|
|
|
Críticas de "Shine a Light"
|
Comprar:
|
| Banda sonora |
 |
|
|
| 36 de 47 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
HumoyPlacer
Gijon (España)
|
Su valoración:  |
6 de Abril de 2008 |
|
|
Debía tener unos 13 años cuando vendí mi alma al Rock and Roll. Una elección importante. Puede que a día de hoy no sea directivo de una gran empresa, y que mi cuenta corriente espante a todas las pretty women que pueblan la tierra. Pero... puedo decir que lo he vivido, colega. Formar una banda de rock en el instituto es la mejor opción para una época empañada por las litronas y la masturbación. Guns and Roses eran la banda del momento y no había una sensación más cojonuda que maltratar una guitarra hasta sacar nota a nota el imponente riff agudo de "Sweet Child O' Mine". Y luego vinieron aquellos primeros conciertos inolvidables, en los bares del barrio. Rock sudoroso, garitos de mala muerte, humo tóxico, whisky de garrafa. Y las chicas. Las chicas más peligrosas de la ciudad. Maldita sea, no se ponían por ti si no por el puto Rock and Roll.
Sentir la música, hablar de ella. Y un eterno dilema. ¿Cual es el mejor guitarrista? Bizantina discusión: para unos era Keith Richards, para otros no. Yo me quedé con Slash unos años, con Jimmy Page después, con Angus Young más tarde. Pero Keith siempre estaba allí. Ganaba por mayoría.
Y sólo me metí en los Stones muy despacio, intentando descubrir ese "algo" que se suponía que tenía que ver. Hasta que el propio Keith me llevó por delante. De repente a mis veintipocos, tenía novia formal, la mala vida se reducía a café con hielo y cigarrillos y cambié mi puesto de bajista en un power trío del que formaba parte en ese momento por las canciones de Sabina que nos mantenían embelesados hasta las tantas de la madrugada, al ritmo de una guitarra española y bajo la luz de una vela. Sin embargo, ahí seguía él, a sus cincuentaytantos, siendo aún el amo del asunto, retirando a generaciones enteras de supuestos herederos.
Y por eso si alguien me pregunta hoy en día sé que ya no dudaré en mi respuesta porque por fin me he enterado de que va el rollo. Keith no es el guitarrista más técnico, tampoco el más eléctrico pero es la puta esencia del RockandRoll.
Y en esta golosina que nos regala Scorsese, se come la cámara en cada plano, en cada segundo, en cada nota malsana que sale de su siempre caótica guitarra.
Solo tres intrusos hacen bajar la nota a esta maravilla. En primer lugar Bill Clinton y el petardo de su Señora que aparecen durante unos minutos para promocionarse y vendernos la mierda de siempre a costa de tocarnos a todos los cojones. Y en segundo lugar el megaputón de Cristina Aguilera que canta “Live with me” a duo con Jagger, en un momento que nosotros pronto olvidaremos y que ella cuando tenga las tetas caídas será el único de su patética carrera que podrá recordar sin llorar de vergüenza.
HumoyPlacer
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 17 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
LaSeñoraOm
BARCELONA (España)
|
Su valoración:  |
30 de Marzo de 2008 |
|
|
Un documental que no es más que un concierto bien filmado montado con algunas tomas rescatadas del pasado de los Stones, donde sus majestades dejan claro que siempre han querido ser unos tipos malos.
Sin profundizar en los integrantes de la banda, Shine a light inmortaliza los temas de dos conciertos de 2006 en el Beacon Theatre de NY,pero en ningun momento trata de documentar la trayectoria y personalidades de Jagger, Richards, Wood y Watts más allá del más puro estereotipo.
Las intervenciones "esterales" de Cristina Aguilera o Jack White no son más que otro intento de modernizar a la banda viejuna y de llevar el marketing más allá de lo imaginable.
Con Shine a light. Scorsese firma una obra menor en su filmografía que sin duda le dará más beneficios comerciales que prestigio, al igual que a los potentados Rolling que también producen la película.
LaSeñoraOm
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Oriol Vilalta
Barcelona (España)
|
Su valoración:  |
6 de Abril de 2008 |
|
|
Siempre han existido muchos grupos de rock, pero ninguna representa la palabra como lo hacen los Rolling sobre el escenario. Ellos tienen el espíritu juvenil intacto, aunque tengan 67 años. Y esta película lo refleja a la perfección.
18 cámaras ha utilizado el señor Scorsese para hacernos vivir un concierto como los de antes (aunque el toque Clinton se lo podían ahorrar). Lo habéis oído bien. Vivir, no ver. Los espectadores de la sala estábamos dentro.
La pre-producción totalmente frenética y cómica.
La actuación perfecta (como siempre, aunque Start Me Up y Satisfaction no sonaron especialmente bien).
Las entrevistas eran puro rock.
Los invitados acojonantes (viva Buddy Guy).
