|
| 18 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Gilbert
Barcelona (España)
|
Su valoración:  |
23 de Mayo de 2009 |
|
|
Tragedia en tres actos.
1) El primero, y quizás el más flojo aunque no carente de interés, lo protagonizan dos seguidores un poco de la Srta. Pepis del superhombre de Nietsche. Todo el rato presumen de inteligencia, pero actúan como dos tontos muy tontos.
2) El segundo cambia el foco a la investigación del caso. Y el protagonismo lo sostiene E.G. Marshall como fiscal. Al igual que en "Doce hombres sin piedad" es un contrincante de altura.
3) Pero sobre todo la película sube como la espuma en el tercer acto, donde irrumpe como un trueno Orson Welles en una de las mejores actuaciones de su carrera. Su discurso final conviene escucharlo en versión original.
A pesar de las reminiscencias a las películas que he puesto en el título, "Impulso criminal" tiene impulso por sí misma.
No se pierdan a otro protagonista insólito de este film... ¡unas gafas de pasta!
Gilbert 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 18 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
SALMANCINE
SALAMANCA (España)
|
Su valoración:  |
28 de Agosto de 2008 |
|
|
Extraordinaria y desconocida película que el año que viene cumplirá medio siglo desde su estreno y supone, la que para mí es la mejor película de Richard Fleischer.
La trama es muy parecida a "La soga" de Hitchcock, con la salvedad de que, en vez de investigar a los chicos su profesor, esta vez lo hace un policía.
También está presente durante toda la película la relación homosexual de los protagonistas, factor que les aisla aún más de la sociedad y hacen despreciarla, sumado a ello la convicción de ambos de poseer una inteligencia muy superior a las personas que los rodean, germinándose en sus enfermas mentes la posibilidad de cometer un crimen sin ser descubiertos por la policía, aunque a veces el exceso de inteligencia hace que ésta se torne en el opuesto y aparezcan evidentes síntomas de estupidez...
Hasta los 3 primeros cuartos de película nos encontramos con una obra de apreciable calidad, pero, realmente lo que convierte a "Impulso criminal" en una obra maestra sin paliativos es la intervención final de Orson Welles, interpretando a uno de los mejores abogados criminalistas del país, el cual ofrece un discurso final terrorífico y espeluznante, convirtiendo a este largometraje en una de las muestras más palpables que el cine nos ha dejado sobre la abolición y la inutilidad de la pena de muerte.
Esta vez sí que se puede decir que recomiendo fervientemente al que lea estas líneas(gracias anticipadas) a que consiga esta película y la disfrute, es una pena que no tenga ninguna crítica, aunque tengo la esperanza de que no permanezca en el olvido, ni ella, ni su temática, saludos a todos.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Como decía el maravilloso Mario Moreno "Cantinflas": "Hay que quitar la pena de muerte, puesto que la muerte no merece la pena".
