Más que drama romántico, dramón sentimentaloide lleno de clichés.
Demi Moore haciendo el papel de niñita caprichosa que no sabe lo que quiere la mitad de las veces. Y Rob Lowe el de guaperas ligón metido a calzonazos debido a un repentino enamoramiento.
Esta película a punto ha estado de provocarme alguna que otra úlcera, porque he tenido que tragarme verdaderos nudos de saliva al presenciar varias de las tonterías más gordas que he escuchado en una película.
Es la típica historia de chico y chica guapos que se enamoran infantilmente.
Después de eso, y para no variar el esquema de toda película de los ochenta que se precie de moderna, aparecen durante unos cinco minutos en situaciones simpáticas típicas (manchándose las napias de nata, persiguiéndose por la playa... ) mientras suena una ridícula música pop en plan videoclip cual vigilantes de la playa.
A la siguente escena se produce cualquier suceso sin importancia que, debido a los pintorescos y repentinos prejuicios morales o ineptitud cerebral de uno de los susodichos, produce una tensión entre la pareja que los lleva a una dolorosa ruptura.
Posteriormente, la mejor amiga de ella y el mejor amigo de él los consuelan diciéndoles que todos los hombres y todas las mujeres somos imbéciles, respectivamente, y que muchos peces hay en el mar.
Tras una extraño período de vuelta al estado previo a que se conocieran y en el que encuentran todo sin sentido y vacío (al ritmo de trasnochadoras baladas o descorazonadoras piezas de jazz), se dan cuenta de que no pueden vivir el uno sin el otro.
Sigue en el espoiler.
spoiler:
Y sorprendentemente se vuelven a ver por casualidades del guión, pronunciando tímidas frases entrecortadas, fundiéndose en un orgásmico y sentido abrazo rodeados por el atronador volumen de alguna deleznable pieza sinfónica a base de sintetizador.
Eso es lo que me ha parecido la película "Tú la letra y yo la música". No, espera, ¿o era Notting Hill? Quizá me esté confundiendo con "Algo para recordar", o con "Cuando Harry encontró a Sally", qué sé yo...
Un segundo, amigos, creo que ya lo tengo. Definitivamente lo que he puesto aquí es la crítica de "Kate & Leopold".