|
| 11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Miquel
Palma de Mallorca (España)
|
Su valoración:  |
11 de Mayo de 2006 |
|
|
Escrita y dirigida por Ingmar Bergman, adapta al cine la última ópera de Mozart, estrenada en Viena el 30-IX-1791, dos meses antes de su fallecimiento. Se rodó en estudio y en el Drotningholm Castle Theater (Estocolmo). El rodaje comenzó el 16 de abril y se prolongó hasta julio de 1974. Obtuvo una nominación a los Oscar (vestuario). Producida por Sveriges Television, se estrenó en TV el 1-I-1975 y en cine el 4-X-1975.
La acción tiene lugar en Suecia a mediados del XVIII. Narra la historia de Tamino (Josef Köstlinger), que se enamora de Pamina (Irma Urrila) al ver una miniatura con su imagen. Ayudado por Papagano (Hakan Hagegard) y provisto de una flauta mágica, sale en busca de Pamina, retenida por Sarastro (Ulrik Cold). Le ayudan la Reina de la noche (Birgit Nordin) y sus damas.
La obra, basada en el libreto original de Emanuel Schikaneder, contiene un cuento de hadas rico en fantasía, referencias moralizantes y crítica social y política. Incorpora las constantes de Bergman: la muerte (la serpiente), la lucha entre el bien y el mal (la Reina de la noche y Sarastro), la fuerza de la mentira (Papagano es castigado con un candado que le cierra la boca por mentir), la ambigüedad moral (Monostratos), la religión (Sarastro es el gran sacerdote), etc. De acuerdo con los cánones del XVIII, Sarastro justifica la retención de Pamina en su deber de alejarla de la perversidad de la madre y de mantenerla bajo la debida protección y dirección de un hombre. Tamino da por buena la explicación, en el marco de una narración visual y verbal agudamente crítica y burlesca. La película tiene el gran mérito de ser un ejercicio memorable de popularización de una obra maestra de la música universal, para menores y mayores, a los que seduce y deleita por igual. Incluye referencias pedagógicas de exaltación del amor ("El amor es maravilloso: al mendigo le hace sentirse rey") y la sabiduría ("El fuerte piensa antes de hablar"). Son escenas destacadas la detención de Nonostratos al son del carrillón, la superación de la prueba del fuego por los enamorados y la secuencia final. Es una obra de teatro en el cine, que Bergman visualiza con la presencia de público en la platea, entre el que destaca el rostro absorto y complacido de una niña (Helene Friberg) y el del realizador.
La música está interpretada por "The Radio Choir" y por la "Swedish Symphony Orchestra", dirigidos por Eric Ericson. La fotografía, de Seven Nykvist, hace un uso magistral del claroscuro, los contraluces y los contrastes de luces y sombras. La narración visual, muy estilizada y de gran sobriedad, tiene una fuerza propia que la convierte en un eficaz punto de apoyo de una música excepcional. El guión combina música, sentimientos humanos, amor sublime, intriga y humor. La dirección hace gala de una capacidad excepcional de aunar cine, teatro y música.
Musical de gran éxito, que contribuyó a consolidar el prestigio internacional del autor. Una delicia para los sentidos y para el espíritu.
Miquel 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 8 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
La ópera de verdad es un espectáculo elitista, burgués, con unos precios casi tan prohibitivos como los de los conciertos de los divos del pop-rock...
El proletariado tendrá que conformarse con ir a la filmoteca a ver la peli que hizo Ingmar Bergman de la representación de La flauta mágica en el Drotningholm Castle Theater. Oh, qué pena.
Aunque ambas se eleven misteriosamente por los aires, la flauta mágica no debe confundirse con la flauta de Bartolo que tiene un agujero sólo, pues la primera es una de la operas más importantes de Wolfgang Amadeus Mozart, un cuento de hadas con aventuras, apareamientos, humor y crítica social (humor y crítica social antiguos, de otras épocas, pero que siguen teniendo su gracia).
Y el teatro tendrá la magia de lo vivo y lo directo, pero el cine mola más porque permite jugar con los planos y contraplanos y pueden advertirse en detalle las expresiones de los protagonistas...
Aunque ya sabemos cómo son Bergman y Nykvist, que se emocionan tanto con los primeros planos que a veces al espectador inquieto le entran ganas de gritar "¡Abre un poco el encuadre, leñe, que el careto del sueco este ya nos lo sabemos de memoria y nos está entrando curiosidad por saber qué hacen los otros!"
Pero bueno, la verdad es que es un espectáculo muy chulo y muy emotivo, tanto para los amantes del bello canto como para los que normalmente pasan del tema, yo al menos salí de la sala del cine cantando y zascandileando cual Papageno y sus campanillas.
Nota: excelente.
Listocomics Puntocom 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
o0_oscar_0o
Ourense (España)
|
Su valoración:  |
12 de Mayo de 2007 |
|
|
Bergman adapta con sobriedad "La flauta mágica" de Mozart por encargo de la televisión sueca, y pese a la dificultad, de tan dura tarea parece que el director sale airoso, gracias a una gran fotografía e iluminación, que complementan un gran puesta en escena, y es que rodar una representación teatral u operística no es tarea fácil si se quiere evitar retransmitir simplemente la obra. Eso sí, hay que tener en cuenta el ritmo lento de film, debido al origen del mismo, por lo que puede resultar tediosa para quien busque algo más que presenciar una ópera genialmente conducida para el cine.
o0_oscar_0o 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Leonel
Buenos Aires (Argentina)
|
Su valoración:  |
25 de Junio de 2007 |
|
|
Ópera (1791) de Johannes Chrysostomus Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), austríaco del período clásico, contiene escondidas referencias filosóficas y políticas que eran relevantes en el siglo XVIII. El libreto fue del masón Emmanuel Schikaneder.
No se debe pretender realismo, debe suspenderse el juicio sobre lo real (en todo caso más bien ver un western), se trata de un "cuento de hadas" en que la diversión está en la asociación entre imágenes, música y canto. Tampoco podemos pretender que una obra del siglo XVIII sea "políticamente correcta" de acuerdo a nuestras ideas actuales. Dicho esto para espantar las críticas desmedidas y anacrónicas, se puede admirar la increíble destreza de los cantantes. No se olvide que 1) es una ópera, alemana 2) Mozart era juguetón, 3) las reglas de lo posible son otras en los cuentos. El cine, por otra parte, permite un desarrollo de lo visual que es imposible en el teatro.
Para admirar la maravillosa magia de Mozart y del cine de Bergman durante más de dos horas, una experiencia de lo sublime, una experiencia "mágica".
Leonel 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|