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Encuadrada en los deslumbrantes paisajes de Colorado, con sus acantilados y cañones rojos, esta comedia protagonizada por Billy Crystal narra las andanzas, aventuras (y desventuras) de un grupo de individuos "urbanos" que se trasladan a una zona semidesértica donde deben desarrollar una serie de actividades de carácter rural que desconocen en toda su extensión, lo que también será pretexto para un conjunto de gags de la película. La actuación de Crystal es correcta, es un actor solvente, aunque todos los actores están razonablemente bien en sus respectivos papeles. La película es algo abundante en diálogos de intención cómica, algunos bastante logrados, es decir, es una filmación en la que prevalecen los comentarios humorísticos -que son permanentes- aún sobre las situaciones de hecho de índole graciosa, de todos modos numerosas. Podría decirse que no hay, prácticamente, oportunidad que no sirva de excusa para lanzar algunas palabras con intenciones humorísiticas, rasgo muy acentuado. La falta de entrenamiento y de eficacia de los "cowboys de ciudad" en los trabajos rurales son el centro de las situaciones de humor que van desde "enlazar" a un toro hasta la ayuda a una vaca a parir un ternero, o el traslado del ganado. Jack Palance también acompaña la propuesta, presentándose como un hombre misterioso y de carácter, cuya sola presencia y actitud, atemoriza a los personajes principales, dominante de las faenas del campo y que les servirá de referente inevitable para los trabajos. También acompañan a la película algunas dosis, las justas, de ternura. Sin ser una película deslumbrante, es un entretenimiento aceptable, una comedia liviana.
elneon 
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