 |
| Shoah |
 |
| Claude Lanzmann |
(1985)  |
|
Comprar:
|
| DVD |
 |
|
| 63 de 80 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Dromedario
Toledo (España)
|
Su valoración:  |
1 de Abril de 2007 |
|
|
"Una casita blanca permanece en mi memoria. Con esta casita blanca sueño todas las noches .... "
Suena una canción.
Una sensación extraña recorre el cuerpo. ¿Dolor, temor o simplemente un escalofrío?
La piel se asusta, y el cuerpo se encoge.
".... Tú, jovencita, no llores. No estés tan triste, pues se acerca el anhelado verano y con él, yo volveré. Una garrafa de vino, un pedazo de asado, es lo que las jóvenes les regalan a sus soldados. Cuando desfilan los soldados, las jóvenes abren sus puertas y sus ventanas"
Es la canción de Simón Srebnik (sobreviviente del holocausto). No tiene ningún valor (como canción). Pero sí, supone un recuerdo estremecedor. Un recuerdo que se abre con testimonios imborrables y aterradores, que penetran en el oído y no dejan escapar. La confesión de uno y de otro, ¿cuál es más triste? ¿cuál es peor?
Conversaciones. ¿Qué hay mejor que una conversación?
Confesiones. Diálogo. Traducción.
Un tren (de la muerte). Un camino (de destrucción). Pasos y pasos (que llevan al exterminio).
Historias sin nombre, y a la vez, con muchos. Historias individuales, pero que arrastran miles. Narraciones escalofriantes.
Imágenes que recorren un lugar odiado, que atemoriza (y a la vez, ¿a quién no le gusta verlos? ¿por qué somos tan morbosos?) Edificios atroces que gritan de miedo y de angustia, son estos edificios los últimos sitios (del exterminio) donde perdura el sufrimiento.
Hechos abominables que atragantan,y levantan en sueños (pesadillas) a personas que todavía hoy recuerdan lo que vieron, lo que oyeron y lo que sintieron.
Lágrimas. Y más lágrimas. No eran ficticias. Relatos. Lágrimas, y más lágrimas. No eran ficticias. Relatos. Lágrimas. Llorar, y no de emoción. Llorar de terror, de angustia. Llorar por hechos que vienen de nuevo a la memoria.
¿Es la memoria el peor enemigo del hombre?
Dromedario 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 53 de 62 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
jonmuerza
getxo (Nueva Zelanda)
|
Su valoración:  |
20 de Mayo de 2006 |
|
|
Estremecedor acercamiento a los campos de concentración y exterminio nazis de Europa oriental. Este denso documental, fruto del trabajo de más de una década de Claude Lanzmann, nos cuenta la historia personal de varios de los supervivientes de la tragedia, sin utilizar ninguna imagen ni grabación de la época. Los relatos son narrados de una forma desgarradora cuatro décadas después de los hechos. En definitiva, una magnífica obra que hace reflexionar hasta qué punto puede llegar la barbarie humana, y trae a la memoria lo que nunca debe caer en el olvido, para que nunca vuelva a pasar.
jonmuerza 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 42 de 43 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Servadac
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
23 de Diciembre de 2009 |
|
|
Para revelar la mecánica científica del exterminio.
Para cartografiar el odio.
Para mostrar el engranaje del terror en cada una de sus piezas.
Para extraer una memoria colectiva a base de millares de recuerdos.
Para condenarnos como especie.
Para contar el horror sin usar imágenes de archivo.
===
Shoah abunda en momentos cinematográficos maestros, aunque no carece de máculas (la principal, para mí, la actitud incisiva del director en algunas entrevistas, con un matiz irónico, un gesto velado de desprecio, un juzgar latente...; sin ello, sería un 10, tal vez un 11).
No censuro la actitud de Claude Lazmann, ni mucho menos. Es justificable y entendible. Lo que quiero decir es que a veces su insistencia desluce el monumento triste al Holocausto que es este documental. Una narración de extrema desnudez es lo apropiado. Los testimonios hablan por sí mismos y estremecen.
===
La canción del muchacho judío, en alemán.
La cabeza del maquinista, el gesto del pulgar en la garganta.
El brillo metálico en la mirada de la mujer del maestro nazi.
===
Yo no tengo familiares que vivieran aquello. Ni siquiera soy judío. No pude ponerme en el lugar de los supervivientes. ¿Quién podría?
Pero cuando habla el profesor polaco de su visita al gueto de Varsovia siento que, de algún modo, yo también estuve allí.
===
Pienso en el psicólogo judío, Viktor Frankl, cuando dice que los mejores de entre ellos quedaron sepultados para siempre. Quizás tenga razón. Lo mejor de nosotros descansa en las cenizas de los campos.
===
En Shoah los árboles sí dejan ver el bosque. En esta cinta hablada, los cuerpos nunca ocultan el tamaño de la fosa.
