Fantástica, sublime serie de anime donde el estudio Gonzo apostó muy fuerte por ella, y no defraudó. Esta, que marcaba el décimo aniversario de la fundación del estudio, fue un rotundo éxito y está considerada una de sus mejores series, teniendo en cuenta el impresionante catálogo que tienen.
En ella podemos ver a dos huérfanos que solo sueñan con pilotar el vanship de sus padres, muertos en un accidente a través de la extraña zona que ellos llaman la gran corriente. Como punto de partida está bastante visto, pero lo que parecía sencillo, deja de serlo al ver aquellos grandes acorazados luchando los unos contra los otros sin explicar porqué. Y como un simple vanship realmente poco puede hacer en batallas como esa. La historia se complica con toda la cantidad de personajes y subtramas que aparecen, consiguiendo que no deje de evolucionar y sorprender. Las batallas aéreas son como no puede ser de otra manera el punto fuerte de esta serie, con los acorazados como los actores principales, pero dejando espacio a los vanship para lucirse. La animación está hecha completamente por ordenador, el detalle que se alcanza con los objetos, con los fondos, los reflejos del sol y las nubes quitan la respiración. La música acompaña en todo momento y se integra como si se hubiese pensado especialmente para esa escena.
En resumen una maravilla y un placer para los sentidos.
spoiler:
Solo hay algo que no alcanzo a entender, y es que en el ataque final a las unidades claudia. Moran empuja a Dunya antes del ataque y este es herido en el mismo. Por la reacción de ella al entrar y salir llorando, dejándolo desatendido, pensé que Moran estaba muerto. Sin embargo aparece al final otra vez con Dunya y con lo que parece un hijo de ambos.