Síguenos a través de Facebook y Twitter
Tu página de cine
Críticas de "Los asesinos de la luna de miel"
Los asesinos de la luna de miel
Buena
Leonard Kastle
(1970)


Comprar:
DVD
Los Asesinos de la Luna de MielLos Asesinos de la Luna de Miel
Añade tu crítica | Ver por títulos
Ordenadas por:
Página: 1
[1]2>>
20 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Miquel   Palma de Mallorca (España)
Su valoración: Notable 26 de Noviembre de 2006
Film independiente, escrito y dirigido por Leonard Kastle, es su único largometraje. Se basa en noticias periodísticas y datos judiciales referidos a hechos protagonizados por una pareja de asesinos en serie. Se rodó con un bajo presupuesto em 1969. Producido por Warren Steibel, se estrenó el 4-II-1970.

La acción tiene lugar en Mobile (Alabama), NYC y diversas localidades de EEUU, a lo largo de 1949. Narra la historia de Martha Beck (Shirley Stoler), jefe de enfermeras del Hospital de Mobile, obesa, de 110 kg, soltera, de 30 y pocos años, que a través de una agencia matrimonial entra en contacto con Raymond "Ray" Fernandez (Tony Lo Bianco), inmigrante español, de 34 años, residente en NY, estafador especializado en ganarse la confianza de mujeres solitarias para apoderarse de sus ahorros y asesinarlas para no dejar rastros. Martha se enamora de Ray y se convierte en su cómplice.

La película expone los hechos delictivos de la pareja en un collage de episodios violentos, perturbadores y espeluznantes, realizados con increíble frialdad e indiferencia. La narración, adusta y seca, es de carácter documentalista. Se refiere a los hechos sin complementos románticos, ideológicos o explicativos. No se incluye una reflexión sobre la violenica, sus causas, sus secuelas, etc. Se ofrece una imagen grotesca del mundo feliz de los 70, mediante unos crímenes en serie, que denuncian o evocan la presencia en el mundo de violencia injustificable, autoritarismos descarados, responsables de mando de personas que actúan al albur de caprichos inasumibles, corrientes de trato descortés y presumidamente maleducado y otros hechos que evidencian la vigencia del ideario fascista en ámbitos de las sociedades avanzadas del XXI. El film recuerda "Henry, retrato de un asesino" (1986), si bien entre ambas obras no hay relaciones de conocimiento e inspiración. Fue objeto de un "remake" tardío, de Arturo Ripstein, titulado "Profundo carmesí" (1997). Es una historia de amor singular, desoladora y feroz.

La música incluye fragmentos de Mahler, con un tema central que envuelve los asesinatos. Se añade una canción de James Michener, tomada de su álbum "South Sea Islands". La fotografía, de Oliver Wood (jefe de iluminación de la serie "Bourne"), sitúa la acción en ambientes oscuros, tétricos y claustrofóbicos, de aires expresionistas, que realzan los aspectos grotescos y macabros del relato. La estética se ajusta al desaliño y descuido formal de los films de serie B. Hace uso de tomas largas, sobreentendidos, elipsis y escalofriantes escenas fuera de campo. El guión juxtapone episodios tomados de las secciones de sucesos, de aire cutre i "kitsch", que recuerdan la emotiva plástica de Robert Rauschenberg. La interpretación de S. Stoler ("Klute", 1971) y la de Tony Lo Bianco ("The French Connection", 1971) son excelentes. La dirección, a cargo de un director de orquesta y compositor, crea una obra de crudeza extrema.

Película singular, de culto entre cinéfilos.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película) Ver todo
Miquel
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Normelvis Bates   Suena Wagner y tengo ganas de invadir (Polonia)
Su valoración: Notable 31 de Mayo de 2010
Aunque pueda parecer lo contrario, ésta es una película de amor. Lo que ocurre es que no se trata de un amor convencional, sino más bien extraño y oscuro, del que no suele verse en una pantalla de cine. Porque el amor, aunque el cine se haya empeñado desde hace décadas en hacernos creer lo contrario, no siempre acaba en un altar, en pañales e hipoteca, en el jardín con perro y barbacoa de una bonita casa adosada. No digo yo que no exista ese amor, pero seguro que no es el único y puede que no sea el mejor, aunque los haya peores e infinitamente más dañinos. El de Martha Beck, sin ir más lejos.

Lo siento por los insomnes guardianes de lo políticamente correcto, pero las cosas son así: Martha Beck es gorda, fea, malcarada e intransigente. Tal vez por eso nadie la soporta. Las enfermeras que están a sus órdenes la aborrecen, por estricta y tiránica. Martha vive con su madre, a la que trata sin miramientos. Como Homer Simpson, dedica el tiempo libre a investigar cuántas comidas caben entre el almuerzo y la merienda. Apenas tiene amigas, y ya no digamos amigos. Y sin embargo, Martha quiere, desea, necesita, como todo el mundo, dar y recibir amor. Por eso, cuando descubre que Ray Fernández, el hombre con quien contactó a través de una agencia matrimonial, se dedica en realidad a seducir y desplumar a viudas y solteronas, no sólo no corre a denunciarle a la policía, sino que, para no perderle, asume gustosa el papel de cómplice. Sus ansias posesivas y sus desmedidos celos desencadenarán, además, el crimen que falta para completar el círculo: el asesinato, cada vez más cruel y sanguinario, de las víctimas de sus engaños.

Beck y Fernández asesinaron, a finales de los años 40, a más de veinte mujeres y a una niña de veinte meses. Esta seca y desapasionada película resigue su trayectoria criminal y picotea con escalofriante frialdad en unos pocos de sus brutales asesinatos, pero a pesar de su crudeza expositiva y aunque algunas críticas se quejen de su sordidez, si echáis un vistazo a los caretos de los auténticos Beck y Fernández y repasáis sus correrías reales, veréis que éstas incluso han sido dulcificadas. Creedme, la fidelidad a los hechos la habría hecho insoportable.

