Tenemos todos los ingredientes del destape. Un actor carismático, como Esteso. Secundarios de orujo, como Emilio Laguna. Muslo y pechuga, como no podía ser menos. Representación costumbrista de un hecho sociológico de la época, como es el ligón de piscina (de hecho, el nombre de la película pasó a incorporarse al léxico del castellano para nombrar a este personaje).
Pero el grandísimo valor de Pepito Piscinas reside en el uso de una delirante figura: el coro griego. Tip y Coll son los encargados de permanecer al margen de la trama y hacer de las suyas sin venir a cuento. La decostrucción de la tragedia clásica sin ser conscientes de ello. Precediendo en el tiempo a Sammy Davis Jr. y Dean Martin en "Los Locos del Cannonball". Mucho antes que un acercamiento más "fiel" a este recurso en "Poderosa Afrodita", de Woody Allen.
Cuando menos se espera, salta la liebre.
spoiler:
La ESCENA:
Tip tratando de venderle un ¿600? a Coll.