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| 54 de 61 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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burton
Santander (España)
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Su valoración:  |
4 de Enero de 2007 |
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Una de las muestras de la perversidad más cruel y despiadada que se hayan filmado nunca, a cargo del maestro del expresionismo alemán, el cineasta de origen austríaco Fritz Lang, quien repite el exitoso reparto coral de su celebrada "La mujer del cuadro" tres años antes, con Edward G. Robinson, Joan Bennett y Dan Duryea como protagonistas.
Basada en la novela del escritor y novelista francés Georges de La Fouchardière titulada "La Chienne(La Golfa)" que sirvió para que el cineasta galo Jean Renoir la llevara a la gran pantalla por primera vez en 1931 bajo el título original homónimo en francés de la novela, y traducida como "Isn't Life a Bitch?", es homenajeada a su vez por Lang en esta especie de remake del original francés sacando si cabe mayor tajada del trasunto, y con la colaboración en las lides de guionista de Dudley Nichols ("La Diligencia" 1939).
La fotografía en blanco y negro es un claro y digno ejemplo paradigmático de la escuela expresionista alemana a que antes aludía, con el fabuloso trabajo en blanco y negro del prestigioso Milton Krasner ("Eva al desnudo", "Los cuatro jinetes del Apocalipsis") quien repitiera también con Lang desde los tiempos de "La mujer del cuadro", describiendo perfectamente esa perversidad a que hace referencia el título a través de la inicial candidez y bonomía del personaje de Christopher Cross magistralmente interpretado por un brutal Edward G. Robinson y su descenso a los abismos arrastrado por ese maelstrom que sería la pérfida femme fatale de este paradigma del cine azabache sin detectives de por medio, la despiadada Katharine 'Kitty' March (Joan Bennett) en connivencia con su violento amante y despiadado también Johnny Prince (Dan Duryea)... )...¿Y ese Chris del final, cual protagonista de "El corazón delator" de Poe torturado por los recuerdos de la perversa y nefasta Kitty...?
La música sin embargo pasa desapercibida completamente en el conjunto primoroso de la obra, sin apenas protagonismo salvo por los énfasis finales en la demencia y mendicidad en que cae indefectiblemente el personaje de Chris Cross.
Una obra emblemática del film noir, imprescindible para cualquier aficionado al maestro Lang, y sobre todo al buen cine de siempre, con MAYÚSCULAS por supuesto.
F A S C I N A N T E
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Arranca la película con ese chófer de un taxi adentrándose en la sala de reuniones de un club, donde se está celebrando una fiesta con motivo del aniversario de 35 años en la empresa del señor J.J. Hogarth(Russell Hicks) del cajero de dicha firma, el bonachón y honrado a carta cabal, señor Christopher Cross (Edward G. Robinson) a quien premian con un reloj de oro de bolsillo...
Chris siente un poco de envidia por la pedazo mujer que espera impaciente a que termine la fiesta y poder reunirse con su "amado" señor Hogarth...tal vez porque en casa le espera Adele (Rosalind Ivan), su impertinenente mujer con la que está casado en segundas nupcias después de la muerte del primer esposo de ésta, el señor Higgins (Charles Kemper), en cuya casa y de cuyo seguro de vida viven ahora el mal avenido matrimonio...
Esa misma noche y de camino a casa, Chris presencia una brutal discusión de pareja que termina con el novio borracho propinando una soberana bofetada en el mentón de la dama...alertado Chris acude en su ayuda...
A partir de entonces Chris se verá fascinado por el embrujo de la malherida dama, a quien desde un principio intenta camelarse ocultando por verguenza su oficio de cajero y haciéndose pasar por un pintor de relativo éxito, cuando en realidad lo cierto es que pintaba pero como hobby los domingos y fiestas de guardar...