SALMANCINE 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Talladal
Valencia (España)
|
Su valoración:  |
20 de Abril de 2009 |
|
|
Las motivaciones del asesinato, así como este mismo, son un clásico de la temática cinematográfica. De esta, destacaremos el crimen dostoievskiano de “Crimen y castigo”, el delito perpetrado por la creencia en un orden moral alternativo, que naturalmente legitima al asesino a acabar con la vida de la víctima, débil cordero en manos del fuerte verdugo, adalid de la nueva moral. Esta vía intelectual del crimen siempre resulta fascinante para el arte. Nos presenta a personajes pintorescos, recalentados en la alquimia de cierta interpretación espuria de Nietzsche y el subidón de la sangre, sujetos racionalistas en estado de ebullición. Pero que aquí no esperen los espectadores a Rodion Romanovich, ya que deberemos conformarnos con unos inflados universitarios chapuceros de fraternity, niños jugando a ser taimados hombres malos. A esto hay que añadirle la influencia de un psicoanálisis de andar por casa–“Compulsion” se llama la película en los EEUU-, y el contraste ñoño de la moral de los 50 a la denostada justificación del homicidio. Por ello, la primera parte de la película tiene un cierto sabor teenager que disgusta un tanto, si bien el ritmo rápido en la sucesión de los acontecimientos neutraliza estas deficiencias argumentísticas. Se agradece la interesante parte del proceso de descubrimiento de los autores del crimen. La película comienza aquí a hacerse grande. La metáfora de las gafas delatoras recuerdan al famoso cuento de Poe. El sagaz fiscal es el perro viejo que échabamos en falta. La investigación, con su oposición de falsas coartadas y tentativas de acusaciones, conseguido juego de espejos, engancha como esos adictivos puzzles sobre la Justicia que deseamos resolver. Y para rematar, un juicio barroco con un magnético Orson Welles haciendo de abogado de vuelta de todo, cansado paladín de la justicia, defensor del sinsentido de la pena de muerte. Finalmente, se debe encomiar la economía temporal en la exposición de la clásica estructura de “contravención”-“esfuerzo por que se haga justicia”-“orden restaurado y castigo de los culpables”, por lo que en poco más de una hora y media salimos reforzados en nuestra creencia en el “Fiat iustitia, pereat mundus”. Y luego dicen que el arte es inútil. Aunque es ineludible omitir que la película remite a “La soga”, luminosa antecesora, “Impulso criminal” vale por sus propios méritos.
Talladal 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
paco
valencia (España)
|
Su valoración:  |
18 de Noviembre de 2009 |
|
|
Me da la impresión de haber visto dos películas en una. La primera hora transcurre de forma parecida a "La soga", aunque con variedad de escenarios. A partir del minuto 62 aparece Orson Welles y, sencillamente, borra de la pantalla a todos los demás. El alegato final del abogado es lo mejor del film. Está en contra de la pena de muerte, y al mismo tiempo está asqueado y decepcionado por la bajeza del ser humano:
"La humanidad ha sido una espantosa carnicería desde sus comienzos, y seguirá siéndolo." El tiempo le ha dado la razón, lamentablemente.
También, aunque se declara ateo, tiene conflictos internos:
"Toda una vida de dudas y preguntas no significan haber llegado a ninguna conclusión."
A destacar, también, la actuación de Bradford Dillman como un auténtico psicopata.
paco 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
TOM REGAN
almeria (España)
|
Su valoración:  |
28 de Diciembre de 2009 |
|
|
401/29(22/12/09) Richard Fleischer nos obsequia con uno de sus mejores trabajos, un gran drama partido en dos partes bien diferenciadas en la primera explora la mente de un par de sociópatas, Judd Steiner (Dean Stockwell) y Arthur Straus (Bradford Dillman), dos amigos pertenecientes a dos acomodadas familias que se creen por encima del bien y de mal, creen tener una mente superior al resto y para demostrarlo asesinaran a un chico, en esto recuerda bastante al film de Hitchcock “La soga”, en el relato subyace una relación de homosexualidad entre ellos que parece ser lo que les hace odiar al mundo, donde ha y un trato de dominación, de dependencia de uno hacia el otro, en lo que también evoca a la historia real novelada por Truman Capote “A sangre fría”, a su vez llevada al cine de forma magistral por Richard Brooks, en su segunda parte el protagonista absoluto es el genial Orson Welles, un “Dios” del séptimo arte que compone a uno de los abogados más carismáticos de la historia del cine, Jonathan Wilk, un agnóstico que suelta esta descomunal frase <Toda una vida dudas y preguntas no significan haber llegado a ninguna conclusión>, está en contra de la pena de muerte, Welles se apodera de la pantalla con su personalidad arrolladora, una colosal interpretación que tienen su glorioso zenit en el alegato final ante el jurado, un discurso magistral de los que emocionan y te mueven a la reflexión, no te dejan inmune. Recomendable a los que gusten de muy buenos dramas judiciales de calado. Fuerza y honor!!!
TOM REGAN 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|