¡¡Y encima por fin tocan "As Tears Go By"!!
En fin, hago un llamamiento a todo fan de los Rolling y de Scorsese para que acuda a este maravilloso concierto/documental.
Oriol Vilalta
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
Ante una película como Shine a Light, uno puede olvidarse de que el director es Scorsese, uno puede olvidarse de que los Rolling son unos abuelos, uno puede olvidarse de que el buen rollito que se nos muestra entre los Rolling no es tal tras las cámaras. Y sobre todo, y aunque sea por una vez, uno puede olvidarse de los putos aspectos comerciales, del marketing y del "en el fondo lo que quieren es venderse" para limitarse a sentarse y disfrutar del espectáculo del rock and roll en estado puro. O dicho de otra forma: "I know, it's only rock and roll, but I like it".
Porque en el fondo a eso se reduce Shine a Light. Sobran las interpretaciones pedantes de los críticos gafapastillas de turno. Sobra la visión cínica de los Rolling como un negocio más. Y sobra el Stones/Scorsese del cartel. Si somos capaces de librarnos de estos prejuicios, descubriremos (o confirmaremos) por qué los Rolling Stones son la banda de rock por antonomasia, y por qué son algo más que un simple producto de consumo. Y también nos daremos cuenta de que aquí lo único que aporta Scorsese es una calidad técnica impresionante, unas cámaras que nos hacen sentir que estamos ahí arriba. El resto lo ponen los Stones.
Y de lo que ponen los Stones, pues qué decir. Si has tenido la oportunidad de verlos en directo (yo lo hice en El Ejido), sabes qué esperarte. Un directo, sencillamente, espectacular. Que ya podrán decir que si los abuelos del rock, que si son unos viejos, blablabla... Sobre un escenario, los Rolling son los mismos que hace cuarenta años. Ver a Mick Jagger pegándose esos bailes a sus sesentaytantos años es, cuanto menos, reconfortante. ¿Qué fue del "sexo, drogas y rock and roll"?
Y el repertorio, pues genial. Unos cuantos hits que no podían faltar, como el Satisfaction (puedo jurar que estar en un concierto suyo, escuchar de pronto ese riff y estallar junto al público todos a una es una de las mejores experiencias que puedes tener), Jumpin' Jack Flash, Brown Sugar, Start Me Up o Sympathy for the Devil. A ellos se suman varios temas poco habituales (por no decir nada) en sus conciertos: a destacar ese As Tears Goes By, Far Away Eyes (un country precioso), o Champagne & Reefer (genial Buddy Guy). En cuanto a los invitados, Jack White tan bueno como siempre, y a Christina Aguilera hay que reconocerle que tiene una voz impresionante, aunque como artista deje mucho que desear.
Y poco más que decir. Lo mejor es ir a verla al cine (verla en una sala a pantalla grande y sonido envolvente es un lujazo) y experimentarla uno mismo. Son, en esencia, dos horas de inyección del mejor rock and roll. ¿Quién da más?
Reservoir Frodo
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
Acabo de ver en el cine Urgell de Barcelona “Shine a Light” de Martin Scorsese y la verdad es que me ha costado mucho estarme hasta el final. Está muy bien realizada, todo lo referente a los aspectos técnicos son impecables y nadie puede negar que la energía de Mick Jagger es impresionante, pero sus canciones que tanto me gustaban escuchadas en vinilo en su momento, aquí son casi irreconocibles por ello no he podido emocionarme en ningún momento, no me he podido identificar con ninguna de ellas, solamente algunos fragmentos de “Conection” cantada por Keith Richards me ha llegado un poco. Charlie Watts sigue potente con la batería y Mick sigue teniendo una voz poderosa para gritar, pero ya no puede entonar y llegar a las alturas tonales de antes, como la voz sólo les da para gritar y no llegan a las notas de las grabaciones en estudio, lo que prima es el ruido ensordecedor, y los movimientos típicos de Mick por el escenario. Sus canciones clásicas totalmente deformadas con respecto al momento en que las conocimos en vinilo da pena escucharlas y hay que esforzarse mucho para reconocerlas. Yo lo entiendo, el paso del tiempo no se puede evitar, pero me da pena porque las personas jóvenes que sólo conozcan estas versiones modernas de Los Rolling Stones, y no conozcan las de la época en que rivalizaban con Los Beatles, pues no conocen a Los Rolling Stones que era una banda de rock maravillosa y ahora sólo son un conjunto de ruido ensordecedor por la buena técnica de los encargados de los equipos de sonido. Eso sí, si vas por el espectáculo visual de ver a Mick Jager moviéndose por el escenario, allí si que no ha perdido nada de su magia y parece algo que sea imposible de hacer a su edad. Si vas por el espectáculo que montan en el escenario, es tremendo, pero si vas por la música y por escuchar aquellas fabulosas canciones de Los Rolling Stones, te decepcionará.
Mariano Bayona Estradera
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|