|
| 21 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
burton
Santander (España)
|
Su valoración:  |
5 de Febrero de 2007 |
|
|
Es la obra siguiente a la estupenda "Los sobornados" de un año antes en 1953, repitiendo el enorme cineasta austríaco, Fritz Lang, la química brutal existente entre estos dos fabulosos actores, el recientemente fallecido Glenn Ford y la ingenua femme fatale de todo paradigma azabache que se precie, la MARAVILLOSA Gloria Grahame.
Rodada en el áspero blanco y negro ferroviario del prestigioso y oscarizado fotógrafo norteamericano Burnett Guffey ("De aquí a la eternidad(1953)" y "Bonnie and Clyde(1967)"), la película es una muestra más del enorme oficio de Lang como extraordinario cineasta con un ramillete de obras maestras en su haber.
Basada en la obra "La bestia humana" del novelista francés Émile Zola, uno de los más destacados exponentes del movimiento artístico de finales del s., XIX y principios del s.,XX que surgió como réplica al romanticismo y surrealismo, el naturalismo, fueron dos las versiones de esta obra llevadas a la gran pantalla; la primera una versión germana de 1920 del cineasta austríaco Ludwig Wolff, y la segunda de 1938 a cargo de Jean Renoir con el título original en inglés de la novela, "The Human Beast".
La obra recrea de manera magistral los ambientes azabaches del género, sólo que focalizados en las vías ferroviarias de las proximidades de Trenton, Nueva Jersey.
Mujeres fatales, ingenuas por naturaleza pero que arrastran a la compañía masculina al caos y la destrucción. Porque a los aparantemente machistas comentarios de la cinta, el propósito del artista austríaco fue precisamente destacar lo contrario; la superioridad de la mujer en cuanto a instinto, y los deseos incontrolables que infunden en el género masculino; Así, cuando la amiga de la ciudad de Vicki Buckley (Gloria Grahame) (aquella que les prestaba a los Buckley su apartamento cada vez que bajaban a la ciudad, o la misma que posteriormente se lo prestaría a su amiga Vicki cuando ésta viva su particular historia de amor con el ex-soldado de Corea Jeff Warren (Glenn Ford)) se dirigió al orondo y viejo marido de Vicki, Carl Buckley, desposeído de su trabajo como ayudante de parque de la estación ferroviaria con aquello de; "...las mujeres son todas iguales, ¿no te has dado cuenta? Tan sólo llevan caras distintas para que los hombres podáis reconocerlas...", Lang no estaba más que reafirmando la superioridad natural de la mujer sobre el hombre, incapaz de dominar sus impulsos y deseos, ni menos de modificar su naturaleza.
En la oscuridad de los túneles por los que pasan los vagones del tren, los seres humanos interactúan a oscuras, desarrollándose miles de combinaciones que se suceden de forma aleatoria y sin mucha lógica.
Extraordinariamente narrada, fabulosamente rodada,y a pesar de que la historia sea en realidad una simple historia del género noir, logra captar la atención del espectador através de su poderosa y arrolladora mística ambientada en las oscuras y proletarias vías ferroviarias...
F A N T Á S T I C A.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: A bordo de un tren regresa como copiloto y después de una ausencia de tres años y seis semanas en la guerra de Corea como soldado, el ex-conductor de trenes Jeff Warren (Glenn Ford) que viaja en compañía de su viejo amigo y también conductor Alec Simmons (Edgar Buchanan).
Al apearse de la estación se dirigen a las oficinas ferroviarias a darse de nuevo de alta como conductor ante la pasividad del jefe de estación, sr John Thurston (Carl Lee).
Después a casa de Alec. De camino se encuentran a un viejo conocido de ambos a quien Alec pone en antecedentes de su presente. Se trata de Carl Buckley (Broderick Crawford) quien tras una serie de años, al final ha logrado pasar a oficinas como subalterno de Thurston.
Además según cuentan, se ha casado con una joven de buen ver, una tal Vicki Buckley (Gloria Grahame).
Al llegar a casa de Alec, les reciben su esposa Ellen (Kathleen Case) y su joven y guapa hija Vera (Peggy Maley) ya crecidita después de una ausencia tan larga de tres años, y quien poco a poco se va enamorando del nuevo huésped.
