los años sin perder un ápice de su poder aterrador.
Sin embargo, el filme de Coppola ha envejecido y además, ha envejecido mal. Obviando lo caducos que se han quedado los efectos especiales y la estética (que por entonces era impactante e influyó a muchas películas posteriores), convertir al malvado señor de los Cárpatos en un romántico petimetre en busca de su novia reencarnada fue una idea pésima. Sin duda, la productora o el mismo Coppola decidieron que darle un giro amoroso al asunto vendería más que respetar el texto de Stoker: al igual que convertir a Lucy y a Mina en unos zorrones, ningunear a Jonathan Harker y convertir a Van Helsing en un científico loco, en lugar del profesor bondadoso y ligeramente -sólo ligeramente- excéntrico. También es justo señalar que esta película es la adaptación más fiel de la novela en cuanto a trama, aunque difiera en intenciones y es cierto que los personajes tienen una mayor profundidad que en la novela (si bien esta profundidad se basa en una sexualidad para nada reprimida - algo muy extraño en una sociedad victoriana).
Lástima de elenco descompensado pues, mientras que Gary Oldman hace una interpretación aceptable a ratos, Hopkins se pasa de histriónico y Keanu Reeves demuestra una vez más porqué se ganó a pulso el apodo "Stoneface". Por cierto que él mismo ha reconocido a posteriori que la de Jonathan Harker fue la peor interpretación de su vida...
Personalmente creo que nunca hubiera debido usarse el nombre de Bram Stoker para promocionar el filme. No vamos a encontrar, en definitiva, nada en común más allá de los hechos desnudos y las sensaciones que provoca la novela son bien distintas que las de la película.
Neathara 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 40 de 49 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
La figura del vampiro, tan recurrente en casi todas las culturas desde la antigüedad, alcanzó su concepto actual con el romanticismo decimonónico del Irlandés Bram Stoker. Entonces, el hombre de la Inglaterra de fines de siglo proyectó su enfermiza austeridad victoriana sobre la libertad, poder, sexualidad y longevidad del vampiro. De esta forma, el nosferatu pasó a ser el lado oscuro del humano, el reflejo de lo que muchos desean como evasión pero que, sin embargo, no pueden conseguir, excepto mediante la literatura.
Toda esta parrafada viene al caso para que entendáis la magnitud de la obra de Stoker, sin duda, entre las diez mejores novelas de la historia; una historia que en su versión para el celuloide no sólo estuvo a la altura, sino que se refinó con sutiles matices interpretativos donde, lo siento, la pluma no llega. Es precisamente por estas aportaciones personales, el título de la crítica, ya que el maestro Coppola concreta cuestiones en el film que en la obra literaria tan sólo se dejan entrever.
Ejemplo de ello es el sublime comienzo de la película, donde el impacto visual de Vlad Tepes el Empalador, interpretado por un genial Gary Oldman, apabulla al extasiado espectador hasta que llega al orgasmo sensorial con la estocada de la espada en el centro de la cruz y el metafórico manar de la sangre.
Este extraordinario comienzo, sin embargo, tan sólo larva lo que viene después, una sucesión magnífica de excelentes interpretaciones, música soberbia, fotografía magistral, sensacional ambiente neogótico y una ristra de frases, que verdaderamente, son dignas de formar parte de la historia del cine. Finalmente, y remitiendo a lo anteriormente expuesto, puedo afirmar que Drácula de Bram Stoker, aparte de ser sin duda la mejor versión del mito vampírico, es junto a Apocalypse Now el mejor trabajo de Ford Coppola. Digo más. No me tiembla el pulso al reconocer que nos hallamos ante una de las diez mejores películas de la historia del cine y que a pesar de los “océanos de tiempo” que pasen, jamás será superada. Como la obra de Stoker.
"Entonces te doy la vida eterna, el amor imperecedero, el poder de la tormenta y de las bestias de la tierra...Camina conmigo y sé mi amada esposa para siempre..."