Pensada en un principio para Martin Scorsese, fue finalmente su guionista, Leonard Kastle, quien acabó dirigiendo la que sería su única obra, que ha acabado adquiriendo, tal vez por ello, la categoría de peli de culto, y aunque los ditirambos de Truffaut o Antonioni que decoran su carátula se antojen desmedidos, lo cierto es que no le faltan méritos para ser considerada una muy buena película: su blanco y negro áspero y desasosegante, su sobria y elusiva puesta en escena, su sabio y bien dosificado uso de la música de Mahler, la extraordinaria interpretación de Shirley Stoler como una mujer poseída por una pasión que devora y destruye. Uno de los muchos monstruos que el amor es capaz de crear y alimentar, aunque sigamos empeñados en querer creer lo contrario.
Normelvis Bates
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil.
lovekraft   Leganes (España)
Su valoración: Notable 25 de Febrero de 2006
Normalmente las películas que llevan esta coletilla me suelen tirar para atrás inmediatamente, pues las asocio con los telefilmes baratos de la siesta pero en éste caso hay que obviarlo porque aunque la película es de presupuesto realmente reducido (¡ésto sí es cine indie!) la historia, las interpretaciones y la puesta en escena son realmente notables contándonos una historia que no por menos vista deja de impactar.
Las gran baza de la película es la manera tan directa y libre de prejuicios con que nos muestran lo que ocurre, aquí no hay que plegarse a una productora ni a unos cánones establecidos para hacer un producto más comercial, los personajes no son guapos ni falta que hacen, los crímenes que cometen tampoco, no hay explicaciones inecesarias, todo transcurre con una naturalidad tan pasmosa que provoca auténtico pavor en el espectador.
Sin duda una joya oculta que merece la pena descubrir para los amantes de las películas de asesinos en serie y de parejas tumultuosas, al estilo "Bonnye and Clyde".
lovekraft
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Ignasi Borràs   Manresa (España)
Su valoración: Interesante 17 de Agosto de 2011
Rodada con bajo presupuesto y por un cineasta, fallecido el pasado mes de mayo, que solamente obtuvo popularidad con su película, “The Honeymoon Killers” presumió de ser una película peculiar, diferente, probablemente apta para una sesión de medianoche. Un drama criminal narrado desde la óptica de sus protagonistas; una pareja rebelde, adulta pero desarraigada en una madurez ya plena. Y, lo que es más importante, sin responder a estereotipos glamurosos.

La propuesta “subterránea” de Leonard Kastle (y eso que Martin Scorsese estava entre los candidatos) es simple; partiendo de un recorte de la crónica negra contemporánea, presume en elaborarnos una historia de amor y crímenes bastante desmarcada de las pautas de un “pshyco-killer” o una historia de “outsiders” que viven al margen de la ley para ser felices y comer perdices. Lo que convierte el film en un plato muy crudo y difícil de digerir en cuanto a los planteamientos de la pareja protagonista: ella, Martha Beck (Shirley Stoler) es la odiada jefa de enfermeras de un Hospital. En contra de sus principios sabe que necesita un recoveco para la felicidad aunque cree que su obesidad y glotonería se lo impiden. Y es cuando entra él, Raymond Fernández (Tony Lo Bianco), un latino patillero que malvive de las chapuzas y estafas que se corre: robar a mujeres maduras con las que liga y se casa para después vaciarles el monedero. Y siempre recurriendo a la Agencia Matrimonial de la Tia Carrie; punto de encuentro en que los dos corazones se juntarán y que, evidentemente Martha será presa de los engaños de Ray. Aunque si quiere seguir desviviéndose de ése único amor que por fin ha conseguido, tendrá que aceptar los “trabajitos” de su media naranja. Compartirán abrazos, besos y correrías, aunque para ello tengan que recurrir al asesinato si los planes no salen tan bien como esperaban…

Shirley Stoler y Tony Lo Bianco, ambos nacidos y criados en Brooklyn, interpretaron a esta peculiar pareja que marcaron un hito en la historia de la Crónica Negra Norteamericana. Kastle rehuyó de los convencionalismos hollywoodianos a la hora de escoger actores y actrices conocidos y guapos y confiando en las brillantes improvisaciones del dúo protagonista que se lucen con sus muecas (basta con la cara de pan de quilo de la Stoler presa de los celos o los bailes de Lo Bianco a ritmo de chachachá que por ser más horteras que una botella de Varon Dandy, le añaden bastante realismo a un film ennegrecido, empezando por su fotografía).
Ignasi Borràs
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil.
ruanorosa   Córdoba (España)
Su valoración: Interesante 30 de Agosto de 2010
Interesante thriller de ambiente sórdido y algo aséptico. Está rodado con ritmo ágil y pulso firme, pero no termina de llegar. No logró sentirme identificado ni con víctimas ni con verdugos. La historia real es mucho más sucia y extrema; no digo que necesite sangre, pero psicológicamente no convence: la actitud de la pareja protagonista no justifica las atrocidades que cometieron, se me antoja distante y no demasiado creíble, sobre todo en determinados aspectos cruciales en la trama. Todo parece suceder de manera precipitada, aunque no le falta cierto gancho que la hace resultona.
ruanorosa
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
[1]2>>
Añade FA a tus webs favoritas | FA en el Facebook | Recomienda FA a tus amigos/as | Preguntas más frecuentes | Politica de privacidad
© 2002-2011 Filmaffinity - Movieaffinity   Todos los derechos reservados.