Esta mala entrevista fue rodada en una hora (el documental consta de 45 minutos) en la que se vieron las caras el peor director del momento (que ruede tres películas al año no deja de atestiguarlo) y un hombre que, me temo, no es director de cine ni periodista, un cantamañanas de primera.
Como figura internacional que es (de esto nadie puede dudar), resulta curioso conocer sus llamativas opiniones sobre el cine, los premios, los críticos, etc. Encontramos a un cinéfilo normalucho, de estos que disfrutan más con el buen cine americano (usó el adjetivo "entretenido" y variables unas treinta veces) que con el cine concienzudo europeo, al que conoce mínimamente. Personalmente, siente la necesidad de llamar la atención por su indudable sentimiento de inferioridad, poniendo su cine como eje del celuloide y sacándolo a colación cada dos por tres, incluso cuando nada tiene que ver con el tema de conversación.
Ser el más pateado del mundo le ha afilado los colmillos sobremanera, carga contra todo el que puede y con saña, sin duda es un buen tipo. Por los argumentos esgrimidos hasta este párrafo, le daría un tres a este documental, ni más ni menos. A continuación presento dos puntos...
spoiler:
Todo se acaba y aparece la causa de mi aprobado. Un Uwe huraño muestra maravillado su última gran obra, al inquirir una opinión entusiasta y positiva de sus invitados, recibe una muestra de indiferencia que, al parecer, le pegó entre los dientes porque, acto seguido, echó a los invitados a la calle y se mostró como lo que es: un capullo incapaz de aguantar las críticas, por eso siempre hace mierda.