Carl llega un día a casa disgustado porque ha tenido una fuerte discusión con su jefe, el sr Thurston, de resultas de la cual le han expulsado del trabajo. Angustiado pide a su pasiva esposa que interceda por él ante una vieja amistad de su madre y suya (no en vano su madre trabajó como asistenta en la casa del interfecto hacía muchos años), un pez gordo del mundo ferroviario como era John Owens (Grandon Rhodes) que pudiera readmitirle en el puesto.
Al principio Vicki se muestra remisa pero finalmente acepta a regañadientes lo encomendado por su marido. Así que ambos parten a la mañana siguiente para la ciudad para convencer al sr Owens, a quien después de una larga sobremesa de más de cuatro horas Vicki logra convencer.
Al llegar a casa, su marido Carl está mosqueado por la tardanza y celoso la emprende a golpes con ella obligándole a confesar su infidelidad con el sr Owens. Extremadamente dolido Carl le obliga a enviarle una carta citándose con el sr Owens a escondidas aprovechando un viaje de éste en tren y en busca de venganza.
Una vez en el tren Carl le asesina. El único testigo de los hechos es Jeff Warren quien a esas alturas y tras una curva traicionera del tren, ha caído rendido y embelesado en brazos de Vicki.
Poco a poco ambos entablan una relación de amantes a espaldas de Carl, sumido en el alcoholismo, y hasta que el asunto se hace vox populis.
En una ocasión Vicki le pide a Jeff veladamente matar a su marido, quien guarda la dichosa carta de citación con el sr Owens como garantía y chantaje para permanecer encadenado a él de por vida.
Tras un intento fallido de Jeff, éste finalmente abre los ojos y desiste del fatal empeño, entregándole eso sí la carta de libertad con la que ha podido hacerse de los bolsillos del borracho Carl.
Al final y sin saberlo, ella emprende la huída en un tren conducido por el propio Jeff.
burton 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 18 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Sersolo
Malealea (Lesotho)
|
Su valoración:  |
31 de Mayo de 2008 |
|
|
Tal y como hiciera un año antes con "Los sobornados", Fritz Lang vuelve a repetir fórmula con el siempre convincente Glenn Ford y la incombustible Gloria Grahame. En ni modesta opinión, "Deseos humanos" está un escalón por debajo de "Los sobornados", en la que había un gran puñado de personajes imprescindibles.
"Deseos humanos" es de todas formas una buena película, pero es que son tantas las grandes obras del género negro que ha hecho Lang, que es difícil destacarla por encima de otras. "Perversidad", "La mujer del cuadro" o "Los sobornados" son sólo una muestra del enorme talento que posee Fritz Lang para rodar este tipo de películas, aunque la obra cumbre del director austriaco es a mi parecer "M, el vampiro de Düsseldorf".
En "Deseos humanos" Lang compone un film con una extraordinaria fotografía sobre una historia de secretos, en la que como no, hay un crimen y una mujer desgraciada (Gloria Grahame) que busca apoyo, consuelo y evasión en una persona que no es su marido, en un maquinista de ferrocarril (Glenn Ford). No será una relación fácil. No puede ser de otra forma, ella le complicará la vida.
Sersolo 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 17 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Miquel
Palma de Mallorca (España)
|
Su valoración:  |
22 de Junio de 2005 |
|
|
Fritz Lang vuelve a demostrar que es uno de los grandes del cine a través de esta película de pasión, frialdad, celos, amor, odio y muerte. El guión, de Alfred Hayes, se ajusta con esquematismos inevitables, pero con suficiente fidelidad, a la obra homónima de Emil Zola. Extrae de ella una historia en la que las pasiones de los personajes se entremezclan, se desarrollan y se enfrentan con violencia. La fotografía, de Burnett Guffey, acompaña la narración del guión con unas imágenes sobrecogedoras, llenas de expresividad y de gran belleza plástica. Combina enfoques en picado (de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba), luces y sombras intensamente dramáticas, contraluces sorprendentes, secuencias rápidas de planos estáticos y secuencias en las que la cámara se mueve ligeramente para subrayar un gesto o un movimiento de algún personaje. A todo ello se añaden unos magníficos travelings que acentúan la sensación de vértigo imparable que la historia incorpora y explica. La secuencia final en la que la cámara avanza sobre las vias del tren a gran velocidad y en una dirección indefinida constituye uno de los finales más atractivos del cine de todos los tiempos. La banda sonora incorpora una música compuesta e interpretada para acompañar la acción, de modo que ambas se funden en aras de conferir a la película una fuerza inusitada, poco común y de notable eficacia cinematográfica. La interpretación de Gloria Grahame (Vicky), Glenn Ford (Jeff) y Broderick Crawford (Carl) se beneficia de una dirección bien ejecutada por uno de los maestros más notables. En suma, la película ofrece al espectador un drama intenso bien realizado, bien interpretado y bien dirigido.
