 |
| Luz de luna (Serie de TV) |
 |
| Glenn Gordon Caron (Creator), Peter Werner, Christian I. Nyby II, Allan Arkush, Paul Krasny, Dennis Dugan, Will Mackenzie, Artie Mandelberg |
(1985)  |
|
| 26 de 30 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
chaplina
Barcelona (España)
|
Su valoración:  |
20 de Marzo de 2007 |
|
|
Yo tenía cinco años cuando David Addison confirmó para mí la existencia de dos géneros bien diferenciados. A partir del primer instante en que Bruce Willis esgrimió su primera media sonrisa curvando pronunciadamente una flecha en la comisura derecha que parecía apuntar al cielo descubrí que él era un hombre y yo un proyecto de mujer. Y eso fue cuando las mujeres llevaban zapatos de tacón de aguja, hombreras de jugador de rugby y el pelo voluminoso y enlacado. Cuando no había hombres como David Addison, tan polifacético que marea de puro inverosimil: brillante, encantador, divertido, sensible, romántico y un golferas impresentable, pero paradójicamente enamorado hasta las trancas de una harpía estirada. Ah, y sexy, muy muy sexy; con sus entradas y su barriguilla incipientes incluídas en el pack.
Y aquí estoy yo, casi dos décadas después preguntándome por qué me engañaron así. Ni los había entonces, ni los hay ahora. David Addison pertenece a una raza exclusiva y unitaria que se extinguió con el fin de la quinta temporada de Luz de luna en 1989. Bruce Willis le imita de cuando en cuando, pero en ocasiones resulta grotesco y/o vergonzante y sólo consigue recordarme hasta que punto David esta muerto y bien enterrado. Ya no hay golfos como los clásicos. Hoy vi a Dudley Moore en "Arthur, el soltero de oro" y lloré. Qué nostalgia de aquellos ochenta que viví desde la óptica de un comino...
¿Y qué decir de Cybill? Maravillosamente atravesada por un gigantesco pepino metido por su gran y sobervio trasero. Qué digna y risoria al mismo tiempo. Las chicas como ella sólo se acostaban con el chico a partir de la tercera temporada. Eso sí era tensión sexual no resuelta de calidad. Todos confiábamos en la máxima seguridad del cinturón de castidad de la Shepherd. La bragas de acero y el follarín; no se me ocurre mejor combinación. A la altura de las grandes comedias del Hollywood de los treinta y cuarenta. Estoy segura de que si nunca se hubiesen acostado (sus personajes, no me meto en el sexo entre bastidores; aunque no es un tema poco interesante...) la serie hubiese durado otros tres o cuatro años más. Lástima que Bruce se agenciara aquella camiseta blanca de tirantes.
chaplina 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 19 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Quim Casals
Barcelona (España)
|
Su valoración:  |
18 de Junio de 2011 |
|
|
Bueno, no era de Troya, era de Soria, pero sí se llamaba Helena.
Compartimos aulas tres años y recuerdo perfectamente —con esa claridad fotográfica con que se embalsaman determinadas escenas, y que si uno fuese director de cine las podría recrear con todo lujo de detalles— la mañana que, al término de una clase de gimnasia, se acercó y me preguntó:
—Oye, ¿tú ves "Luz de luna"?
—Sí —respondí. Y entonces, abriendo exageradamente los brazos, exclamó:
—¡SOMOS NOSOTROS!
Me di cuenta que tenía toda la razón del mundo. Esa relación ficticia reflejaba exactamente la nuestra. No era posible tanta casualidad; seguro que algún profe avispado que tenía contactos con los yanquis nos observaba en secreto y les enviaba ideas a los guionistas. Y pienso en el pobre Bruce Willis, que aún no sabe que el papel que le dio la fama estaba basado en mí.
Como a Helena, no he vuelto a ver "Luz de luna". Probablemente, como ocurre con muchas series, fruto de su tiempo, haya envejecido. Pero sí puedo decir, desde la memoria, que durante su emisión disfruté mucho con ella, con su humor, con ese toma y daca constante entre los personajes y esas réplicas ingeniosas de alta comedia bajo las cuales se agazapaban los sentimientos nunca explicitados. Era desternillante la recepcionista y Cybill Shepherd me parecía muy guapa.
Pero no tanto como Helena, claro. Sobre todo sus ojos, los más bellos que me han mirado nunca. Recuerdo que muy pocos años después, charlando con otra amiga que me interrogaba al respecto, intenté definirlos: "Es que no era el color, ni la forma… Era la mirada. Una mirada que no se detenía al chocar con la mía, sino que sin esfuerzo alguno parecía atravesarme, como si yo fuese de cristal, y se posaba suavemente en algún punto difuso del horizonte". Esta otra amiga espetó, con cierto desdén: "Bah, esto es que era miope y no quería ponerse gafas" (sirva este inciso como consejo preventorio a los lectores de mi género más jóvenes: si queréis tener una conversación interesante con una chica, no le gloséis las virtudes de otra chica; por alguna extraña razón no le causará el mismo entusiasmo que a vosotros).