Servadac 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 30 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
KesheR
Murcia (España)
|
Su valoración:  |
10 de Noviembre de 2008 |
|
|
Fundido en negro.
Un bosque. Una colección aparentemente inofensiva de troncos indiferentes. La cámara se adentra poco a poco en aquel mundo ajeno, extraño, fantasmagórico. Alguien va caminando por la carretera y se aparta rápidamente al paso del equipo de filmación. No quiere formar parte del documento, no quiere formar parte del bosque, no quiere formar parte de la Historia.
Esto, básicamente, es Shoah: fantasmas y una Historia que no quiere ser filmada, que se resiste a quedar de algún modo explicada y encerrada en un documento. Ninguna crítica puede, pues, aspirar a capturar lo que supone este documental, pues transitivamente éste mismo se resiste a cualquier resumen o acotación. Shoah no puede ser explicado y no puede ser comprendido en su totalidad. Shoah sólo podría ser descrito mediante un poema.
Fundido en negro.
- Aquí estaban los judíos, aquí en esta misma Iglesia. Venían unos camiones y se los llevaban.
- ¿Sabían que los iban a gasear?
- Sí, yo creo que lo sabían... Gemían al entrar.
- ¿Cuántos camiones hacían falta para vaciar la Iglesia?
- Unos cincuenta...
- ¿Unos cincuenta?
Fundido en negro.
- Yo trabajaba en la policía. Me ofrecieron la oportunidad de trabajar menos, así que me apunté. Cuando llegué allí, me hicieron firmar un juramento de silencio. A continuación me dijeron que estábamos allí para llevar a cabo la Solución Final.
- ¿Se lo dijeron con esas mismas palabras?
- Así mismo: la Solución Final. Yo no había oído eso en mi vida.
Fundido en negro.
- Uno de los camiones volcó en una ocasión al dar una curva. La puerta trasera se abrió de golpe y los judíos cayeron. Todavía estaban vivos, se arrastraban. Un oficial de la SS sacó su pistola y comenzó a matarlos a todos. Después llamaron a los judíos de trabajo para que levantasen el camión y metieran los cadáveres dentro.
Fundido en negro.
Un tren se dirige lentamente hacia Treblinka. Lanzmann va detrás de la Historia, pero no la persigue. Más bien la seduce, se empapa de ella, deja que la Historia venga a él. Lanzmann captura la imagen del maquinista, guardada para siempre: Historia marcada en un cuerpo humano. Mientras nos acercamos a Treblinka junto a la cámara, los fantasmas nos saludan desde ambos lados de la vía. Algo está pasando. Algo se remueve en el corazón mismo de la Humanidad. Lanzmann no sabe lo que es, nadie lo sabe. Él sólo puede aspirar a acariciar los bordes de la sinrazón, probar sutilmente su sabor. Las grandes preguntas permanecen invariablemente encerradas bajo siete sellos de hueso, mientras que la enajenación y la indiferencia quedan plasmadas para siempre en un objetivo.
Algo no está bien, algo se retuerce en el aire inquieto. La cámara filma los túmulos donde millones de esqueletos no descansan en paz todavía.
Porque algo, sencillamente, sigue sin estar bien.
Fundido en negro.
KesheR 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 17 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
GatoVaka
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
17 de Diciembre de 2008 |
|
|
Shoah no es un documental al uso. A pesar de sus 9 horas y media de duración no usa ninguna imagen de archivo. No lo necesita.
La cinta contiene momentos casi poéticos. Lanzmann busca los pequeños detalles, todo aquello que un análisis estrictamente histórico no nos habría mostrado: el clima y las estaciones que se sucedían ajenas a la barbarie, los campesinos que araban mientras escuchaban los gemidos de un pueblo siendo exterminado, la impasibilidad, la indiferencia cómplice, el absurdo, la angustia y el horror.
Cada pequeño detalle pervierte la mirada del espectador: El bosque deja de ser bosque para convertirse en una fosa común, las vías del tren son instrumentos para el genocidio, Treblinka ya nunca más será un pequeño pueblo de Polonia.
Y los testimonios son desgarradores; algunos entrevistados se derrumban durante su relato y Lanzmann les insta a seguir. Es necesario reflejar el sufrimiento. Es un imperativo moral marcar a fuego esta página de la historia con toda su crudeza.
Shoah no te colmará de datos históricos (sobre todo si tenemos en cuenta su duración). No te mostrará lo que pasó con imágenes de la época, ya que usa imágenes que no muestran sino que evocan (lo cual es aún más doloroso) y te dejará un mal sabor de boca como no te puedes imaginar. Pero, como le decía Lanzmann a sus sufridos entrevistados, es necesario. Es un testimonio humano que grita, que se estremece y que nos pide a gritos que jamás olvidemos.
Sublime e imprescindible.
“Si pudiera lamer mi corazón, usted quedaría envenenado”.
GatoVaka 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|