Bardo the Archer 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 24 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Entrañable
Compostela (España)
|
Su valoración:  |
8 de Agosto de 2010 |
|
|
Adaptación que, como se ha dicho, trastoca por completo la novela en que está basada, una de mis favoritas de la infancia, por cierto. En cuanto a los detalles que cambia, otras críticas anteriores lo han explicado muy bien, así que me los ahorro.
Un apunte: creo que el hecho de que nos pretendiesen colar con marketing que era una versión fiel al original de Stoker justifica que nos cabreemos con los responsables de tal cosa (que no sé si son los productores o el propio Coppola), pero no le hace justicia a este film (ni a ningún otro) juzgarlo por los pecados de sus creadores antes que por el resultado final que ofrece. Resulta chocante que sea la única adaptación de esta novela a la que se le echa en cara masivamente su falta de fidelidad al original, cuando el resto se lo pasan por el arco del triunfo sin reparos.
Ante todo, resulta este “Drácula” una obra encuadrada dentro de un tono fantástico y expresionista. Por ahí van las actuaciones, tan criticadas por su tendencia al exceso (salvo en el caso del limitadísimo Reeves) que es sin embargo parte clave de la intensidad de su propuesta, que busca un registro arrebatado. Sucede que hoy en día una gran parte del público no tolera las actuaciones que no buscan el realismo. En ese sentido, obras como ésta tienen cada vez menos sitio.
Tampoco comprendo muy bien las habituales críticas en cuanto a falta de rigor en la ambientación histórica, que considero un plus importante en películas que la buscan pero ni mucho menos un requisito para cintas fantásticas. Creo que jamás se debe romper el registro de una obra, en este caso profundamente físico y sensual, el precio de renunciar a esa cosa tan fea llamada realismo me parece anecdótico.
No digo que no fuese interesante una adaptación de “Drácula” partiendo del rigor absoluto en cuanto a ambientación, pero sinceramente creo que gustaría aun menos. ¿Una especie de “Dublineses” pero con vampiros? No la vería ni el Tato.
De todos modos esa tendencia actual de crítica y público de denostar lo inverosímil o lo irreal es un misterio para mí, ya que la verosimilitud parece exigirse a veces si y a veces no de forma aparentemente caprichosa, siguiendo múltiples criterios que se me escapan por completo. En todo caso recuerdo que hablamos de una película fantástica que opta por un tono deliberadamente alucinado, casi operístico. La escena inicial de batalla, con ese uso de las sombras, es ya una advertencia clara de por donde irán los tiros.
(el spoiler lo es solamente al final, indico a partir de donde)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: La escenografía, los decorados, el vestuario, la elección de efectos especiales primitivos en función de su unidad estética y no de su (de nuevo) realismo; todo desemboca en una borrachera visual de gran integridad estética que liga de forma sorprendente y adecuada el mito vampírico con su forma de representarlo.
En cuanto a la historia de amor, es la más coherente con el mito del vampiro que he visto en cine, además de estar llevada de forma que encaja con la idea de partida y el registro global de la película*.
Como defectos importantes, cabe señalar cierto atragantamiento narrativo en algunas partes que se notan apresuradas, además de la pobre actuación de Reeves. La puesta en escena es irregular, creo que no está a la altura de la idea de la película, pero cumple. El doblaje es deficiente, cercano a lo irritante en muchos momentos, pero bueno, ahora ya se puede conseguir en DVD.
A PARTIR DE AQUÍ SPOILER
*La obsesión del vampiro con su amor mortal de hace 400 años me parece una gran idea, la mejor posible sin duda a la hora de meter romance en una historia de no-muertos. El monstruo pierde su alma, y con ella su humanidad, siendo su posterior existencia una sombra de la verdadera vida, una ilusión parásita y atormentada. Para él todo es ceniza del pasado (véase con que fervor habla de su estirpe y las antiguas guerras), incapaz de una existencia humana. Solamente un eco de su vida mortal podría, pues, llevarlo a sentir amor o cualquier otro vínculo con el mundo de los vivos.
Bravo.
Entrañable 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|