Cuando la dama en cuestión, Katharine 'Kitty' March (Joan Bennett), le comenta a su novio lo de pintor de éxito, éste, Johnny Prince (Dan Duryea) pergeña un maquiavélico plan maestro para que su novia ("perezosa") intime con Chris y le venda los cuadros al mejor postor, mientras él para disimular finja una relación con la compañera de piso de Kitty, la modelo ("cara fea") Millie Ray (Margaret Lindsay)...
Poco a poco Chris se adentrará en la vida de Kitty entrando en una espiral de perversidad y maledicencia, pues mientras él se separará progresivamente de su mujer,a la que para colmo encontrará a su supuestamente difunto primer marido, el ojo de parche sr Higgins, pudiendo separarse legalmente de ella, Kitty y Johny se forrarán a sus espaldas a costa suya, pues resulta que el aficionado pintor Chris Cross es un virtuoso de la perspectiva...además y para colmo Chris sufragará la maquiavélica empresa del violento Johnny y de la pérfida Kitty con desfalcos a su empresa.
Kitty fingirá ser la autora de las obras...hasta que un día Chris les pilla in fraganti y en un arrebato mata a puñaladas a Kitty...Johny es acusado del asesinato de Kitty en "el caso del asesino del punzón" y muerto en la silla eléctrica en Sign Sign... A partir de entonces la vida de Chris entrará en barrena sufriendo de alucinaciones y vagando como un mendigo por la ciudad, acuciado por los fantasmas de su amada Kitty...
burton 
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| 30 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Postigo
Huelva (España)
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Su valoración:  |
23 de Enero de 2011 |
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Perversidad es uno de los mejores films de este gran director, y también uno de los mejores de la historia del cine. Su indudable calidad en la puesta de escena, en el juego de cada uno de los elementos que intervienen, las apasionantes interpretaciones de su elenco, la gran ambientación que gracias a sus conocimientos arquitectónicos y pictóricos es capaz de presentar, un guión sabiamente trabajado, etc, etc. Todos los apartados técnicos y artísticos funcionan bien en esta obra.
Pero hay algo que es aún más importante, que resuena una y otra vez en tú cerebro, y es esta inquietante historia que a casi todo el mundo le suena de algo, de haber vivido algo parecido.
Cuando te topas en tu vida con alguien que te engatusa, y te dejas seducir por unos ojos, unos labios, un cuerpo o una sonrisa, y confundes lo que sucede con lo que te gustaría que sucediera. Comienzas a cambiar tu forma de ser, te vas quedando cada vez más solo por tener a esa persona, lo vas dando todo, y cuando prácticamente no queda nada más de ti, se mofa, se ríe en tu cara de ti, sufres el mayor de los desprecios; y te das cuenta de que has sido un ser absurdo, que has perdido la felicidad que tenías, y que quizás no sepas recuperar. Cuando llegas a eso, a odiarte por ser tan estúpido, el arrebato es tal que te sientes un monstruo, y quizás ya no puedes escapar de tu paranoia.
Esta película lo trata con total exquisitez, con un final memorable, que duele y te deja marcado. Una película que va de más a más aún. Y que al igual que tus sentimientos la dejas guardada en un rinconcito de tu corazón.
Postigo 
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| 28 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Neathara
Saruman hace un orco y luego hace un (Uruguay)
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Su valoración:  |
31 de Marzo de 2010 |
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La historia en "Perversidad" no es relevante, ya que es una historia-modelo. Hay muchas historias semejantes. Lo que transforma a"Perversidad" en una obra de raro poder hipnótico reside en su ejecución y en la forma en que ésta ejecución es iniciada.
En la primera escena, el director de un banco preside una cena en honor a su empleado más leal, al que obsequia con un valiosísimo reloj de oro: acto seguido, abandona la mesa para reunirse con su joven amante que le espera en la calle. La cámara retorna al rostro de Christopher Cross, ese empleado ejemplar. Y entonces, se advierte que se ha abierto una grieta en donde antes parecía haber un terreno llano. ¿Y qué supura a través de la grieta? Añoranza, deseo, envidia, tristeza y conformismo.
