El trabajo de Scott McGehee y David Siegel ha dado como resultado una cinta bastante interesante aunque termina perdiéndose un poco por culpa de los giros que va pegando la historia conforme pasan los minutos.
Basada en una novela de Elisabeth Sanxay Holding, nos cuenta la historia de una madre desesperada que hará todo lo posible por encubrir a uno de sus hijos que, al parecer, se ha visto involucrado en la muerte de una persona.
La verdad es que me pareció una película capaz de entretener y que logró mantenerme enganchado durante varios minutos aunque, por desgracia, hay un momento en el que aparecen en escena dos tipos que, bajo mi punto de vista, no pegan en la historia ni con cola y que terminan llevando la trama por otro camino totalmente distinto al inicial lo cual provoca que se cree un poco de confusión acerca de su desenlace final.
En resumen, una película interesante cuyo argumento va siguiendo un ritmo ascendente y con unas interpretaciones que no defraudan, se puede ver.
spoiler:
Ni asesinato ni leches, se mató el sólo y por accidente.