Miquel 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
ernesto
bilbao (España)
|
Su valoración:  |
30 de Diciembre de 2006 |
|
|
Ya desde las primeras imágenes acompañadas por una música perfecta, uno se va metiendo en este mundo de pasiones, engaños, odios, crímenes, mujeres fatales y todos los ingredientes clásicos del cine negro. A partir de ahí la historia se desarrolla por los cauces habituales del género.
El argumento, aunque complejo en el fondo, está presentado de forma sencilla y contundente. Nada sobra ni falta en la solvente puesta en escena de Fritz Lang. Las imágenes aunque luminosas, trasmiten la atmósfera perturbadora que la historia requería.
En cualquier caso, lo mejor de Deseos Humanos es Gloria Grahame. Su personaje, su interpretación, sus extraordinarios últimos diálogos con Glenn Ford, hacen que sea lo mejor de una película potente y sólida como solo las buenas películas pueden serlo.
Al margen ya de la calidad de la película destacar un a cosa sobre el doblaje. Vi la película en dual, el doblaje sobre la versión original en inglés. La voz tanto de Gloria Grahame como de la hija de la familia con la que vive Genn Ford son voces jóvenes y atractivas, pese a ser mujeres de carácter y personalidad. En cambio las voces de doblaje son las típicas voces artificiales de mujer fatal, muy poco naturales. Mucho mejor la sencillez del original.
ernesto 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
vircenguetorix
Valladolid (España)
|
Su valoración:  |
4 de Febrero de 2009 |
|
|
“Deseos humanos” no está ni puede estar entre las grandes obras de ese genio que fue Fritz Lang, lo siento. Probablemente no es el culpable en sí, ya que trasladar a la gran pantalla una novela de Émile Zola de 1890, costumbrista y ante todo melodramática como era “La Bête humaine” no es tarea fácil como ya le pasó a Jean Renoir en 1939 con su versión que no fue muy boyante.
Y claro si encima quieres llevar la acción a Estados Unidos y convertirla en algo cercano al cine negro, resulta aún más complicado. Porque es que la historia no es de cine negro, aunque se quiera presentar así, es un drama que habla sobre distintas alegorías humanas, sobre la desesperación, la soledad, los celos...
Como siempre en este tipo de películas, lo que sujeta al armazón son los actores, Lang vuelve a repetir con la pareja protagonista que tan bien funcionó en “Los sobornados”, Gloria Grahame, que esta muy bien y en especial Glenn Ford, magnífico, acompañados de un elenco de secundarios a cual mejor.
Con la mano maestra de Fritz Lang en la dirección, fotografía en blanco y negro y atmósfera de perdedor realmente conseguida se cumple con creces.
Lo más flojo, sin duda, muchas partes del guión, que parecen que están concebidas sólo para que venga la siguiente escena sin reparar en su credibilidad. Por citar alguna podemos apuntar la torpe e insuficiente investigación y juicio que se realiza después del homicidio del tren, aunque no hay que desdeñar varias situaciones en la que las reacciones de los personajes son impropias de su perfil psicológico y se tornan un tanto extrañas que le hace que le reste verdadera complejidad a la película.
Por cierto, un recuerdo para los maquinistas de ferrocarril, grandes hombres sin duda.
Nota: 6,7
vircenguetorix 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|