A partir de este instante, no hay retorno. La historia se acaba de definir. El barco se dirige al arrecife y no queda más que rezar porque la agonía no se haga eterna. Poco importa si el faro se llama Kitty, Johnny o Adele: estaba escrito.
Hay que tener cuidado con lo que se desea. Puede cumplirse. Y no hay aquí, pese a toda evidencia, rastro de mujer fatal, sino presencia de hombre terriblemente fatalizado.
(En las últimas escenas, sucede algo extraño: acosado por sus fantasmas, Christopher Cross mira a cámara con el cuerpo y el rostro exacto del vampiro de Düsseldorf)
Neathara 
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| 24 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Demetrio Rudin
Provincia de... (Rusia)
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Su valoración:  |
19 de Abril de 2006 |
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Christopher Cross, un cajero infelizmente casado, es un gran pintor de talento. Cross tiene una aventura con Kitty, una hermosa mujer, y por ella comete un desfalco en su empresa, para que siga creyendo que es un hombre rico. Pero Johnny, el malvado amante de Kitty, aprovecha los cuadros de Cross para venderlos como si fuesen obras de ella.
Perversidad es una de las películas más pesimistas y desgarradoras del cine negro americano. La historia basada en la novela “La chienne”, esta construida a partir de sus tres protagonistas principales; Christopher, un hombre casado, honrado y cumplidor que ha llevado una vida tranquila sin mayores sobresaltos, que cae perdidamente enamorado de Kitty, una bella joven que se halla completamente dominada por su novio Johnny, un ser agresivo, cruel que usa el éxito que tiene con las mujeres con el único fin de buscar el máximo provecho para si mismo. De estos tres personajes, Christopher se alza como un ejemplo de humildad y buena fe hasta que conoce a Kitty, que tampoco resulta ser una típica mujer fatal, propia del cine negro, si no más bien una victima del obsesivo amor que siente por Johny, el verdadero causante del desastre que esperará tanto a Christopher como a Kitty, e incluso al propio Johny. Desde el comienzo se nos advierte de la fatalidad con la que se resolverá el relato, pues la relación entre Kitty y Christopher está basada únicamente en el engaño y la mentira, llegando a situaciones limite que no acarrearan más que un trágico final. En este aspecto la cinta aborda a la perfección el hundimiento de Chris, fruto del penoso trato que recibe por parte de las dos únicas mujeres del film, por un lado su esposa y por el otro Kitty. Sorprende la digresión entre los dos personajes masculinos, mientras que Chris se somete fácilmente al poder femenino, Johny ejerce una completa dictadura sobre su novia, llegando incluso al maltrato físico y psicológico.
Estéticamente la película se muestra notable. Lang trabaja esta vez con poca fluidez de planos medios, orientando más su dirección al empleo de amplios movimientos de cámara que logran sumergir al espectador de lleno en la historia. La fotografía también consigue crear un ambiente de sordidez y desamparo mediante el uso de sabias combinaciones de luz, buena muestra de ello es la secuencia rodada en el hotel, que supone el inicio de la tortura de Chris. El reparto esta muy bien equilibrado destacando sobre todo un maravilloso Edward G.Robinson. La banda sonora aporta a través del sonido del gramófono en el piso de la pareja de novios excelentes temas musicales que a medida que la trama avanza se tornan en partituras estrambóticas que persiguen una sensación de angustia referida a la locura de Chris.
En resumen, nos encontramos ante un maravilloso film negro, que recordará a otras producciones caso de la mujer del cuadro, con la que comparte reparto, temática y dirección.
Demetrio Rudin 
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| 21 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Aristogitón
Bilbao (España)
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Su valoración:  |
17 de Mayo de 2005 |
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Lang nos presenta las vicisitudes de uno de los personajes más pusilánimes que haya filmado el cine jamás. La interpretación de E. G. Robinson es magistral gracias a la hondura psicológica que le proporciona el personaje. La actitud del espectador experimenta cambios a lo largo de la visión, lo que ya es, sin duda, un gran logro, hasta el desenlace final. Una obra maestra.
Aristogitón 
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