|
Comprar:
|
| DVD |
 |
|
| 11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
deivi
badajoz (España)
|
Su valoración:  |
4 de Noviembre de 2009 |
|
|
Sin duda hay frases que reflejan a la perfección la personalidad intelectual de un artista. Luchino Visconti era un especialista en narrativa profunda y convertía, con sombría lucidez, la literatura más barroca en intensas imágenes de fuerte impacto emocional. Así fue en su penúltimo trabajo cinematográfico, Gruppo di famiglia in un interno, A.K.A. Confidencias, de la que cito textualmente: (El Profesor): “Los cuervos vuelan en bandada; el águila vuela sola”; (Konrad): “Pero en La Biblia está escrito, ¡Ay del que esté solo!, porque cuando caiga no habrá nadie dispuesto a prestarle ayuda”. Con estas significativas palabras el maestro encerraba gran parte de su filosofía, de su arrollador universo y de su lúgubre corazón al descubierto. Visconti vendría a contarnos el mortuorio camino de un lobo solitario, El Profesor (genial Burt Lancaster), y su difícil coexistencia con unos peculiares inquilinos, los cuales habitan en el piso de arriba, y que vendrán a importunar su pacifica y erudita vida como coleccionista de arte.
Formidable retrato humano el de una película exquisita, con el habitual gusto decorativo de Visconti. Melodrama inteligente, holgadamente ambiguo e intimista que vuelca un esforzado y profundo estudio del hombre en su inevitable paso hacia la muerte, ese trágico destino que aquí bien podría estar disfrazado de vida, representado en unos extraños vecinos que rozando la locura acabarán por comulgar en un mismo deseo de comprensión y entendimiento. Con el apoyo de unos intérpretes colosales, el gran duque italiano rueda uno de esos monumentales cuadros de sentimientos en donde todo, absolutamente todo, parece cristalizar en completa armonía. El oficio del cineasta sobresale incluso en las condiciones menos favorables (estaba gravemente enfermo), procreando de forma cuasi natural una meticulosa mirada reflexiva entre dos vasos comunicantes estupendamente perfilados. La relación padre-hijo/maestro-alumno de Helmut Berger y Burt Lancaster nos conmueve, nos imanta, nos transforma en bastante más que simples espectadores, somos cómplices voyeurs de corta distancia, claros participantes de una maraña piramidal donde flotan recuerdos, secretos y confidencias.
Grupo di famiglia in un interno sería, en cierto modo, una película autobiográfica, que presagiaba la inminente desaparición del autor de Muerte en Venecia. Trabajo penetrante, con amplísimo carácter testimonial, de apurado empaque fantasmagórico, fiel a las bases de un arte solo atribuible al talento desbordado de uno de los mayores y más honestos representantes que el cine, por suerte, ha sabido y deberá seguir teniendo como parte integrante de una cultura artística universal, inexcusable y académicamente imprescindible.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: LO MEJOR: El papel llevado a cabo por un mesurado, adecuadísimo Burt Lancaster. La química entre el amoral Konrad y la aristocrática, refinada mente del profesor (del que nunca conoceremos su nombre, aspecto que subraya la poética presencia del protagonista, un enigma de pasado misterioso), ambos en simbiótica conexión. El detallado encuadre de Visconti, apoyado por la impresionante fotografía de Pasqualino De Santis y su realzada fuerza descriptiva como preámbulo del verdadero testimonio viscontiniano, la melodramática, y no menos dolorosa, El Inocente.
LO PEOR: Que en su momento, y quizás todavía hoy, no fuera del todo reivindicada poniendo mayor énfasis en sus pequeños defectos que en sus logradas virtudes, en las siempre inútiles y odiosas comparaciones con el resto de su mayestática filmografía.
deivi 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
Como en todas las películas que he visto de Visconti hasta el momento, con la excepcional salvedad de Bellísima, hay personajes y situaciones que se notan forzados, una mano invisible los empuja al abismo sin el necesario desarrollo dramático que justifique esa caída, esa es mi impresión. Pero seguramente ésta es en la que menos me ha importado. Aquí Visconti reduce su aparatosidad de esos años y opta por una épica más intimista, reincidiendo en uno de sus temas favoritos; la decadencia de la clase burguesa y los cambios políticos que la acompañaron. Un Lancaster más soberbio todavía, si cabe, que en la irregular El Gatopardo, nos regala uno de los mejores papeles de su carrera, espectacular. Y para espectacular el final, uno de los más bellos que recuerdo, todo un prodigo de sutilidad y saber hacer por parte de Visconti.
Muy buena.
Peter Gabriel 77 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 7 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
jose
Huelva-Sevilla (España)
|
Su valoración:  |
3 de Noviembre de 2005 |
|
|
Me parece que es uno de los mejores films de Visconti, donde se reflejan muchas de sus claves cinematográficas. Algunos la consideran como una obra en la que el director pierde fuerza, no estoy de acuerdo. El neorrealismo viscontiniano late constantemente en la decadencia de una clase social y de un tipo determinado de gustos y placeres. Los máximos exponentes, desde mi punto de vista, son el profesor (Burt Lancaster) y la marquesa Brumonti (Silvana Mangano), cada uno de ellos sin entender el mundo que les rodea y con dos posturas diametralmente opuestas pero igualmente decadentes y descontextualizadas. Os la recomiendo.
jose 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Ennis
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
29 de Marzo de 2006 |
|
|
Es menos pretenciosa que otras de sus películas anteriores y puede que por ello sea una de las más agradables de ver ahora.
Muestra la exquisitez habitual en decorados, fotografía y planificación (rodada toda ella en interiores) y se centra en el impacto que sufre un hombre mayor de buena posición, que alquila la planta de arriba de su casa a un alocado grupo de gente joven capitaneado por una marquesa amante de uno de ellos.
Burt Lancaster interpreta magníficamente a este hombre culto y afable cuya vida sufre un vuelco ante la actitud de sus inquilinos, pero poco a poco surgirá en él un sentimiento de atracción hacia el joven amante de la marquesa, un Helmut Berger cuya actuación es más ajustada que de costumbre.
Fue la anteúltima película de Visconti pero da la sensación (estaba ya enfermo y moriría poco después) como si con ella pretendiera despedirse haciendo una especie de testamento.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: El protagonista tiene reminiscencias del profesor Aschenbach de Muerte en Venecia, como éste, se ve turbado ante la belleza y la juventud en la última etapa de su vida.
Ennis 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Fag1955
Cádiz (España)
|
Su valoración:  |
12 de Diciembre de 2010 |
|
|
Para ver adecuadamente esta película es preciso tener algo de edad, y de vocación de quietud. Es preciso ser paciente y disfrutar de las soledades compartidas: la tuya con los personajes. No puedes ver esta película si a tu lado se encuentra alguien jugando a la pelota. Es preciso encontrarse concentrado. Como lo estaba Burt antes de que llegara la familia de la Mangano.
Y disfrutar de una paseo no sólo por las soledades sicilianas, sino además por los pasillos oscuros, por los retratos de familia que cuelgan de las paredes, y oír el cascabeleo del rebaño en las escenas campestres, y atravesar el olivar que me trae olores y recuerdos de mi tierra cuando soplan vientos de levante.
Fag1955 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|