De Helena conservo, por cierto, una fotografía.
Y va y sale con los ojos cerrados.
Quim Casals 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Dr_H_Lecter
madrid (España)
|
Su valoración:  |
2 de Septiembre de 2008 |
|
|
Ciertamente no sé qué hago aquí opinando ( ya que considero "crítica" algo despectivo y no es el caso ) sobre esta gran serie al estar casi todo dicho acerca de ella; pero ya que adoro escribir sobre el tema y me encantaría que subiera su nota media allí va:
- Es la leche!!!, así de simple: en una época en la que no existía el bakalao, las consolas no pasaban de los 16 bits y jugar con los tazos que venían en los "chetos" era mi pan de cada día es cuando mi madre apartaba su novela romanticona de sus ojos y le daba al maldito mando por las noches ....casi obligándome literalmente a tragarme a la "rubia" y al "McClane"...
Pero poco a poco le fui pillando el truco ( a mis seis años, ya ven...no sé si es un hecho del que sentirse orgulloso) hasta el punto de que aún sigo recordándola con gran nostalgia:
Fue precisamente en la navidad pasada cuando le regalé a mi mami una de las temporadas de "la rubia y el McClane" ( para que veais que los veinteañeros de hoy aún adoramos a nuestras madres ) y fue precisamente dos minutos más tarde cuando se me subieron los cataplines a la garganta ...ya que decidió ponerlo y que lo viéramos todos...:(
Gran parte de sus capítulos ( tengamos en cuenta el enorme cambio humorístico y cultural que se produjo en más de una década ) perdieron mucha magia.....pero ( y sigue en el spoiler )....
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: .....el capítulo del boxeo....woow.....no me reí tanto desde el funeral de mi profesor de álgebra!!!!!!: ese Willis fingiendo ser el campeón de EEUU ( Don King en persona ( puede que no, no lo recuerdo bien ) le dijo: te noto algo pálido hermano...) siendo vapuleado por el propio ¡¡¡Dolph Lundgren!!!! a golpe de campanazo ( cada vez que le atizaba un "gong" sonaba a toda leche ) mientras el mismísimo Rocky ( esta vez, no era el de verdad sino un doble ) le animaba torciendo el labio...¿desde cuando una serie de intriga y momentos empalagosos saca eso en un capítulo? jajaja
Ese es mi favorito pero se me quedaron en la retina estos otros dos episodios con otros dos "peazomomentos":
Bruce Willis entra en un despacho y el dueño le reprende:
- No puede usted entrar así...
- Eso dígaselo a los guionistas- responde XD
"La rubia y el McClane" recogiendo pistas en unas oficinas
- No creo que haya sido él, ¿ y tú ? - Cybill ladea la cabeza - ¿ y usted ? - y otro que estaba por ahí la imita - ¿ y ustedes ? - mientras mira a cámara y ésta también ladea XDDD
y así unos cuantos ( ¡¡¡ SI HASTA HUBO UN CAMEO DE REMINGTON STEELE !!! )
pierde fuerza en algunos capítulos , pero en otros ... es la leche.
a más ver
H
Dr_H_Lecter 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
davinsuper
Málaga (España)
|
Su valoración:  |
29 de Abril de 2006 |
|
|
En esta mítica serie de los 80 hay un aspecto que destasca por encima de todo: la atractiva química existente entre la pareja protagonista, una Cybill Sherperd que injustamente desapareció poco después del panorama artístico y que aquí hace de ex-ricachona atractiva, irascible y tiernamente cabezota, y un Bruce Willis todavía desconocido y que empezaría sus primeros pinitos en el cine (comenzando una trayectoría impareble en el celuloide que hoy continúa, y lo que le queda) gracias a este primer personaje, un detective simpático, gracioso y encantador. La conexión entre ambos actores -y personajes-, sustentada en unos diálogos ingeniosos y divertidos a pesar de la reiteración, es... Atrayente. Y es que los polos opuestos se atraen. Razón e intuición. El detective cínico y la mujer del champú "Luz de luna".
davinsuper 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
DarthFoley
Alcorcón (España)
|
Su valoración:  |
31 de Marzo de 2008 |
|
|
No se si fue una de las primeras series en explotar la tensión sexual entre los protagonistas, pero desde luego creo que todo el mundo que la vió estaba deseando que se liasen. Serie muy divertida que siempre recordaremos por los portazos con los que acababan las discusiones.
DarthFoley 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|